"Os regalo mis canciones
y me apuntan con el dedo
mira por donde va el Robe
para mí que ya está pedo."
Robe Iniesta, Extremoduro
Me hacéis mucha gracia. Sí, vosotros, los que estáis leyendo esto y habitualmente leéis lo que por aquí hay escrito. La mayoría os creéis que esto es el Marca y que por el mero hecho de entrar ya tiene que estar actualizado con lo último de lo último. Y no. Os creeis con el derecho de todo. Y no.
Si le digo a alguien que no me apetece seguir con el blog, que ya me he cansado (aunque sé que las motivaciones suben y bajan), me responde que no lo deje, que le encanta leerme y que no deje de escribir. Ahora bien, le gusta (como a much@s otr@s) leer sin más, sin participar, sin mojarse, sin comentar,... Pero me puede su razonamiento y entonces escribo, como disciplina, para no abandonarlo, asumiendo que en esos momentos no saldrá nada bueno pero que es la manera de no dejarme ir que es como suele terminar todo. Le pongo actitud diez y talento cero a la cosa y vienen otros y me dicen, o bien que para escribir eso mejor no escribir nada o de que me deje de filosofías baratas y escriba otras cosas más mundanas. Este último es precisamente el que "prohíbe" hablar a su mujer de "sus cosas mundanas" delante mío para que yo no les de a sus historias mi propio tinte irreal y las convierta en un post.
Luego está el que si escribes un cuento te dice que dejes de escribir cuentos que no le gustan. Sí sí, ese mismo que cada x tiempo te comenta que porqué no propongo que cada uno escriba un cuento porque le apetece escribir uno. Parece que los suyos le entusiasman.
También están los que te han dicho 18723453 veces que les encanta leerte, sea lo que sea que haya escrito, pero que un día se enfurruñan si lo escrito les afecta y desaparecen.
Cómo no los que te dejan un comentario vanagloriandote con el único propósito de que visites su blog y les dejes tú otro, pero yo, como paso de devolver visitas y ni aparezco por su casa, esto que supuestamente fascinaba al susodicho (o susodicha), por arte de magia desaparece de sus preferencias.
Por supuestísimo también estás tú, quien cada día como algo sagrado apareces por aquí encapuchado para que nadie sepa que has estado y limpias tus huellas al alejarte. Siempre sabes qué ha pasado pero siempre callas. Callas hasta el día en que en una conversación de amigos te falla un impulso y reconoces saber absolutamente todo. ¿De qué vas?
¿Y los listillos que de vez en cuando te dicen que te repites? ¿Porqué cojones no te dicen que no te repites otros días? Son el sumo del eclecticismo, son tan variados, originales y creativos que te proponen ellos mismo temas sobre los que escribir (eso sí, uno cada 3 meses), temas tan coñazo que tan rápido entran por un oído salen por el otro. Cuando quiera dormir a la peña lo hago con mis nanas no con las tuyas.
En fin, que los que sois tan artistas, prolíficos, críticos, entusiastas, amenos y divertidos, montad un parque de atracciones gratuito para el resto y yo no dejaré de visitarlo y montar en sus carruseles cada día. Mientras tanto, una sola cosa: ¡QUÉ OS DEN!
Para el resto, siemplemente gracias.
¿Dónde giraba hace un año?