Estoy tan bloquedao, inexpresivo, espeso, ininspirado, desganado, ausente, cansado, dormido, y muchísimos más adjetivos que como estoy todo eso que acabo de decir y más adjetivos que también estoy pero que no me salen porque estoy lo que dije además de ellos mismos, con relación al blog, que solicito ayuda, solicito desesperadamente ayuda, que alguien me de un leit-motiv, un tema, una razón, un algo, lo que sea sobre lo que escribir, divagar, polemizar, provocar, incitar,...
28 febrero 2007
NO TOI
26 febrero 2007
CUIDADÍN
Hoy y ahora me apetece desatar mi ira contra todo lo que se me ponga por delante, contra inútiles descerebrados con puestos de supuesto poder que no tienen ni puta idea de gestionar nada y aún menos personas, contra el dolor de cabeza que me produce la impotencia de no ser violento y no poder descargar a golpes mi rabia contenida, contra el hastío que me produce la gente plana, contra lugares vacíos de sentido que observan silenciosos vagar almas vacías de futuro, contra los que a todas las preguntas dan un sí como respuesta, contra los que aquellos que pían en la intimidad y no vocean en público, contra los que miran para adelante y al ver oscuridad deciden mirar hacia atrás, contra los que no dan argumentos para continuar o parar, contra el gris del cielo, contra el puto valencia que se deja empatar en el descuento y me jode la quiniela, contra los radares que plagan nuestras calles, contra el tiempo que implacable no deja de marcarme ritmos, contra lo estúpido que me vuelvo en ocasiones, contra...
Tengo muchos más motivos y razones para desatar mi alegría hacia quienes me rodean que causas que liberen mi rabia, pero hoy y ahora me apetece dar rienda suelta a mi mala ostia. Que nadie (ni yo mismo) se me ponga por delante...
24 febrero 2007
SAMA

Hoy es el cumple de otro de mis mejores amigos, seguramente la persona más inteligente y con mayor agilidad y rapidez mental que conozco y una de las personas con el corazón más grande de las que me topé. Desde hace unos pocos años está más lejos de mí de lo que yo quisiera, pero hoy, desde aquí, quiero decirle que siempre me tendrá todo lo cerca que quiera tenerme. Muchas felicidades AMIGO.
22 febrero 2007
TORETE

Érase una vez, en un lugar muy próximo y tiempo muy muy cercano..
…habitó un ser peculiar al que le decían “Torete”. Nació en el seno de una acomodada familia (a la que años más tarde llevaría a la ruina con sus gestiones) y creció feliz como primogénito de 37 hermanos. Tras una plácida infancia llegó una complicada adolescencia en la que las discusiones con los amigos eran lo habitual y las broncas son los profesores su pan nuestro de cada día. Eso sí, bajo la mirada atenta de los póster de sus dioses “Montero” y “Villacampa”, llevar las estadísticas de todos los partidos habidos y por haber de un deporte aburrido y monótono llenaba sus vacíos existenciales. Desde entonces, como gesto de agradecimiento, los números le acompañan en todas sus prendas (quien no recuerda, entre otras, su mítica cazadora del 8). Durante años fueron los dígitos y el baloncesto su única pasión, nadie era capaz de acceder al amor que su impermeable corazón escondía latente, hasta que por fin, en una romántica tarde, una fémina apareció de la nada para ocupar su interior y poder dar rienda suelta a todo el cariño y pasión que guardaba en su interior. Por nombre Flaca respondía la afortunada. Esa hembra fue su punto de equilibrio y estabilidad y tan sólo en su ausencia tenía momentos de locura repentina e incoherencia tales como reñir a un amigo por ir en bañador a comer a un restaurante e ir él de la misma guisa al día siguiente, como exigir a sus compañeros de equipo que no protestaran las decisiones arbitrales para a continuación dar él un puntapié al balón y mandarlo a la grada, como no decidir hasta 10 minutos antes de la salida si se iba de vacaciones o no, como tomar un cambio de sentido a 190 por hora por un enfado, como… Pero eso sí, era volver a los brazos de su amada y todo volver a la calma. Los continuos viajes que realizaba alrededor del mundo le apenaban y desagradaban sobremanera por tener que alejarse de su amorcito y era tal la pesadumbre que le producían que se sentía incapaz de narrar a sus amigos las anécdotas de los mismos o de traerles algún souvenir de los exóticos lugares que frecuenta (aún a día de hoy ellos esperan algún presente de alguna de sus travesías).
Bueno, el caso es que hoy el tipo cumple (muchos) años y yo desde aquí quiero felicitarle y decirle que le quiero un montonazo y que cuando le vea le voy a dar un abrazote enorme, que ya empiezo a estar celoso yo de la flaca esa, y a ver si se atreve a quitarme…
21 febrero 2007
NADA ES REAL
De repente pierdes la orientación de tu caminar y el día se torna noche, eres capar de discernir la silueta de la oscuridad y al aullido del silencio te escondes en un charco. En él puedes huir nadando al oasis de un desierto en el que a lo lejos, en lo alto de una duna alguien te espera bebiendo una coca cola. A pesar de que te saluda moviendo la cola y de que sabes que llegas con retraso no te disculpas por ello y exiges una explicación al can que con la lengua fuera te sonríe. En mitad de la conversación recuerdas que has de leer con urgencia la película que has comprado en el supermercado, haces un agujero en el césped y por él vas corriendo hasta tu salón. Te tumbas en la banqueta que hay tras el televisor y te quedas dormido hasta el mes pasado.
