30 octubre 2007

FIREWORKS


Supongo que cada uno allá dónde viva habrá tenido una experiencia similar de niño a la que yo voy a narrar y que será muy similar a la de todos los que seamos de pucela y de una edad determinada. En septiembre, la semana del 21, eran las fiestas de Valladolid (ahora lo son antes) y cuando eramos niños, muy niños, durante las fiestas había dos acontecimientos de asistencia "obligada". Uno era ir a las ferias a que nos montaran en los caballitos, cochechitos, ponys y compañía. El otro era que tus padres de la mano te llevaran a alguno de los puentes del Pisuerga o a Isabel la Católica a ver los fuegos artificiales. Supongo que todos de bebés lloramos (al igual que por ejemplo los perros se acojonan) cuando por primera vez nos exponen a fuegos artifiales, sin embargo esa primera o esas primeras experiencias traumáticas, no logran que a medida que pase el tiempo no nos sintamos fascinados por la explosión de luces, ruidos y colores en que se convierte el cielo de la noche y cada vez que vemos fuegos artificiales nos paremos a mirarlos embobados, con la boca abierta. Si estamos dentro de una casa salimos al balcón o a la ventana a mirarlos, si vamos en el coche y podemos nos detenemos a contemplarlos, si estamos con niños los alzamos en nuestros brazos para disfrutarlos con ellos, si estamos con la pareja la abrazamos fuerte delante nuestro para sentirlos unidos,...
¿Qué es lo que tienen los fuegos artificiales que a pesar del ruido que provocan a todos nos fascinan? ¿Porqué los usamos como símbolo de celebración, de triunfo, de jolgorio, de alegría, de fiesta? ¿Alguien conoce a alguien que no le gusten los fuegos artificiales?



¿Dónde giraba hace un año?

29 octubre 2007

CONSCIENTEMENTE INCONSCIENTE

Muchos recordaréis, otros no y otros ni lo sabréis, como en la nochevieja que nos llevó de 2005 a 2006 tuve un accidente casero que me dejó la cara como un pan (quien quiera verlo que pinche aquí y en la primera foto vea la prueba). Los médicos me dicen que lo que me pasó es relativamente normal y se llama síncope vasovagal y explicado de una manera muy campechana consiste en que al hacer un esfuerzo extra por vomitar (o cagar) un nervio reclama un extra de sangre para el estómago y el cuerpo reclama sangre de, entre otras partes, el cerebro, con lo cual éste se queda sin riego (o con menos riego) y te desmayas. Aquella vez no lo vi venir y al desplomarme me golpeé el ojo con la cisterna...
Este pasado jueves me volvió a pasar, al ir a vomitar noté cómo "me iba", pero como estoy "avisado" me tumbé en el suelo al verlo llegar. Al despertar estaba completamente cubierto de vómito y mi padre con el dedo ensangrentado por el mordisco que le había dado al intentar él sacarme la lengua para que no me ahogara con ella. Pero lo que me resulta curioso y es lo que realmente quería contar es cómo yo era, por así decirlo, consciente de mi inconsciencia. En ese rato (que no debío ser de más de un minuto), pensamientos e imágenes muy extrañas se sucedían en mi cabeza. No las recuerdo con precisión, pero sí recuerdo que no eran desagradables del todo. No las recuerdo con precisión pero sí recuerdo que eran luchas pacíficas y entremezcladas de personas conocidas. No las recuerdo con precisión pero sí recuerdo que mientras se sucedían yo peleaba por ser consciente de nuevo, por "volver".
Dicen los que han intentado suicidarse cortándose las venas (los que lo consiguieron no contaron nada) que la sensación es extraña pero agradable, incluso dulce. Supongo que se refieren al proceso de pérdida y recuperación de consciencia y a esas imágenes tan abstractas que se suceden. Supongo que experimentan algo parecido a lo que yo experimento al irme a "otro mundo" (que no al otro barrio). No sé, supongo que no es fácil explicarlo con palabras y que incluso parece masoca decir que es agradable perder la consciencia, pero sí, puedo afirmar, que tiene un punto de dulzura ser consciente de tu inconsciencia...

¿Dónde giraba hace un año?

27 octubre 2007

EN BRAZOS DE LA FIEBRE

Tienen Héroes del Silencio una canción titulada "En brazos de la fiebre" que parece ha sido premonitoria para mí. Siempre me gustaron muchííííísimo los Héroes, pero supongo que poco comparado con lo que le gustan a mi hermano. Yo tuve la dicha de verles en directo hace años, él (cosas de la edad y de las circunstancias) no. Desde hace más de 10 años me repetía que cambiaría varios conciertos de los que ha visto (excepto el de U2 en Sarajevo) por poder ver a los Héroes en directo, por eso cuando le dije que se reunían para volver a tocar en vivo (además de no creerme en principio porque ya se lo había hecho varias veces) se movió para pillar entradas para algunos de los conciertos que, a tomar por el culo de donde vivimos, se celebrarían. Hoy es el día y Valencia el lugar para donde tenemos las entradas y yo estoy desde la noche del jueves al viernes con vómitos y fiebre, en brazos de la fiebre. Y es curioso como la salud puede convertir algo que deseas con fervor (nunca mejor dicho) en una cosa insignificante. Aún así creo que la ilusión de un hermano vale más que un ligero malestar y me apetece mucho hacer un sacrificio y compartir con él esa experiencia. Porque además creo firmemente que esta vida la vivimos para disfrutar de estos pequeños momentos. A ver si mi cuerpo me permite disfrutarlo realemente. Ya os contaré a la vuelta...



¿Dónde giraba hace un año?

