¿En qué es uno bueno? ¿Cómo sabe alguien que es bueno haciendo algo? ¿En qué soy bueno yo? Esta última es una pregunta que me he hecho yo toda la vida y a veces he creído saber responderme, pero como las respuestas han cambiado a lo largo de los años no me queda otra que pensar que no era bueno en aquello que en su momento creía que sí lo era y que seguramente tampoco lo soy en lo que ahora creo serlo. Me dicen que de muy niño era muy bueno, muy buenín como se dice de los niños, aunque no nadie me dice en qué. Dicen que era paciente, sociable, nunca lloraba ni protestaba y me iba con cualquiera. Pero no podemos ser siempre niños así que ya no soy tan buenín... Al crecer de lo no me cabe ninguna duda es de que era bueno rompiendo gafas, pues lo hacía de manera casi semanal, pero por arte de magia me desaparecieron la dioptrías y ya no tengo gafas que romper (más que las de sol pero éstas las cuido demasiado bien, osea que ya no valgo para eso). Después pensaba que era bueno jugando al fútbol pero está más que demostrado que no lo era pues antes de ayer miré mi cartilla del banco y mi crédito tenía pocos dígitos (además nunca me he visto en ningún álbum de cromos). Durante un tiempo era bueno escuchando a los demás, a cualquiera que me quisiera contar qué le pasaba, aunque apenas conociera a esa persona, me implicaba y acaba ayudando a que ese alguien se desahogara, pero con los años me he hecho selectivo y ya sólo lo hago con unos pocos. También era bueno convenciendo a los demás para que hicieran aquello que yo quería que hicieran, pero eso fue hasta que me di cuenta que eso se llama “manipular a las personas” y dejé de hacerlo (me di cuenta de ello una noche de abril en la que vi a alguien manipulado por alguien como yo). Pasaron los años y por un tiempo me creí bueno haciendo que la gente se divirtiera, ponía la música que me apetecía y la gente se ponía a bailar y se llenaban los garitos donde pinchaba, pero años después tuve yo uno que se acabó yendo a pique así que... Hubieron unos años en que me creí que escribía bien, no porque en realidad lo creyera firmemente sino porque había personas que me lo decían, pero este blog es una prueba de que no es así y que quienes me lo decían era simplemente (que no es poco) porque me tenían en estima. Durante un tiempo también creía que era bueno haciendo mejores a los demás, había personas a mi alrededor que crecían por mi influencia (o eso pensaba yo) pero cuando esas personas habían mejorado lo suficiente se alejaban de mí. Incluso durante un tiempo me pagaban (y aún me pagan) por hacer que los demás sean mejores, pero como no siempre lo he conseguido he llegado a la conclusión de que no soy yo el factor diferenciador (si lo fuera lo lograría siempre). Así que llegando a día de hoy, ¿de que estoy convencido de ser bueno ahora...? Pues soy realmente bueno cagándola, metiendo la pata cuando estoy a punto de conseguir algo, pasándome de listo y anticipándome a que algo suceda provocando así que no pase y soy muy bueno no dejando fluir las cosas. Pero bueno, como dije al principio, al igual que me he demostrado no ser bueno en cosas que creía serlo a lo mejor en esto que ahora creo ser un maestro tampoco soy tan bueno...
29 octubre 2006
CURA DE HUMILDAD
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2 comentarios:
Estoy d acuerdo en lo bueno d hacer una cura d humildad d vez en cuando.Me parece fundamental hacer autocrítica diaria.No para castigarse a uno mismo sino para aprender d los errores y mejorar.Así se evita tener q hacer curas d humildad.Podríamos hablar d la famosa "mejora contínua" cn la q nos martilleaban los "gurús" de Recursos Humanos,je,je, pero aplicado a la vida diaria.
Personalmente me veo identificado sobre lo q dices.Yo soy parecido en la forma d pensar y actuar en muchas cosas.
Y sobre lo q dices d ti...creo q si d pequeño t decían q eras un niño bueno, ahora se podría decir q has cambiado...a veces eres como un puto niño malo y cabron...jaja.
Y se q no t hace falta q t digan cosas buenas d ti, pero creo q escribes muy bien y si q tienes capacidad de ayudar cn tus consejos y opiniones.
Este es el típico post que yo no puedo escribir por el "síndrome de oposición"
Si digo que no soy bueno en nada saltará alguien para decirme que eso no es cierto, que soy buenísimo en reconocer que no soy bueno, y si digo que soy bueno en algo dirán que no es para tanto.
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