Y si los hermanos Wachowski tuvieran razón y nuestras percepciones, emociones, pensamientos y pensamientos tan sólo fueran creados por un programa informático ¿no sería igual de irreal lo que yo imagino que lo que vivimos? Quien sabe, a lo mejor, nada es real...
20 febrero 2007
CANALLAS
Ayer Chechu en su magnífico blog escribía acerca de la música española y de inmediato, según le leía, pensaba yo en los grupos que a mí me habían marcado. Ya he hecho aquí un pequeño homenaje a dos de ellos, 091 (estos se merecerán uno más intenso más adelante) y Héroes del Silencio. Hoy le toca el turno a la tercera rueda del triciclo…
Apenas era un mocoso que mareaba sin cesar a mi padre para que no dejara de poner en el radio casette del coche a los Pitufos y los Payasos de la tele, cuando por culpa de unos simpáticos macarrillas el rock se metió por mis venas. 30 años después, en una noche de Julio, una de las semillas de aquel descubrimiento se reconciliaba en directo con su ex pareja musical y yo estaba allí como testigo, repasando con el alma los compases que desde siempre me habían acompañado.
Ambos tipos no faltan nunca en los estuches dónde llevo los cd’s en mi coche.
Uno de ellos comenzó al otro lado del charco y sus comienzos yo los descubrí (aunque afortunadamente los descubrí) muy tarde, cuando ya me habían enganchado sus a veces surrealistas letras y sus hipnotizantes melodías.
Al otro lo descubrí en la niñez y aún sin saber de quién se trataba por entonces fue él quien me decantó en mi predilección por las guitarras en las canciones.
Ambos compusieron buena parte de la banda sonora de mi juventud y algunos de los mejores momentos de ella tenían sus canciones de fondo, como una noche de 1994, una noche de carnaval como éstas en las que estamos, la noche del día en que mi (amarga) condena militar de 9 meses había finalizado y acompañado de Webas disfruté por primera vez de Los Rodríguez en directo en una carpa de San Benito ¡qué noche la de aquel día!
Los Rodríguez, Calamaro y Rot son parte de mi vida y supongo que como a todo el mundo le pasa con algunos artistas, una parte más importante de lo que podemos imaginar (Paulov entendería de qué estoy hablando), pero la causa primera de que ellos tengan ese peso en mis sentimientos, la culpa primitiva de ello, fueron esos sinvergüencillas que citaba al principio de los que Rot formó parte, aquellos que hicieron que el rock para todos los públicos se instaurara en España, aquellos que lograron que mis pies de niño se movieran al ritmo de sus compases y que mi corazón de adulto aún se acelere con sus letras adolescentes. Si alguien quiere echarle la culpa a alguien de que yo a ratos (pequeños) sea un sinvergüenza, de que a ratos (pequeños) sea un bicho, de que a ratos (pequeños) sea un granujilla o de que a ratos (pequeños) sea un poco canalla, entonces, Blame it on… ¡TEQUILA!
19 febrero 2007
EL DENTISTA
Ir al dentista es una especie de ritual por el que todos pasamos de vez en cuando y que o bien todos los odontólogos que he visitado se han puesto de acuerdo y han confabulado contra mí o hay una serie de características comunes en sus visitas…
Para empezar siempre te dan cita a una hora que saben que no van a poder cumplir. ¿Porqué demonios lo hacen? ¿Porqué son tan impuntuales? ¿Es que no calculan el tiempo que están con cada paciente? (A mí en la clase de matemáticas de 3º de EGB me enseñaron que si le añades a la hora de comienzo el tiempo que vas a tardar tienes como resultado la hora de finalización) ¿Salen tarde todos los días de currar debido a los retrasos que van acumulando? Y si es así, ¿pagan las horas extras a las enfermeras? Aunque pienso yo que a lo mejor el retraso es intencionado porque tienen algún tipo de convenio con las revistas del corazón. Porque en las salas de espera de los dentistas, si intentas entretenerte leyendo algo, lo único que encuentras son las que yo denomino “revistas de mujeres”. Y allí, en la sala de espera, ves a todas las féminas felizmente entretenidas leyendo con quien se lió Rociito el año pasado (porque eso sí, la más reciente que tienen es de por lo menos la primavera pasada) mientras los demás nos hacemos los machotes resistiendo abrir una de ellas, por el qué pensarán, mientras de reojo miramos a la tía buena en bikini que sale en la revista que está leyendo la de tu lado (con una silla de separación eso sí, porque en las salas de espera, como en el cine, a no ser que estén repletas hay que dejar un asiento libre entre tú y quien esté), tentados de coger alguna de las que quedan libres a ver si salen más tías así y de paso enterarnos de a qué futbolista se tira la Bermúdez esta semana (que si te atreves a cogerla lees que ha sido con Makelele y pensando que ese ya no juega en el Madrid es cuando miras la fecha de la revista…).