25 octubre 2007

PENA DE MUERTE

A ver si soy capaz de estructurar todo lo que quiero decir y contarlo con algo de claridad...
Para empezar me posicionaré, estoy totalmente en contra de la pena de muerte, sea por lo que sea.
A partir de ahí ideas y dudas varias vienen a mi mente...
Creo que las personas debemos pagar por aquello que hacemos.
Cuando alguien comete un crimen atroz, o sea, quitarle la vida a alguien, la pena que ha de pagar ha de estar en concordancia con el crimen.
El objetivo de la pena en prisión es "rehabilitar" al preso, o sea, convertir a una persona "no sociable" en alguien capaz de vivir y convivir con los demás.
Los castigos nos enseñan que no debemos hacer, pero rara vez qué debemos hacer.
Si las dos ideas anteriores son ciertas, ¿para qué sirve la cadena perpetua? ¿Para que alguien sufra el resto de su vida por lo que hizo? Eso cuesta mucho dinero y no tiene ninguna finalidad. ¿Porqué la sociedad ha de pagar por un crimen que no cometió?
Si alguien mata a una persona como venganza por un crimen cometido, está aplicando la pena de muerte ¿no? ¿Esa persona aceptaría que le condenaran con la misma pena?
Si aplicamos la pena de muerte, ¿no nos estamos así mismo poniendo a la altura del asesino? Entonces ¿hay que castigar con pena de muerte a quien la legisla o la ejecuta?
¿Cuál es el justo castigo a quien de una vez mata a decenas o cientos o miles de personas? ¿Es la pena de muerte equitativa al crimen en ese caso? Si es así, a defensores de la pena de muerte como Bush, Pinochet, Sadam, Franco, Stalin,... ¿no se les debería aplicar lo de que "quien a hierro mata a hierro muere"?
Y por último, si somos defensores de matar a quien mató, ¿no nos ponemos a su altura, a la altura de criminales, de asesinos, de terroristas, de tiranos,...? ¿no nos convertimos nosotros un poco en ellos?
¿Son compatibles y coherentes entre sí todas las respuestas que damos a las preguntas que lanzo?


¿Dónde giraba hace un año?

23 octubre 2007

HABLAR POR HABLAR

Por lo visto, nada más nacer, cuando la comadrona me dio el azote en el culo de rigor, yo no lloré. En ese momento, mi madre, primeriza y asustadiza, debió decir "¡a ver si va a ser mudo!". Desde entonces mi padre le echa en cara que dijera aquello pues cree que con ello hirió mi orgullo y desde entonces no paro de hablar ("¡¡joder con el que iba a ser mudito!!" ha dicho como unas 23256412 veces). A día de hoy me gano la vida de hablar (y de escuchar) y la verdad es que me encanta, así que si fue como dijo mi padre, le agradezco enormemente a mi madre (además de millones de cosas) que me hiriera en el orgullo tan pronto. Sin embargo, hay días como fue el de ayer y un poco como el de hoy (en que ahora mismo salgo de viaje para pasarme el día de mañana observando, analizando, preguntando y hablando, hablando mucho) en el que mis cuerdas vocales mentales están realmente cansadas (afortunadamente las físicas están sanas) y cada vez que suena el móvil las ganas de cogerlo y lanzarlo contra la pared son parecidas a las que debe tener un niño al que dejas solo en un kiosko de probar todas las golosinas. Aún así, tengo que sacar mi lado desobediente y rebelde y seguir llevando la contraria a mi mami, y no dejar de hablar...





¿Dónde giraba hace un año?

22 octubre 2007

¡¿ES POSIBLE?!

Un repaso al marca antes de irme a la cama y leo algo que jamás habría imaginado "Romario será entrenador-jugador del Vasco de Gama". Miro la fecha y no, no es 28 de diciembre, así que no puede ser una inocentada, pero me resulta increíble. Siempre he pensado que Romario podía haber sido el mejor, o uno de los tres mejores futbolistas de la historia del fútbol de haber explotado su inmenso talento con más trabajo, más profesionalidad y más cuidados personales, pero jamás me hubiera imaginado que pudiera ser entrenador. ¿Qué va, a concentrarles la noche anterior en la discoteca más cercana? ¿O a decir a los delanteros que no se muevan mucho que ya les llegará la pelota? Y para motivarles, pondrá un sambódromo repleto de mulatitas en caniquillas en el túnel de vestuarios? ¡¡mamma mía!! ¿De quién fue la idea?
Pero eso sí, cuándo le apetecía, cómo jugaba...

EL TIEMPO EXACTO

Folios acumulados a mi alrededor, números con valor económico, llegar tarde a clase, salir con un día de antelación para trabajar, vinilos fuera de sus fundas, películas desordenas, besos varios en el deseo y un olor en el recuerdo, vaqueros rotos, camisas recién planchadas, el móvil que no deja de interrumpirme, una agenda repleta, la ropa de entrenamiento preparada, libros sin abrir, un pantalla que no deja de darme información, gente que me espera para cometer fechorías, gente que me espera para que les eche una mano, gente que me piensa, gente que me olvida, pasear buscando una mueca, caminar temiendo una espalda, bolígrafos que se quedan sin tinta y un teclado desgastado. Los minutos se descuentan mientras la fantasía se acrecienta. Cada día llega la hora en la que el ayer acude a buscarme y siempre aparece en ese momento en el que el futuro acudió a rescatarme y se convirtió en mi presente.

¿Dónde giraba hace un año?

18 octubre 2007

COSAS QUE NO ENTIENDO (1ª parte de un millón de partes)

No entiendo cómo demonios se hace un vídeo juego, tú mueves algo que hace moverse algo dentro de una pantalla y si aprietas un botón eso tiene consecuencias en la pantalla, consecuencias que se convierten en el nuevo contexto en el que tú mueves de nuevo algo... ¿cómo lo hacen?
No entiendo y creo que jamás entenderé (y además me genera mucha mala ostia) el concepto de infinito. Yo pienso, a ver, el universo es infinito, pero en algún lugar tendrá que acabarse, pero resulta que no, que tras ese supuesto fin hay más, pero entonces eso tendrá que acabar ¿no? Pues no, porque tras ello hay más... AINS!!!
No entiendo cómo sabe un anti inflamatorio a dónde ha de ir, ¿porqué te desinflama lo que tienes inflamado y no el resto del cuerpo?
No entiendo la capacidad de algunas personas para hacer mal intencionadamente y no tener remordimientos por ello.
No entiendo cómo a muchos hijos de puta les puede excitar un niño o una niña y además lucrarse comercializando con ello.
No entiendo como Clebarr es incapaz de ver que Messi es el más grande.
No entiendo porque millones de personas no pueden ver algo que yo veo tan claro y es que no hay ningún tipo de ser superior y omnipotente que guíe nuestra existencia.
Y desde luego, no entiendo porqué no entiendo tantas cosas (porque hay millones más de ellas que ya iré confesando).

¿Dónde giraba hace un año?

