14 octubre 2007

SOLEDADES INCOMPRENDIDAS por PIENSO... LUEGO EXCITO

Este relato está escrito por una mujer que pasa a veces por aquí pero que, no sé si por vergüenza, no me deja poner su verdadero nick y me dijo que quería firmarlo como "Pienso luego excito":

Las horas del día pasan, lentas, tediosas hasta llegar al soñado momento, la hora secreta del sutil encuentro, se habían encontrado por pura casualidad en un ciberespacio atestado de personas ajenas a sus mundos incomprendidos, solos los dos cada día repetían un secreto ritual.

Todo comenzó el día que él le pidió que a través de la cámara ella le mostrara parte de la piel que escondía el pijama de ositos rosas.

Ella muestra su largo cuello apartando sutilmente hasta el contorno de su pecho cuyo pezón erecto se marca bajo la sutil tela. Él quiere mas. Y ella lentamente quita uno a uno los botones hasta mostrar su piel desnuda. Él la mira atento, casi inexpresivo. Ponte de pie y aléjate... Lentamente baja sus braguitas ante la cámara y su voyeur, ella se siente bella y presume tocándose el pelo... Él parece impasible, pero dentro de él, el fuego de la pasión que de forma erecta acaricia suave y rítmicamente.

-Tócate para mí- Ella juega y le sonrie. Y sólo piensa que le tiene entre sus piernas, entre dolor y placer. Mientras la observa llega al paroxismo del placer. Mándame luego una foto al móvil, le pide él, quiero verte de cerca... Desconectan, él vuelve a ver la televisión mientras su hijo pequeño juega con un camión en la alfombra y su mujer le prepara la cena con una sonrisa. Ella se va a dormir sola.

2 comentarios:

Rapajic dijo...

Amiga anónima para los demás pero no para mí, muchísimas gracias por tu historia, me ha gustado mucho, tanto que por un momento "te he visto" en pijama de ositos rosas...

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho, breve e intenso...