Así entre miradas, pensamientos, escribir algún mensaje a quien sea para matar el tiempo y saludar con voy muy bajita a quien va entrando a esperar contigo te vas encabronando viendo como el reloj marca las 7 y cuarto y a ti te dieron cita a las 6 y media. A partir de ahí es cuando empiezas a pensar “Como no sea el siguiente al que llaman me levanto y se lo digo a la de la recepción. O mejor me marcho, ¡qué les den!”, en eso entra la enfermera y… tampoco eres tú al que nombra, pero aguantas un poco más y no huyes arrasando con todo como habías pensado. Y es en ese momento, tras 20 minutos más y echando humo, cuando la persona que te está viendo desde detrás del espejo decide llamarte para empezar a hurgar en tu boca. Cuando entras con el dentista intentas disimular el cabreo, más que nada temiendo posibles represalias. Te tumba en una camilla que parece la del doctor Frankestein y empieza a abrirte la boca e introducirte tubos como un maniaco. Qué por cierto, ese tubo que hace de aspirador de saliva, ¿quién lo ha inventado? Porque no parece tragar mucha de tu saliva (que siempre se te cae la baba como a un niño pequeño) y lo único que hace es darte una sensación de ahogo… En fin que aunque intentas calmarte y tan sólo has ido a hacerte una limpieza, todo lo que te hacen duele de cojones (por mucho que diga el jodío que no, si estuviera él sentado dónde estoy yo y yo ahí arriba con bata azul me iba a decir si duele o no).
Y al acabar, sin saber muy bien cómo ha sido, y aunque como hemos dicho sólo fueras a hacerte una limpieza, sales de allí sabiendo que tienes un par de caries nuevas, una muela del juicio que si no te sacas te puede joder el resto de la dentadura y una nueva cita para subsanar todo lo que él te ha dicho.
Así vuelves otra vez a la mesa de la que lleva la agenda y le dices... “dame una cita nueva, pero intenta que sea la primera de la mañana que paso de leerme el “Hola” de Agosto otra vez”.
15 febrero 2007
3 TICKETS PARA LA MÁQUINA DEL TIEMPO

Ya dije en 50 cosas sobre mí que hay dos cosas por las que daría lo que fuera (incluso la vida). Una es volar, pero volar de verdad, sin la ayuda de ningún artilugio, por mí mismo. La otra es viajar en el tiempo. Sé que son dos sueños totalmente inalcanzables y a lo mejor el matiz de “lo que fuera” parte de la imposibilidad de materializarlos. El caso es que lo pienso y, no sé, tal vez alguna vez inventen unas alas que nos permitan volar, no lo creo, pero no lo sé, sin embargo, lo que tengo muy muy claro es que jamás será posible viajar en el tiempo. ¿Porqué? Porque si fuera posible alguien del futuro habría venido ya a visitarnos ¿no?
Aún así yo sigo soñando con ello e imaginando a cuándo viajaría. Y pienso que si me dieran un bono de 3 vales canjeables cada uno por un viaje temporal, los gastaría yendo a…
1- Como si de Marty Mcfly se tratara viajaría al día en que mis padres se conocieron. Me han contado “su historia” cientos de veces y yo la he “visto” en mi cabeza cada vez que me la han contado, pero me gustaría verla, escondido tras un árbol, y verles aproximarse el uno al otro, ver cómo se miraban, escuchar qué se dijeron (porque una cosa es lo que nos cuentan y otra lo que fue realmente) y notarles como dos completos desconocidos…
2- Con el segundo vale me montaría en la máquina del tiempo y le diría al que la manejara “lléveme al 13 de Agosto de 1973”. O sea, al día en el que vine yo a este mundo. Sí, sé que es egocéntrico, pero es que me encantaría ver las caras y las expresiones y los comentarios y todo y todo y todo de la gente que estuvo allí ese día.
3- Y para gastarme el tercero y último me transportaría a... A cualquier tarde entre 1980 y 1986, a cualquier tarde en la cual, aún siendo niños, mis hermanos y yo estuviéramos jugando a fútbol con una bola de papel en el salón de mi casa, o viendo la tele juntos, o dándonos de ostias, a cualquier tarde de esas de las que mi madre siempre comenta que disfrutaba realmente de nosotros siendo niños (aunque yo lo que realmente recuerdo son sus gritos diciéndonos que dejáramos de jugar al fútbol o que nos dejáramos de pegar y no la satisfacción que ella dice).
Y así habría gastado mis tres billetes a otra época. No necesito viajar a una fecha histórica, ni a un futuro que ya llegará y por lo tanto ya viviré o a un futuro que nunca será pues yo no estaré, no, a mí con ir para atrás en mi vida y volverlo a vivir me sobra y me basta.
Y vosotros, si pudierais viajar en el tiempo (y sólo tenéis un ticket que para eso me la he inventado yo y la máquina es mía)… ¿a cuándo viajaríais?
14 febrero 2007
DEDICARTE UN SUEÑO, CERRAR LOS OJOS Y...
No puedo dejar de emocionarme y de ilusionarme cuando me notifican que Héroes del Silencio vuelven. Una parte importante de mi adolescencia y juventud está guardada en el armario de sus letras y en la estantería de sus melodías aún están colocados sentimientos del pasado y si cierro los ojos y vuelvo a escuchar "La sirena varada" viajo hacia atrás en el tiempo y al volverlos a abrir no sé realmente cuándo me encuentro.
Ahí esta, la que para mí es la mejor canción jamás escrita en castellano, qué ganas de volverla a sentir en directo...
"Y duerme un poco más, los párpados no aguantan ya..."
EL KAMASUTRA
Que levante la mano quién no le guste el sexo. Y que levante la mano quién no le guste hablar de sexo. Vale, como no veo ninguna mano levantada hoy vamos a hablar de sexo.
Y me voy a limitar a haceros preguntas que me gustaría me respondierais con total franqueza porque o yo soy un inútil o a lo mejor no todo es tan perfecto como parece...