17 octubre 2007

VIDA PROPIA

Tras unos días un poco guarros ya es hora de volver a la normalidad...
Y volviendo a la normalidad, anoche pensé en este blog, en mi blog y pensé en su "vida paralela" en el supuesto de que este verano pasado hubiera sido diferente, si hubiera sido como pensaba que iba a ser y no como realmente fue. ¿Qué es lo que habría escrito? ¿Algún post de estos últimos 3 meses hubiera sido, si no igual, sí parecido? ¿Hubiera habido una "semana erótica"? ¿Lo seguiría manteniendo? ¿Lo que he escrito estaba dentro de mí por entonces y poco a poco ha salido o ha surgido este tiempo? ¿Lo que hubiera escrito está dentro de mí y aún no lo sé o sólo habría surgido de haber transcurrido mi vida por otro camino? ¿Este blog soy yo o tiene vida propia?

¿Dónde giraba hace un año?

15 octubre 2007

EL POSTRE por F.A. (o sea yo)

La noche del sábado pasado fue la noche más excitante de mi vida, la noche en que hice algo que jamás hubiera pensado que podría hacer, la noche en que todos mis rubores quedaron apartados, la noche en que mis instintos más bajos y más íntimos salieron a flote, la noche en que...
...Habíamos quedado para cenar con dos parejas amigas de toda la vida en un lujoso restaurante del centro y esa noche, no sé porqué, me sentía guapa y sexy. Llevaba puesto un vestido negro, corto de falda, dejando desnudos la mitad de mis mulos, escotado, insinuando mis generosos pechos (desprovistos esa noche de sujetador que los mantuviera) y que dejaba buena parte de mi espalda también al descubierto, unos zapatos de tacón alto que hacían más esbelta mi figura y un minúsculo tanga a juego con el color de mi vestido. La conversación durante la cena era de lo más aburrida pero el vino que no dejaba de tomar me permitía desconectar de la misma y subía la temperatura de mi interior. En un momento ya avanzado me percaté como, en la mesa de enfrente, dos ojos negros no dejaban de observarme. He de reconocer que al principio, la invasión de mi intimidad me incomodó un poco e intenté hacerme la despistada intentando entrar en la conversación de mi mesa, pero cada vez que giraba la cabeza, podía ver cómo esa mirada me iba desnudando y deseando y no sé si por el efecto del vino, o por lo lasciva de la mirada, cada vez me iba excitando un poco más. Mis labios empezaron a alcanzar mayor grosor, mis muslos comenzaron a juntarse y a apretarse con fuerza para sentir su roce mutuo y mis pezones decidieron unirse a la fiesta y salieron a saludar a quien en ellos se fijara. Al poco tiempo vi como su cara se tornaba en lujuria y como no apartaba su vista de mis pechos. A la hora de los postres ya no podía más, me estaba poniendo realmente nerviosa y excitada y me disculpé para ir al servicio, necesitaba salir de aquello. Lo que no sabía aún es si lo que necesitaba era mojar mi nuca con agua fría o masturbarme en la soledad del servicio. Vi claramente como al pasar delante de su mesa yo no era la única que estaba claramente excitada. Entré en el lavabo y me miré al espejo, claramente mi rubor me delataba y mis pezones parecían querer atravesar el vestido. Me notaba empapada y me metí dentro de uno de los habitáculos del servicio para dar rienda suelta a mis dedos. Al girar la puerta, una mano, su mano, impidió cerrarla. Yo estaba muy nerviosa e incluso con un poco de miedo, pero caliente como no lo había estado en mi vida. No hicieron falta palabras, entró conmigo, cerró la puerta y comenzó a besarme. Metió su lengua en busca de la mía y no tardó en encontrarla, sus manos ya se habían adueñado de mis muslos por debajo del vestido y comenzaban a ascender hasta apoderarse de mi culo y, sin saber cómo, ya tenía los pechos al descubierto. No tardó en abandonar mi boca y dirigirse a mi cuello, creí que la reencarnación de Drácula me estaba poseyendo, sus labios, su lengua y sus dientes estaban inundándome de placer, placer que se volvió casi tortura cuando descendió hasta mis senos. No podía creer lo que me estaba pasando, me sentía esclava de su cuerpo y no quería luchar contra ello. Me dio media vuelta y me apoyó en la pared, mientras su lengua deambulaba entre mi nuca y mi espalda desnuda, empecé a sentir dos dedos metiéndose por dentro de mi ropa interior y comenzando a acariciar mi sexo húmedo, a los pocos segundos creí que me iba a desmayar de placer e iba a tener un orgasmo descomunal cuando pareció leerme la mente y sacó su mano de mi entrepierna, noté como sus manos agarraron mi tanga y cómo poco a poco éste iba deslizándome por mis muslos hasta que lo sacó por una sola pierna, me volvió a girar, subió mi vestido hasta mi cintura y me sentó en el retrete. Separó mis piernas, se arrodilló frente a mí y comenzó a lamerme, su lengua empezó a pasear con calma por todo mi coño, paseos de ida y vuelta, miles de ellos, hasta que por fin decidió darse un descanso y centrarse en mi clítoris, comenzó a lamerlo muy suave y con ritmo lento, pero cada vez la presión iba aumentando más y el ritmo acelerando más y más. Yo creí que me iba a morir de gusto, un escalofrío recorría todo mi cuerpo y creo que mis jadeos iban aumentado su deseo. Finalmente no pude más, noté como todo mi calor se concentró entre mis piernas y estallé de placer, teniendo en su boca, el mejor y más largo orgasmo de toda mi vida. Quedé exhausta y tiritando, mi respiración era acelerada, pero no me parecía justo dejar así a quien me había otorgado ese regalo mayúsculo. Así que me puse en pie y le dije “ahora me toca a mí”, junté mis labios con los suyos mientras desabrochaba su camisa y al quitársela, frente a mí, para mí, quedó aquella maravilla al descubierto. Eran los pechos más bonitos que jamás había visto en una mujer y estaban enteros a mi disposición...