Por ejemplo, ¿alguien es capaz en el lecho conyugal de dar una vuelta y otra y después otra como hacen en las pelis sin que se le salga? Porque yo lo intento y si doy una despacito diciendo “con cuidado cariño” y con la mano preparada para el auxilio a lo mejor alguna vez lo consigo, pero en cuanto me pongo en plan Rey del Mambo e intento una frivolidad y dar un volteo apasionado…
¿Y quién es capaz de echar un polvo de 15 minutos estando de pie y sosteniendo sobre él a su pareja? Porque vale, lo intentas y te crees Sansón, la coges con ímpetu y le dices “¡hoy te vas a enterar!” y la sostienes sobre ti e incluso te atreves con movimientos pélvicos impetuosos y la intentas subir y bajar con los brazos mientras tus manos alzan sus posaderas, pero a los 40 segundos… ¡te duele todo! y la susurras “vamos a la cama que allí es más romántico mi vida” mientras sientes que las piernas te tiemblan y presientes que el temblor te va a acompañar durante al menos 3 días.
Otro mito (por lo menos para mí) es el de la bañera (y no digo la ducha no, digo la bañera). No sé los demás pero normalmente las bañeras que yo he frecuentado son de 1 metro de largo por medio metro de ancho con lo cual el ejercicio a realizar es cuando menos complicado. Llenas de agua la bañera entre risas y le añades cualquier cosa que provoque espuma. Te metes tú primero y te sientas, luego entra ella y… “Así no, ponte mejor así” “es que así no estoy cómoda, me pongo mejor así” “ay, me has hecho daño” “lo siento cariño, me pongo mejor así ¿vale?” “es que así no vamos a poder”… y tras 5 minutos de devaneos y de vanos intentos lo que al principio parecía el periscopio de un submarino acaba convirtiéndose en el más pequeño de los tentáculos de una cría de calamar.
¿Y la práctica del cunnilingus? Yo soy un gran defensor y un obstinado practicante de la misma, pero hay mañanas que las cervicales te recuerdan que la noche pasada no elegiste la mejor posición posible para practicarlo…
Otra cosa muy curiosa son las situaciones que se producen cuando el coche es el centro de reunión. Yo he reconocer que me gusta hacerlo en el coche siempre y cuando seas humilde y aceptes que sólo hay un par de posiciones válidas (a no ser que tengas un mercedes enorme), porque en cuanto intentas poner en práctica el kamasutra ahí dentro… ¡vamos que no se puede!
No sé, creo que necesito que alguien me diga que lo que me pasa es normal o mi ego como amante se va a ver seriamente dañado y me limitaré en el futuro a tumbarme boca arriba en la cama y decir “haz conmigo lo que quieras, mientras no me muevas demasiado…”
13 febrero 2007
FULA

Hoy cumple años alguien capaz de dar dos besos a una mujer desconocida en plena calle llamándole “¡Tía!” para tras el asombro de la señora continuar con un “Uy perdone, me he equivocado”, alguien capaz de zarandear a un hombre en el fútbol 5 minutos después de que el portero local haya parado un penalti como excusa, alguien capaz de decirle al hijo de un profesor “hemos estado jugando con tu puto padre”, alguien capaz de abrazarse a un grupo de chicas por la calle mientras las espeta un “¡Guarrindongonas mías, ya estoy aquí para vosotras!”, alguien capaz de vestir a diario con orgullo la camiseta interior de tirantes (blanca, amarilla o azul clarita) que nos ponían nuestras madres cuando teníamos 6 años con el gayumbo a juego (la muda vamos), alguien capaz de lanzar un balonazo a dos profesoras mientras vigilan en el recreo, alguien capaz de alardear de cómo hace una jugada a las cartas “¡es que lo bordo!” cuando gana y culpar a la fortuna “¡qué mala suerte tengo!” cuando pierde, alguien capaz de simular robos de bolsos, alguien capaz de regatear a cualquier dependiente de cualquier tienda el precio de cualquier cosa y si no lo consigue pedir que al menos le regalen algo, alguien capaz de mangar de El Corte Inglés “Las obras completas de Lorca”, alguien capaz de detectar el olor a pescado de la camisa de un amigo horas después de la hora de comer, alguien capaz de estar tomándose una copa en un bar mientras 20 personas le están buscando pensando que se ha quedado encerrado en una iglesia y alguien capaz de decirle como primera frase a una chica “qué pechos más bonitos tienes”, vamos que hoy cumple años alguien en quien la palabra sinvergüenza adquiere valor en todas sus acepciones.
Lo que pasa es que el tipo es de esos sinvergüenzas simpáticos y cariñosos y con un corazón enorme y lo que pasa es que el sinvergüenza en cuestión es uno de mis mejores amigos y le quiero un montonazo. Así que… ¡Felicidades Josito! Y a ver si dejas un sábado las pantunflas aparcadas en el taquillón y sales a tomarte algo, que aún tenemos una competición por finiquitar (te recuerdo que te voy ganando 534 a 487)…
Y como regalo extra de cumpleaños CLEBAR ha querido rendir un homenaje al del cumpleaños y le ha dedicado unos ripios. Este es el documento:
ODA A MI AMIGO FULA (Basada en hechos reales)
Perdona a esta caricatura de poeta por un minuto.
Nunca he rimado, pero quiero hacer un recorrido por tu vidilla,
me pongo a teclear y no sé si me saldrá un cuarteto, un soneto,
tal vez verso libre o a lo mejor… una redondilla.
Para quién no te conozca diré que tu retaguardia no es cosa menor,
culo pollo lo llaman algunos, otro culo perdiz,
no descubro ningún secreto, ni creo que te provoque sinsabor,
pero amiguete, es que tu culo llega… mucho después que la nariz.