JULIETTE por ANTHONY

Ahora que se acerca el final de mis días, tengo la sensación de que recuerdo mejor lo ocurrido hace cuarenta o cincuenta años que lo que acabo de hacer hace cinco minutos y en ese repaso a mi vida, siempre recuerdo lo que me ocurrió hace tiempo en mi viaje a Francia cuando contaba con veinticuatro años.
No era un viaje al uso. En realidad era un de aquellos emigrantes que acudía a Francia en busca de un sueldo que poder enviar a mi familia.
Llegue a Francia solo, con una vieja maleta raída y sin tener apenas conocimientos del idioma.
Recuerdo los días de duro trabajo, levantándome a las cinco de la mañana y acabando la jornada a las siete de la tarde, con la puesta del sol. Puesta del sol que nunca pude disfrutar en su totalidad.
Cuando llegaba al pueblo, siempre acudía a una cantina en la que charlaba con un español que trabajaba en otra cuadrilla y nos deleitábamos con la lozanía y la inocencia de Juliette.
Juliette era la hija de Pierre, el cantinero. Tenía dieciocho años y acudía por las tardes a ayudar a sus padres.
Tenía unos enormes ojos negros, labios carnosos, unos pechos grandes y firmes y unas curvas que quitaban el sueño a todos los hombres que la veían.
Todos los hombres la miraban fijamente mientras ella disimulaba que no se daba cuenta y les sonreía a todos. A pesar de que estaba felizmente casado y de que tenia un hijo tenía un irrefrenable deseo de poseer a Juliette e iniciarla en el arte sexo. Mientras pensaba como la penetraría por detrás agarrando sus grandes pechos alcanzaba una erección que ahora por lejana, ahora me parece imposible.
Un día acudí a la cantina antes de la hora de habitual, esperando verla pero me encontré con la cantina vacía.
Miré detrás de la barra por si veía a alguien, pero mis intentos fueron vanos. Nadie respondía. No podía aguantar más. Tenía que ir al baño así que pensé “en lo que salgo, seguro que ya hay alguien”.
Pero cual fue mi sorpresa cuando nada más abrir la puerta del baño me encuentro a Juliette desnuda, mostrando sus grandes pechos y jadeando mientras un hombre de unos cuarenta años la fornicaba salvajemente con una inmensa verga.
Los dos se sorprendieron de que apareciera alguien allí y ella hizo un ademán de vestirse mientras el me espetó un “¡¡puto español…!!”.
Salí corriendo de la cantina con la imagen de ella desnuda jadeando.
El caso es que no sabía a donde dirigirme ni que hacer así tras un rato andando sin rumbo decidí volver a la cantina.
Cuando entré, Juliette estaba tras la barra y apenas levantó la mirada. Se la notaba tensa, y tenía un rubor en las mejillas que supongo no tendrían que ver con la situación tan embarazosa sino porque acababa de ser penetrada por una enorme polla.

Cuando la pedí el café, intenté que me mirara a los ojos y ver como reaccionaba, pero el intento fue vano. Ella rechazaba mis miradas.

Me senté con Paco y estuvimos charlando un rato, mientras no dejaba de mirar a Juliette. No podía dejar de pensar en ella, de verla desnuda en el baño jadeando y mis deseos de poseerla aumentaban a cada segundo.
Al día siguiente, tras la jornada acudí nuevamente a la cantina y nuevamente intenté que me mirara a los ojos. Para mi sorpresa, cuando me acerqué a la barra me miró directamente a los ojos y en esos ojos ya no se encontraba esa inocencia propia de una chica de dieciocho años. Esa mirada era una mirada rozando la lascivia.
“¿Qué deseas?” me preguntó.
Pero en ese momento no se me ocurrió otra cosa que decirla más que un simple y absurdo “un café cortado, por favor”.
“¿Caliente?”, y esbozó una sonrisa picarona a la vez que se agachaba en un intentó de coger un recipiente de debajo de la barra y dejaba entrever algo más que su escote.
Yo estaba tan excitado que en esos momentos era incapaz de tomar el camino a ninguna mesa sin que el resto de la gente notara mi erección.
Una mano sobre mi hombro hizo que me sobresaltara diera un respingo. Era Paco. Paco el inoportuno. Me retiré con él a una mesa y mantuvimos nuestra conversación diaria sobre España, la familia, los planes de futuro, etc.
Al día siguiente se repitió la misma situación. Juliette con una mirada provocadora y preguntándome un “¿Caliente?”.
Pero esta vez no estaba dispuesto a no entrar al juego, así que contesté “si, muy caliente”, mirándola a los pechos que parecían querer escapar de ese ajustado corpiño.
“Dentro de un par de días iré como aguadora con tu cuadrilla”. Sonrió y se fue a atender a otro cliente.
Esa noche no pude dormir. No dejaba de pensar en ella. Me la imaginaba dándome agua, perdiéndonos y retozando de placer con nuestros cuerpos desnudos al sol.
A los dos días, tal y como me había dicho, Juliette acudió a trabajar como aguadora. No podré olvidar como los primeros rayos de sol daban forma a su silueta.
Cada vez que pasaba a mi lado la miraba y ella me obsequiaba con una sonrisa.
La primera vez que me dio agua, las gotas de sudor la caían por sus pechos y se las secó con un pañuelo verde. Luego me preguntó ¿”Caliente?”.
Ya no pude reprimirme. Al atardecer nos alejamos y entre las cepas de los Dacoury desnudé a Juliette y la penetré salvajemente y mientras lo hacía ella me decía “Noto dentro de mi lo caliente que estás. No pares de follarme”.
Ese fue el único día que pude disfrutar de las espléndidas puestas de sol en la campiña francesa.
Esta es la historia secreta que nunca pude contar a nadie y que morirá cuando muera yo.
Solamente la conocía otra persona, de la que no volví a saber nada. Juliette.

14 octubre 2007

SOLEDADES INCOMPRENDIDAS por PIENSO... LUEGO EXCITO

Este relato está escrito por una mujer que pasa a veces por aquí pero que, no sé si por vergüenza, no me deja poner su verdadero nick y me dijo que quería firmarlo como "Pienso luego excito":

Las horas del día pasan, lentas, tediosas hasta llegar al soñado momento, la hora secreta del sutil encuentro, se habían encontrado por pura casualidad en un ciberespacio atestado de personas ajenas a sus mundos incomprendidos, solos los dos cada día repetían un secreto ritual.

Todo comenzó el día que él le pidió que a través de la cámara ella le mostrara parte de la piel que escondía el pijama de ositos rosas.

Ella muestra su largo cuello apartando sutilmente hasta el contorno de su pecho cuyo pezón erecto se marca bajo la sutil tela. Él quiere mas. Y ella lentamente quita uno a uno los botones hasta mostrar su piel desnuda. Él la mira atento, casi inexpresivo. Ponte de pie y aléjate... Lentamente baja sus braguitas ante la cámara y su voyeur, ella se siente bella y presume tocándose el pelo... Él parece impasible, pero dentro de él, el fuego de la pasión que de forma erecta acaricia suave y rítmicamente.