Rubito y guapo es el homenajeado, me cae de maravilla,
así que no te enfades, pues como amigo te digo con talante,
que hasta el más ciego de los hombres te diría:
Lo que te sobra por detrás… te falta por delante.
Algún cruel te bautizó como el medio milímetro,
el mismo que acuñó lo de Isaac Rabín.
El Chemón es un malvado y yo te quiero,
y ya sabes a que me refiero… que es tan chiquitín.
En la Plaza Poniente sí que estabas,
y gracias a que no había ni policía, ni maderos,
porque entre vómito y vómito balbuceabas:
Por favor amigos: a la calle Panaderos…
No eres el rey del estilo ni el apresto,
imposibles tonalidades te gusta combinar,
pero tío, respóndeme porqué haces esto,
¿No ves que tus colores se están a punto de pegar?
El rey en encestar al deporte de la canasta,
con el balón y el aro buscando perfecto el encuadre,
tus compañeros te decían que con atacar no basta,
y tú que defender… que defienda su puta madre.
“Hijas mías. Aquí estoy para vosotras preparado,
tened cuidado que esta noche ando con tino.”
Como te olían de lejos que las buscabas angustiado
y que vanos intentos para meterlas to el pepino.
Ahora Higgins te ha domado con el amor de las esposas.
Los sábados los pasas en casa, a los videojuegos enganchado,
coñac y gin-tonic consumes ahora con cuentagotas,
y en el pijama y las pantunflas un nuevo amor has encontrado.
Eres mi mejor amigo y lo tomarás en tono deportivo,
ya te invitaré a un Carlos III que es un gran brandy,
esto es por seguir el juego al artista que te ha malmetido,
y es que lo tienes bien merecido… por lo del Barón Dandy.
Ahora que pienso en tu revancha, mis dedos tiemblan,
gotas de sudor empañan mi frente,
¿La venganza es un plato que se sirve frío?
Ya sabes que mi cumple es en diciembre…
Este poema se autodestruirá si eres tacaño.
En el bar quedamos como siempre. ¿Me invitas?
No me andes con excusas. Sé que no eres huraño.
Yo quiero un vinito y una tapa. Luego… unas copitas.
En fin, todo esto no oculta que eres el mejor de los amigos
y que sabrás apreciar mi esfuerzo con la cosa del rimar.
Pero es tarde y estoy cansado…
Un último verso y voy a terminar.
La luna me hechiza con su influjo, no sé que está pasando.
Lucho contra ella, vano intento, mi volunta se anula…
Un hado cabroncete se me acerca revoloteando
y entre risas al oído me susurra: FUUUULAAA...
12 febrero 2007
¡MANOS ARRIBA!
- Hola, mira, es que acabo de intentar sacar x euros del cajero pero me dice que sólo tengo x/2 cuando el mismo viernes he ingresado 5x euros.
- ¿Y cómo los ingresaste? ¿con un cheque?
- Pues sí.
- Ya, entonces es que el cheque aún no se ha hecho efectivo porque quien te lo emite tendrá la cuenta en otro banco.
- Pero a ver, si en el estracto que me ha dado el cajero sí figura el ingreso.
- Sí, si el ingreso es efectivo, pero hasta mañana no puedes disponer de él.
- ¿Me estás queriendo decir que no puedo disponer de ¡MI DINERO!?
- Ya, si te entiendo, pero es así. Es que imagina que quien te paga ese cheque no tiene fondos o algo así, hay que comprobarlo.
- ¿Y me quieres decir que en pleno 2007, cuando tecleando un tecla de ordenador estamos conectados con el fin del mundo tardáis en comprobar eso 4 días?
- Ya si te entiendo pero...
- A ver si lo entiendo, un banco no es ni más ni menos que un lugar dónde yo guardo MI DINERO, ¿y me estás diciendo que no puedo disponer de MI DINERO cuando a mí me da la gana? ¿Osea que vosotros disponéis de MI DINERO cuando os viene en gana y yo no puedo disponer de MI DINERO cuando quiero?
- Ya si te entiendo, pero es así.
- Vale vale.
Siempre soñé (y lo sigo haciendo) con emular a Butch Cassidy y Sundance Kid y atracar un banco y siempre asumí que los bancos no dejaban de atracarme a mí, ahora bien, lo que nunca me imaginé fue a mí dentro de uno, con las manos en alto, mientras alguien me apunta gritando ¡Manos arriba! ¡Esto es un atraco!
¡¡A POR ELLOS!!
Vamos a hacer una extraña mezcla. Por un lado un lema que encarna una filosofía deportiva, por otro el regreso a dónde por primera vez lo escuché, por otro la reaparición de un crack que encarna como nadie dicha filosofía y por último la transferencia de la misma a la noche.
Hará más o menos diez años que escuché por primera vez el grito de guerra que mejor expresa mi manera de entender el deporte de competición. Fue en el Huerta del Rey y viendo al Balonmano Valladolid (no recuerdo si por entonces era aún Michelín Valladolid, supongo que sí) y seguramente ya lo cantara algún grupo de animación futbolera pero yo no lo había oído nunca y me marcó pues eran las palabras exactas que resumían lo que yo sentía cuando competía o entrenaba a algún grupo o animaba a algún deportista o equipo. Este verano se puso de moda para animar a un grupo de nenas que dicen representarnos y que desde luego no materializan lo que él ánimo impulsa. ¡A POR ELLOS!