-Tócate para mí- Ella juega y le sonrie. Y sólo piensa que le tiene entre sus piernas, entre dolor y placer. Mientras la observa llega al paroxismo del placer. Mándame luego una foto al móvil, le pide él, quiero verte de cerca... Desconectan, él vuelve a ver la televisión mientras su hijo pequeño juega con un camión en la alfombra y su mujer le prepara la cena con una sonrisa. Ella se va a dormir sola.

13 octubre 2007

UNA HISTORIA DE IDA Y VUELTA por CLEBARR

Tumbado boca arriba en la cama miraba fijamente el techo de mi habitación. Era sábado por la tarde y los chicos me habían llamado al móvil varias veces, no obstante lo había dejado sonar hasta que aburridos colgaban. No tenía ganas de salir, en realidad no tenía ganas de nada, tan sólo me sumergía en mis propios pensamientos, recordando de una manera casi enfermiza, una y otra vez, una y otra vez, una y otra…

Me acuerdo perfectamente de aquel viernes, tenía el guión perfectamente claro en mi cabeza, sólo faltaba ella. Antes de que metiera la llave en la cerradura ya sabía que venía. Los tacones sonando acompasados se iban haciendo más audibles por la escalera hasta que abrió la puerta.
Después del tradicional beso en la mejilla (había quedado atrás la época en que los morreos y tocamientos eran la bienvenida habitual) la conté la película: Al final la despedida de soltero sería mañana. Me habían llamado esa tarde para explicarme que el plan era comer en “Bobo´s”, ese restaurante ultra pijo que acababan de abrir, un mus para matar la tarde, disfrazaríamos al pobre Tony de conejito y le haríamos pasearse como un mamarracho por ahí, unas copillas (yo no chati, ya sé que el alcohol no me sienta bien), y luego no muy tarde, pues para casita.
Ya de novios Miriam era quién llevaba los pantalones. Bueno, en realidad llevaba también la camisa y los zapatos. Siempre había sido un muñeco a sus órdenes y sabía que no tendría posibilidad alguna de salir victorioso si le contaba que los chicos habían preparado una noche bien distinta a lo que la había contado. Mientras ella me miraba con esos ojillos inquisidores procuré poner cara de chucho apaleado. Supongo que no fue demasiado difícil porque llevaba 8 años de novios y 5 de casados poniendo esa misma cara de asustado cada vez que quería salir con mis amigos…

¡Ahhh! Los ojos me escocían como lumbres. No sabía cuanto tiempo llevaba perdido en mis ensoñaciones, pero debía ser mucho porque en mi habitación ya apenas si entraba el sol. Mientras me levantaba para dar la luz, encendí un cigarrillo. Sabía que no debía fumar en casa pero en estos momentos me la traía todo al pairo, así que cogí un cenicero y me volví a recostar en la cama.

Me lo estaba pasando como un enano. Me dolía el estómago de tanto reír. Hasta la puta mierda de comida de “Bobo´s” en cantidad insuficiente, servida en platos sobresalientes y pagada a precio de matrícula de honor me había parecido hasta bien. Los chicos estaban exultantes. Se habían pasado casi media comida riéndose de lo que pensaría Miriam (Sauron, como la llamaban estos cabrones) si supiera el plan de esta noche, pero me daba igual, estaba feliz. Los 100 euros que gané al poker ayudaron algo, pero supongo que la media docena de deditos de whisky, pero puestos en sentido vertical, ayudaron mucho más a ponerme de un excelente humor para la noche.
Cuando entramos en el puti estábamos mamaos como auténticos piojos. He de confesar que nunca había entrado en un puticlub y la situación me ponía nervioso. Aún estando borrachito como estaba, no era tan insensato como para no mirar atrás de vez en cuando, no fuera a dar la puñetera mala suerte que para una vez que la mentía, Miriam o alguna de sus amigas coñazo me vieran entrar en el garito.
A los 10 minutos de estar allí y con una copa en la mano he de confesar que estaba como Dios. Tenía a una brasileña de lo más hacendosa sentada en mis rodillas y debía ser verdad el dicho de que las mujeres pueden hacer varias cosas a la vez, porque mientras con una mano acariciaba el pelo a Berto, con la otra me estrujaba la polla como si estuviera enroscando una bombilla.
David no se cortaba un pelo a la hora de tocar el culo a una morenita que pasaba por allí y Arturo tan echado para adelante normalmente, permanecía curiosamente pegado a la barra, como intentado hacerse pequeño, ja, ja, tan valiente normalmente con las chicas y las putas le ponían nervioso…
Después de conversar durante unos minutos con el camarero, Tony llegó con una sonrisita de oreja o oreja porque había contratado ¡como no! para sus mejores amigos un show que decía nos iba a gustar. Le seguimos a un reservado y nos sentamos con nuestras copas en un gigantesco sofá. Al momento sonó música y apareció bailando una rubita con un mini-top donde se adivinaban uno de los pares de tetas más impresionantes que había visto nunca, internet incluido.

Mientras enciendo otro pitillo en mi habitación, me miro al espejo y este refleja mi careto de soplapollas con una sonrisa de circunstancias. ¿Porqué creí que después de dejarse babear y manosear por 10 trogloditas borrachísimos, la rubia me sonreía más a mí, que estuvo más tiempo conmigo y que me acarició más que a nadie? Supongo que el alcohol me provocó un exceso de amor…

Lo que me dije cuando la putita terminó el show es ¡qué cojones!, un día es un día y a los 100 euros que había levantado a los colegas los iba a dar un buen uso. Un par de minutos después estaba tumbado en un diván desnudo de cintura para abajo y con mi pene metido en el canalillo de esa walkiria. Joder que maña se daba la diosa: Mientras con las manos se juntaba los pechos, mi pene subía y bajaba por su canalillo y en lo alto de la ascensión su boca me daba la bienvenida.
Después de un rato de cubanita y de lametazos maravillosos, me puso un condón y se tumbó boca arriba diciéndome con un acusado acento ruso: “Ahorra ven aquí y fóllame, mi amorrr”
Me acerqué a la cama, la besé durante unos minutos los pechos y la di la vuelta. La agarré por las piernas y dándola la vuelta la atraje hasta el borde de la cama, la ayudé a incorporarse un poco, y así con el culito en pompa, mirando a La Meca, a Moscú o a Stalingrado porque a mi tres cojones me importaba en esos momentos, me puse un condón y empecé a cabalgarla.
En honor a la verdad he de decir que se ganó muy bien su dinero. Mientras se la enchufaba por detrás, no oí más que un “mmm” cuando la pellizcaba los pezones. Incluso pareció complacida cuando los cachetitos en el culo que la daba se convirtieron en auténticos palmetazos…

Apago mi pitillo cuando oigo que entra mi madre en casa y bajo a saludarla. Malo fue cuando el domingo Miriam me despertó hecha un basilisco. Muy malo fue cuando me pidió explicaciones por el olor a perfume barato de toda mi ropa, el pintalabios en toda la camisa y la caja de condones que me encontró en la americana. Pero lo peor fueron las mentiras que tuve que contar a mis padres cuando les pedí por favor que me hicieran otra vez un hueco en su casa…

12 octubre 2007

¿CULOS O TETAS? ¡¡¿¿MANOS??!!

Supongo que la razón por la cual a los tíos nos gustan tantos los pechos de las mujeres es porque nosotros no tenemos. Durante un tiempo pensé que era porque de niños nos daban de amamantar y eso nos producía placer (nos alimentábamos de eso), pero me di cuenta que era una chorrada de teoría porque si fuera cierta a las mujeres también les gustarían los pechos de otras. Aún con todo esto, yo nunca he sido muy tetómano, nunca ha sido la parte de la mujer que más gusta o excita y si me dan a elegir prefiero una tetas tirando a pequeñas, firmes y sensibles que unas más voluminosas, aunque sin dudar, si me dan a elegir, me quedo con un buen culo que con unas buenas tetas. No sé, será cuestión de gustos. ¿Y tú qué prefieres un buen culo o unas buenas tetas?
Hay una cosa que me resulta muy curiosa de las mujeres, y es como, a muchas de ellas, les atrae, incluso sexualmente, las manos de los chicos y yo nunca lo he acabado de pillar. Puedo entender que las ponga un cuerpo musculado y/o definido, un buen culo de un tío, una espalda, pero nunca entendí lo de las manos. ¿Alguna me lo puede explicar o decirme qué es lo que más le pone? (y no vale decir que si la inteligencia, que si la personalidad o cosas por el estilo, hoy hablamos de cuerpos)

El domingo cuelgo los relatos eróticos vuestros y el mío, haya los que haya...

¿Dónde giraba hace un año?

11 octubre 2007

LAS PELIS PORNO

No sé si influenciado por la historia que luego os contaré o porqué pero, aunque mucha gente no me crea, a mí las pelis porno no me hacen tilín. Como la mayoría de los chicos (y de las chicas...) alguna pajilla me he hecho mirando alguna escena de las mismas (porque pelis enteras creo que ni yo ni nadie ha visto ninguna entera), pero no las recuerdo especialmente placenteras. No sé, me resultan demasiado artificiales y artificiosas y tal vez para provocar "juegos" con una compañía femenina están bien pero no me hace verlas solo. Y el porqué, aunque no lo crea firmemente, puede venir de esto que me pasó con 16 años:
Era un sábado normal y corriente, como cualquier sábado de cualquier chico de 16 años. Bueno normal y corriente no, había una novedad, mis padres se habían marchado el fin de semana dejando la casa libre para mí. Y claro, que mejor ocasión para aprovechar y alquilar una peli porno para entretenerme al fin de semana. Anthony estaba en el pueblo y no podía sacarme una de la máquina de películas del Ailanto, así que me tocó ir, a mí solo, a un vídeo club a alquilarla. Cuando entré en el local sólo había una persona y el dependiente. Yo miraba de reojo, con disimulo, el estante del porno, aunque en realidad me daba igual un film que otro, lo único que deseaba era que aquel tío que no dejaba de coger películas se marchara. Y así fue. En ese momento todo estaba perfecto, era mi momento, cogí la carátula de una película y me dirigí al mostrador. Justo ahí pareció que el vídeo club comenzara a regalar millones de pesetas y comenzaron a entran personas y más personas y más personas, yo calculo que unas 3256 personas se agolparon en el local en ese momento, comencé a sudar, a mirar a todos los lados pensando que todos me mirarían a mí y sólo quería salir volando de allí. Así que el dependiente me dio la cinta y yo salí a toda pastilla. Cuando estaba a punto de alcanzar la puerta, una voz, en un tono que no debería estar permitido, me voceó: "¡¡Eh chaval!! ¡¡No te pongas nervioso por alquilar porno y paga!!" En ese momento no sabía si tenía más ganas de morirme o de matarle a él, pero las ganas de hacerme unas pajillas era mayores, así que me di la vuelta con la cabeza gacha, pagué las 200 pesetillas del alquiler y me largué a darle al play.

Desde entonces, o eso creo, como que las porno no me dicen mucho...

¿¿Y tu relato erótico??

¿Dónde giraba hace un año?

10 octubre 2007

MÚSICA PARA...

...hacer el amor con mucha ternura, EL CONCIERTO DE ARANJUEZ



...hacer el amor con mucha pasión, JE T'AIME... MOI NON PLUS



...que él haga un streptease NEED YO TONIGHT



...que ella haga un streptease STOP



...y para follar como locos, nada como el sonido de una mujer jadeando y gimiendo de placer en tu oído...

¿Dónde giraba hace una año?

09 octubre 2007

MORBOSOS

Supongo que el proceso psicológico del morbo es muy similar al del estrés, supongo que aquello potencialmente morboso no es ni más ni menos que estímulos potencialmente estresantes, supongo que la activación que nos producen es similar a la activación que nos produce algo con la capacidad de producirnos estrés y supongo que en función de si somos tendentes a afrontar, paralizarnos o huir de aquello que puede ser morboso, nos convertimos o se nos cataloga como morbosos o no. Porque ¿qué es algo, alguien o una situación morbosa? No sino aquello que nos activa, nos agita, nos estresa ¿no? y ¿Quienes somos morbosos? ¿Cuándo somos morbosos? Somos morbosos aquellas personas o somos morbosos aquellas veces que en una situación o con una persona determinada no frenamos esa agitación y la convertimos en excitación, en algo motivante o en un reto y a partir de ahí, en la conducta resultante, cualquier tipo de práctica sexual. Sin embargo a aquellas personas que en esa situación, se paralizan o huyen por lo que sea, las consideramos no morbosas.
Yo soy tendente a afrontar todo aquello que me produce estrés, y generalmente rindo bien en situaciones estresantes, con lo que deduzco que, si todo lo dicho antes es cierto, ante una situación morbosa tiendo a ir hacia ella, a finiquitarla. Y supongo que eso también me convierte en morboso, pero no sé si sólo eso.
¿Y qué me da morbo? Me da morbo todo aquello prohibido, y contra más prohibido mejor, pues eso me resulta más estresante y como ya dije antes, tiendo a rendir bien en situaciones muy estresantes...