Desde siempre me han gustado el tipo de deportistas y de entrenadores que no tienen miedo a la hora de competir y se van a por el adversario o deciden tomar riesgos en sus decisiones dentro de sus respectivas disciplinas. Son personajes que se baten a pecho descubierto y dispuestos a demostrar quién es el mejor con sus propias armas, sin ajustarse a las del rival y sin miedo a que ello les lleve a la derrota, Maradona, Tyson, Lendl, Lewis, Hinault, Gross, Ronaldo, Gebreselassie, Nadal, Nemov, Stoichkov, Phelps, El Guerrouj,… y Lionel Messi son algunos de los deportistas que siempre he admirado por su manera de entender la competición. Y por el contrario he despreciado los planteamientos cobardes, ruínes o poco ambiciosos(aunque pudieran resultar exitosos) de la Grecia de la última eurocopa de fútbol, de Capello, Trapatoni, Aranchita, Induráin,…o esos equipos de baloncesto que, como ayer el Barça, ganan porque dejan al rival en 53 puntos. Y si bien entiendo que sea legítimo en algunos casos usar tus limitadas armas para defenderte ante un rival mejor y así tener la opción de ganarle, qué decir cuando encima eres mejor (Induráin es el mejor ejemplo) y no vas a por el adversario.
Todo esto viene porque ayer volví a escuchar y a sentir el “A por ellos” en el mismo lugar dónde lo escuché por primera vez y vi a un rival menor ir a por uno mayor con valentía y sin miedo a que le “partan la cara” y porque ayer regresó el deportista que mejor encarna lo que yo concibo con “A por ellos”, el chavalín que me hace sentir que se puede jugar en un estadio con 100000 personas como yo jugaba en el patio del colegio de niño (bueno, incluso un poco mejor), o sea, cogiendo la pelota y yéndote a regatear a todos aquellos que te salgan al paso e intentando llegar con el balón en los pies hasta la portería.
Incluso alguna vez un “barrilete cósmico” y otro menos bajito pero igual de regordete lo consiguieron…
Ah, ¿y que qué tiene que ver todo esto con la noche? Cambiad la última "o" del grito de guerra por una "a" y ya tendréis la respuesta, además de un lema guerrero nocturno...
09 febrero 2007
¡¡AL CINE!!
No hace mucho mezclo mis sueños con los de Gondry en un post y yo sin saber que había terminado ya una nueva película que versa sobre ellos(o eso parece) y su ciencia y que se estrena hoy...
Seize9, ¿cuándo vamos a verla?
08 febrero 2007
SENTIR
¿Todos sentimos igual? ¿Nuestro interior intangible reacciona igual que el de los demás a los mismos estímulos? ¿Sufrimos igual el dolor emocional que los demás? ¿Nos duele más o menos que a otros? ¿Es mi dolor más dolor que el de otra persona por el mero hecho de ser mío? ¿Hay un medidor de dolor? Y si nos duele más, ¿también disfrutamos más las alegrías? Y a quien le duele menos ¿goza menos las satisfacciones? ¿Quién me otorgó la virtud o el defecto de ser sensible? ¿Acaso se lo pedí yo? ¿Por qué valoramos la sensibilidad de los demás para ciertas cosas y porqué la repudiamos para otras? ¿Qué es la sensibilidad? ¿Qué siente la gente insensible? Pero si es insensible ¿siente? ¿”Lo siento” significa que me apena, que lo capto por los sentidos o que me arrepiento de lo que he hecho? Y si significa que me apena ¿es que lo hace por mí mismo o por el sentimiento que produce en la otra persona y que yo siento? Y si es así, ¿se transfieren los sentimientos de unas personas a otras? ¿Cuántas clases me piré o cuantas lecciones me salté o asignaturas me regalaron para no saber responder a estas preguntas con certeza?
07 febrero 2007
CARTERISTAS ANTES DE LLEGAR
Seré claro, directo y conciso, ¡estoy hasta los cojones de la publicidad engañosa!
Pensaba colgar algún cartelito o enlazar con la página esas ofertitas engaña bobos (entre los que me encuentro) pero no permitiré que aparezcan en mi blog gratuitamente. Ahora bien, como ejemplo: (Imaginad, en grande) "Viaje a X lugar, 2 noches, en régimen de alojamiento y desayuno, 110 euros" ¡Y una polla! Porque... (Imaginad en muy pequeño) "Tasas no incluidas, traslados no incluidos, suplementos no incluidos,..." ¡vamos, que nada incluido! E imaginad (en nada porque no lo ponen) "Salida del avión de ida a las 19:40 horas y salida del avión de regreso a las 10:00 horas". Osea que si quieres ver la ciudad X por lo menos por lo menos has de estar otra día ¿no? Pues ya puestos, "póngame dos noches más".
Así que el viajecito para dos personas que al ver el cartel habías imaginado por cuarenta mil pesetillas al final te cuesta... 688 euros!!
Menos mal que mis papis se lo merecen todo...
Por cierto, ¿alguien me puede prestar dinero?
06 febrero 2007
INCOHERENCIA
Uno de los valores que más valoro (valga la refunfancia) en los demás es algo que no siempre yo tengo y ansío tener y envidio a quienes la tienen, la coherencia. Admiro profundamente a aquellas personas que sus palabras siempre van acordes con sus conductas y que aquello que te aconsejan para ti lo ponen en práctica para con ellos mismos. Una vez leí a un “gurú” del coaching (aunque voy a omitir su nombre porque paso de publicitar a un sinvergüenza, por más que frase me fascine) decir que “la diferencia entre los que triunfan y los que no es que los que no triunfan saben lo que tienen que hacer y los que sí lo hacen”. Y creo que es algo que podíamos aplicarnos de continuo en múltiples facetas de la vida. Cuántas veces tenemos muy claro qué es lo que tenemos que hacer y se lo aconsejaríamos a nuestro mejor amigo y le animaríamos a que lo hiciera pero luego no tenemos agallas (por no decir cojones) a llevarlo a la práctica nosotros mismos. Y es posible que no nos saliera como lo esperábamos pero al menos habríamos sido coherentes con nosotros mismos y para mí, eso también es triunfar.