¿Dónde giraba hace un año?

Qué curioso es leer el post de hace un año y comprobar cómo hoy sería diferente...

08 octubre 2007

FANTASÍAS...

No creo que haya una sola persona de este mundo que no haya tenido algún tipo de fantasía erótica, algunos han tenido la dicha de irlas cumpliendo y otros ejercen de onanistas mientras se imaginan ejecutándolas. Recuerdo a una chica con la que estuve hace tiempo que su fantasía era hacer un trío con dos tíos pero me decía que nunca la realizaría porque entonces dejaría de ser su fantasía y ella quería que lo fuera siempre... hasta que en una fiesta en la casa de una amiga suya, tras litros de alcohol y algo de cocaína, la encontré en una cama con una polla ensertada en el culo y otra inundando su boca. Supongo que ya se había cansado de fantasear y decició comprobar si la realidad superaba la ficción...
Yo nunca he tenido demasiadas fantasías eróticas y las muy pocas que he tenido casi todas han sido ya satisfechas, aunque sí hay una que desde hace años me ronda la cabeza y creo que jamás cumpliré (por la dificultad de la misma) y creo que por eso mismo es una auténtica fantasía, es la follarme a una novia (que no sea la mía claro) el día de su boda. Los que ya estáis casados y yo estuve en vuestra boda podéis estar tranquilos pues ya he dicho que aún no la he cumplido, pero supongo que a partir de ahora dejaré de estar invitado a más bodas. Aún así, si alguna el día que se case quiere invitarme a la ceremonia...
A partir de ahora podéis hacer tres cosas, leer y callar, comentar o criticar mi fantasía o compartir la/s vuestra/s. Así vamos viendo quien es voyeur y quién exhibicionista...

Pica aquí y lánzate a excitarnos...

¿Dónde giraba hace un año?

07 octubre 2007

300 - SEMANA ERÓTICA DE TODO GIRA...

Esta es la entrada número 300 ya y para celebrarlo he decidido que ya es hora de hablar de sexo, abierta y llanamente, y ya puestos no un sólo día, sino una semana entera, así que hoy empieza la "semana erótica de todo gira" en la que pretendo que la culminéis vosotros, aquellos que queráis, escribiendo un relato erótico que, tras mandármelos a mi correo (rapajic13@gmail.com), colgaré el próximo fin de semana, de manera individual, como se merecen y con el nick que cada uno quiera. Y como creo que no se atreverá mucho la peña, intentaré incentivar: hace años, currando en un bar, en carnavales, el bar se convirtió en un puti y nosotros, los curritos, en las empleadas del bar de ambiente. De aquel momento, hay una foto en la que el mendas aparece cual prostituta y que muy poca gente ha visto. Pues bien, si al menos 10 personas diferentes mandan un relato a mi mail, escanearé esa foto y la colgaré de este sitio. Vosotr@s mismos...

05 octubre 2007

HUELE A ESPÍRITU ADOLESCENTE

Anoche desde la ventana de un bar veo pasar a una tropa inmensa de féminas, no mayores ninguna de ellas de 23 años, armando bullicio. Muchas de las mismas van ataviadas con bolsas de basura sobre sus cuerpos y cabezas, con las caras pintadas y como a los esclavos las llevan atadas y en fila. "El curso universitario acaba de comenzar" pensé. Después, regresando para coger el coche, paso por La Antigua y miles de jóvenes están aglutinados, ninguno de ellos tiene las manos vacías y ninguno de ellos aprobaría el examen de un control de alcoholemia. "Definitivamente, el curso universitario acaba de comenzar". Entonces, en lo que llego a coger mi auto, recuerdo aquellos años de aquella edad, recuerdo las fiestas de medicina, las horas en los baretos de alrededor de derecho jugando al mus o la pocha, los partidos diarios de futbolín, el ir a sacar a cualquier amig@ de cualquier aula para no hacer nada, hacer el payaso delante de las ventanas de una residencia femenina, los 9 meses de no preocupaciones al año (sólo se libraban febrero, junio y, cómo no, septiembre), recuerdo las camisas de franela de cuadros y los pantalones rotos, las cazadoras vaqueras con borreguillo, las melenas, los intentos de dejarnos barba o perilla, a Nirvana, REM, Oasis, Los Rodríguez, recuerdo lo "mayor" y "madurita" que me podía resultar una tía de, por ejemplo, 28 años y lo importante que eras si te liabas con alguna de más de 25, recuerdo los celos que sentíamos por el amigo que se echaba novia y nos "abandonaba" por ella y recuerdo, sobre todo, muchas risas. Entonces abrí la puerta del coche, me monté en él y pensé "joder qué cansado estoy, realmente estoy mayor. Mientras, que ellos lo disfruten, que les espera una noche muy larga y unos años que jamás olvidarán".
Eso sí, ellos no tienen un himno de su generación como teníamos nosotros...



¿Dónde giraba hace un año?

04 octubre 2007

ELLA, UNA BODA, LA RYDER CUP Y LESBIANAS

Dos desconocidos me invitan a una boda en un pueblo de la costa en el que jamás he estado. ELLA me acompaña, se ha cortado el pelo para la ocasión y saluda con timidez a la gente, gente a la que yo desconozco por completo. Mi madre aparece por allí y las presento. No me suelta la mano, no se quiere separar de mí. Me siento querido, realmente querido. Nos alojamos en la casa de un familiar que no supiera que existiera. Es una mansión enorme y nos disponemos a conocer la habitación para inundarla de sexo desenfrenado. Pero empieza la boda. En ese momento se forman dos equipos de golf. Europa contra América. Yo soy el psicólogo de Europa, pero estoy rodeado de los de América. Una americana, de apenas 18 años, intenta seducirme, me dice que bajo su short no lleva ropa interior. Yo recuerdo que la he dejado a ELLA sola en una casa. Sabe que he de ir a trabajar y no le importa esperarme, pero no quiero hacerla esperar más de lo necesario. La americana (no la chaqueta) comienza a besarse con otra compañera suya de su misma edad. Me están excitando realmente pero sé que no puedo dejarla a ELLA sola, que me espera y que me quiere. Mientras un europeo, conocido mío, con bigote, me dice que algunos se niegan a jugar, dicen que si juegan estarán muy cansados para el día siguiente, pero que él sigue adelante. Las americanas comienzan a meterse mano y yo la escucho a ELLA llamarme para que vuelva.
Entonces me despierto con la firme intención de mandarle un mail a clebarr diciéndole que me deje de mandar powerpoints repletos de fotos con escenas de lesbianas, que así uno no puede soñar tranquilo.

¿Dónde giraba hace un año?

03 octubre 2007

ESPERA QUE MIRO EN LA AGENDA...

Recuerdo como hace ya algunos años un amigo, alguien con una confianza ciega en su memoria y un ego parecido al mío como para aceptar que se nos pueden olvidar las cosas, me planteaba la posibilidad de hacerse con una agenda porque los acontecimientos le sobrepasaban y alguna vez se le había olvidado hacer algo o acudir a algún sitio. Yo en tono jocoso le decía que estaba mayor y que por eso olvidaba y mi comentario, directo a su orgullo, hacía que retrasara su adquisición de una agenda. Al final lo hizo, se hizo con algo que le ayudara a organizarse, pero me comentaba que una vez comprada, apuntaba las cosas que tenía que hacer pero después se le olvidaba mirarla, con lo cual el efecto de la agenda era el mismo que no tenerla.
Yo no sé si me estoy haciendo mayor pero cada día veo mayor la necesidad de tener algún sitio dónde apuntar todas las cosas que tengo que hacer, todas las llamadas que he de realizar, a todos los sitios dónde tengo que ir,... y todos los post que se me ocurren cuando no estoy delante del ordenador, porque recuerdo que anoche se me ocurrieron dos ideas buenísimas pero ahora no mismo no recuerdo cuáles eran, y ese olvido es el germen de este post cuando con una agenda en mi poder habría escrito algo muchísimo más brillante. Siempre que me hubiera acordado de mirarla...


¿Dónde giraba hace un año?

02 octubre 2007

HISTORIAS PARALELAS QUE SE JUNTAN EN UN PUNTO

Hace muchos años conocí una persona que me marcó sobremanera aunque poca gente lo sepa. Era un compañero de trabajo de mi padre. Él tendría por entonces aproximadamente 30 años y yo unos 16 ó 17 años. Era un tío muy inteligente, con muchas inquietudes sociales y culturales, un buen estatus económico, vivía en una buhardilla de Miguel Iscar (para quienes no son de Valladolid, tal vez su calle más bonita y sin dudarlo una de las más céntricas y caras) y lo que a mí más me llamaba la atención era que cada vez que le veía o venía a cenar a mi casa, lo hacía con una chica diferente.

Ayer veo un episodio de la tercera temporada de "Perdidos" (el 8º) que me deja helado, sin dudarlo el que más me ha gustado hasta ahora, y el único que hasta ahora se sale literalmente de la isla para centrarse por completo en un personaje poco conocido hasta el momento. Una paranoia alucinante contándonos la historia de un perdedor, de un perdedor atractivo, de alguien que toma decisiones equivocadas a pesar de conocer las consecuencias de dichas decisiones, influenciado por el "poder del destino". Un personaje de los que siempre me han apasionado.

El compañero (y amigo) de mi padre se convirtió en un referente para mí, y con 20 años le decía a mi madre "Yo quiero ser como J.C.", independiente, jovial, inquieto y cambiando de pareja cada dos por tres, y mi madre, desde su sabiduría, me respondía "sí, pero J.C., un día, querrá asentar la cabeza para no sentirse solo y tal vez sea demasiado tarde, así que ten cuidado tú también". Pero no la hice mucho caso, durante años tomé su camino, estaba convencido de que yo había nacido para cambiar de pareja, que con una aguantaría 6 meses, con otra 2 años, con otra 2 meses,... que ese era "mi destino" y así ha sido hasta ahora.

Desmond, el personaje de "perdidos", parece, no se sabe porqué, que ha sido capaz de viajar atrás en el tiempo, con lo que conoce las consecuencias de las decisiones que va a tomar. Y aún así, toma las mismas. Entre ellas, renunciar a su "amor verdadero", porque así lo marca "su destino". Decide tomar la decisión errónea porque se supone es la que debe tomar.

J.C. hace unos 5 años (con 43) se casó y hace dos tuvo un niño. Me encontré con él hace 4 meses y me dijo(aunque no hacía falta porque se le notaba en la cara) que estaba encantado, que era realmente feliz y que disfrutaba cada día de su mujer y de su hijo.

Al final del episidio, Desmond implora volver una vez más atrás en el tiempo y tomar la decisión correcta, la adecuada, la que realmente quería y debería tomar, sabedor de su tremenda estupidez influenciada por "el destino" que le dicen tener y por el orgullo.

Hace una semana me dieron una noticia espantosa, encontraron a J.C. en su coche y lo único que atinaba a decir era "me llamo J.C.B., me llamo J.C.B., me llamo J.C.B.,...", a partir de ahí le provocaron un coma inducido, cuando ha salido del mismo a ratos (pocos) está tranquilo, pero la mayoría de ellos se agita mucho y dice incoherencias (a su mejor amigo, antes de ayer le quería hacer recordar su viaje a Australia, dónde nunca ha estado) y a pesar de que no le encuentran anomalías en el cerebro (al principio tenía una inflamación del encéfalo que ha vuelto a su normalidad), lo que está claro es que está muy mal.


Y anoche, se juntan las dos historias en mí mismo, la de aquél que siempre quise ser y que ahora agoniza para ser alguien normal, justo cuando consiguió lo que, sin saberlo, realmente deseaba y la del que siempre toma malas decisiones porque se cree capaz de poder con las consecuencias de las mismas y desea muchas veces volver atrás para cambiarlas, y tengo miedo. Anoche en mi cama, otra vez escuchaba a mi madre hablándome con 20 años y advirtiéndome de las consecuencias que tiene el camino que tomó J.C., el camino que más tarde tomé yo y ahora la entiendo, mi madre no le avisaba a él, me avisaba a mí. Y al igual que le pasa a Desmond, ya no hay vuelta atrás. Pero sí hacia adelante...

¿Dónde giraba hace un año?