Todo esto viene a colación de algo que no tiene nada que ver y que ni tan siquiera es privado sino demasiado público pero que me ha dado por pensar.... El otro día vemos al Bernabeu y a los madridistas en general encabronados con Capello (no seré yo quien defienda a alguien con unos planteamientos deportivos tan ruines y mezquinos) y pitándole por cargarse a Ronaldo y a Beckham (y supongo que por más causas) y por cargar la responsabilidad de un equipo en unos chavales de la cantera. Esos mismos que agitaban al viento sus mocos y esos mismos que en las barras de los bares despotrican contra el susodicho son los mismos que hace no mucho pedían con fervor precisamente lo que el tipo ha hecho, o sea cargarse a los galácticos y al “vago”, “gordo” y “sinvergüenza” de Ronaldo y que confiara en los chavales del filial. ¿Cómo puede ser el ser humano tan incoherente?
Y este detalle que tan sólo es una excusa para hablar de la coherencia, lo veo en el día a día, y no sólo de los demás, sino en el mío propio y no, no me gusta, no me gusto. Qué fácil es hablar y hablar y hablar y opinar y opinar y opinar y aconsejar, aconsejar y aconsejar y qué difícil es tomar decisiones acordes con lo que decimos que pensamos. ¿Es que no lo pensamos realmente pero queda bien decirlo? ¿Es que lo pensamos pero no nos lo creemos? ¿Es que nos lo creemos pero para los demás y no para nosotros mismos? Hace no demasiado un profesor mío hizo una apología de la coherencia en una clase, aconsejándonos que desconfiáramos de en quienes sus palabras y sus hechos fueran desligados. Era el mismo profesor que abogaba más tarde por reconocer los méritos de los demás y dar poder a las personas y compartir conocimiento entre las personas de las organizaciones y que quienes tienen más poder reconocieran y valoraran los méritos de quienes tienen a su alrededor. A ese mismo profesor hace unos meses le ayudé a solucionar un problema y le di unas cuantas posibles causas de algo que no había funcionado en el pasado y sus posibles soluciones de cara al futuro, soluciones que por lo visto ha aplicado para su desarrollo profesional en el contexto que lo solicitaba. Aún estoy esperando una llamada o un simple email de agradecimiento. Si sigo su consejo ya sé de alguien de quien no me puedo fiar…
Qué difícil es ser coherente de continuo o simplemente serlo. Mi más sincera enhorabuena a todos aquellos que lo son (y conozco a más de uno).
05 febrero 2007
EL PISO DE ARRIBA
Toc toc toc, ¿Hay alguien ahí? ¿Alguien habita la casa de encima? Siento que algo la ocupa y hace mucho ruido, siento que hay nuevos inquilinos dentro queriendo habitarla pero no se han quitado los tacones y retumban sus pisadas sobre mi techo, siento que anoche montaron una fiesta y no me dejaron dormir, siento que hoy están de obras y no dejan de molestar, siento que no son capaces de hacer callar a su bebé, siento que se pasan el día discutiendo y meten sus problemas en mi tranquila morada, siento que quieren molestarme para que yo abandone mi casa y siento que me agotan y me dejan sin respuesta. Siento que hoy, me duele la cabeza.
02 febrero 2007
EL CUENTO DE F.A. (O SEA, EL MÍO)
Bueno, la verdad es que no esperaba una acogida tan buena y tan rápida a la propuesta, así que no me queda otra que agradeceros a todos vuestra participación y daros la enhorabuena por el nivel de los relatos (bueno algunos mejor que otros, pero ya sabéis que me estoy reformando y ya no soy sincero al 100%, jeje). Y como lo prometido es deuda y 10 personas me habéis mandado vuestro final, pues aquí va el mío. He de ser sincero (ahora sí) y deciros que cuando propuse ese comienzo para nada tenía en la mente un final (en realidad cuando comienzo un cuento casi nunca conozco su final), así que mi resolución ha surgido a la par que las vuestras y es tal que así... "Salió tarde de casa, tenía cita a las ocho y media de la tarde y tan sólo quedaban diez minutos para que se cumplieran y una ciudad entera que atravesar. Sabía que era su última oportunidad y que no podía desperdiciarla, si no llegaba a tiempo o si no era capaz de finiquitarlo ese día jamás volvería a tener la ocasión que tanto tiempo llevaba esperando. Montó en su deportivo negro y al mirar el reloj entendió que para ello todas las luces de los semáforos serían de color verde y que la palabra stop de las señales sería un anglicismo que no entendería… ...de repente una fuerza extraña hizo levitar su vehículo y volando recorrió la distancia que le separaba de su destino en apenas unos segundos. Había llegado a su punto de encuentro antes de la hora límite y su amada le estaba esperando. Salió de su descapotable por encima de la puerta y al llegar frente a ella se inclinaron el uno hacia el otro y juntaron sus labios...”
- ¡¡Jolines mami qué chuli son la Barbie y el Ken ka’man traído los Reyes!! ¡¡Y cómo mola el coche del Ken!! ¡¡Mira cómo lo hago volar!!
01 febrero 2007
EL CUENTO DE LA NIÑA DE LOS ZAPATOS FEOS
Salió tarde de casa, tenía cita a las ocho y media de la tarde y tan sólo quedaban diez minutos para que se cumplieran y una ciudad entera que atravesar. Sabía que era su última oportunidad y que no podía desperdiciarla, si no llegaba a tiempo o si no era capaz de finiquitarlo ese día jamás volvería a tener la ocasión que tanto tiempo llevaba esperando. Montó en su deportivo negro y al mirar el reloj entendió que para ello todas las luces de los semáforos serían de color verde y que la palabra stop de las señales sería un anglicismo que no entendería…
...Tras girar la primera esquina se dio de bruces con la municipal…siempre están cuando menos los necesitas. “Control rutinario” dijeron, y mientras esperaba sentada en el coche mirando el reloj se desmaquilló los labios…
MORALEJA: jode mucho esperar; salid con tiempo de casa.
EL CUENTO DE TOT
Salió tarde de casa, tenía cita a las ocho y media de la tarde y tan sólo quedaban diez minutos para que se cumplieran y una ciudad entera que atravesar. Sabía que era su última oportunidad y que no podía desperdiciarla, si no llegaba a tiempo o si no era capaz de finiquitarlo ese día jamás volvería a tener la ocasión que tanto tiempo llevaba esperando. Montó en su deportivo negro y al mirar el reloj entendió que para ello todas las luces de los semáforos serían de color verde y que la palabra stop de las señales sería un anglicismo que no entendería…
...Nunca es tarde para hacer las cosas bien, se repetía, una y otra vez, cual sagrado tantra… pero como dijo aquel cantante que más tarde moriría tiroteado en la puerta de su casa por un fanático, la vida es lo que te sucede mientras tu tienes otros planes… Y, sin mas dilación, tuvo que aceptar que su momento, que EL momento, se había esfumado… y esta vez para siempre. No era propio de su naturaleza resignarse, pero el accidente en la calle Camino del Destino le devolvió a la tierra. El hombre puede lograr cosas difíciles, pero al menos él, no había alcanzado esa capacidad divina que le permitiera realizar milagros. Giró a la izquierda, intentando atajar, pero en la calle de los Infortunios, el camión de la basura no podía pasar a causa de un coche de color negro aparcado en doble fila. Sorprendentemente, no se enfadó, pero tampoco se puede decir que ese sentimiento que le invadió fuera la resignación. No, era algo totalmente nuevo para él.
Finalmente, un chico apresurado arrancó su coche negro (él no pudo, si quiera, odiarle…ya que sin saber a quien, le recordó a alguien…) y el camión de la basura avanzó.
Un bar le llamó la atención, así que sin pensar demasiado, cual autómata, aparcó en el lugar que hasta hace poco ocupaba aquel coche del chico apresurado. “El camión de la basura ya no va a pasar, no pasa nada. Además, estaré atento” – Se dijo.
Necesitaba calmarse, y aquel bar era el mejor escenario en el cual asimilar lo que estaba pasando. Lo que había perdido. Lo que podía haber sido y nunca sería.
Se sentó en una mesa cerca de la puerta, para así controlar su deportivo. Ese coche era parte de las circunstancias, pero no era un coche que él hubiera elegido por si mismo. A él le gustaban más los todo terreno. Sintió convertiste en una cenicienta del siglo XXI. Nunca imaginó que un hombre como él pudiera sentirse identificado con una princesita de cuento, pero empatizó con ella como nunca antes lo había hecho con nadie.
Y fue entonces, cuando asimiló que todo había terminado, aquel hombre que había provocado que todo cambiara tan radicalmente solo dos días antes se sentó en la mesa con él.
- Has llegado a tiempo, le dijo.
- ¿ A tiempo? ¿Qué está pasando? La cita era contigo, si, a las ocho y media, pero no aquí. - ¿Has visto que hora es? - Nuestro hombre miró el reloj. Un Tag Heuer de titanio que también formaba parte del plan, junto con el coche y algo de ropa cara. El reloj brillaba las ocho y media.
- Lo has conseguido, le dijo el misterioso hombre. Tu nueva vida es tuya. El coche, la ropa, tu nuevo nombre y tu nueva realidad. Todo es tuyo.
- ¿Así de fácil? ¿Qué quieres a cambio? No puede ser tan fácil…
Y el misterioso hombre desapareció.
Pagó rápido la copa y salió presuroso del bar, buscándole. Pero áquel hombre ya no estaba. Montó rápido en su coche (ahora si que ya era su coche…) y arrancó rapidísimo. Había un atasco al final de la calle que le provocó un ligero deja vu al mirar por el retrovisor. Pero no era propio de su personalidad mirar hacía atrás. Alguien le enseñó una vez que la vida transcurre siempre hacia delante.
Giró de nuevo hacía la calle Camino del Destino buscando a alguien a quien sabía, internamente, que nunca encontraría. No se dio cuenta de la señal de Stop, no se dio cuenta de nada, solo de que su coche giraba, que su coche giraba después de un gran estruendo, y que todo, absolutamente todo, se apagó.
En la acera, un misterioso hombre observaba el accidente. Nada en su rostro se contrajo, ni siquiera se inmutó. Ya he cobrado mi deuda. Se dijo, sin palabras.
En el sentido contrario, un joven en un deportivo negro llegaba tarde a una importante cita. Un accidente en la calle Camino del Destino había cortado el tráfico. Decidió girar a la izquierda, aun a sabiendas de que al menos, él, no poseía esa capacidad divina de hacer milagros.