30 noviembre 2008

LECCIÓN DE PSICOLOGÍA

Supongo en cualquier manifestación de arte hay genios atemporales, adelantados a su tiempo que hacen que sus obras trasciendan más allá de su momento, de su realidad, de su contexto. Yo no he visto la suficiente obra de Frank Capra como para considerarlo un genio, pero repasando este fin de semana "¡Qué bello es vivir!" me he dado cuenta de lo maravillosa, profunda e incluso me atrevo a decir moderna que resulta una película con tantos años.
Me parece de visionado obligado para cualquier persona en cualquier época de su vida, pero más aún en estas fechas que vivimos de crisis, dificultades, eres, recesiones, depresiones,... y no sólo por la fuerza vital que tiene (el propio título ya lo indica) sino porque, especialmente, es una gran lección de psicología. Es un retrato bárbaro de cómo las circunstancias pueden modelar a una persona hasta convertirla en un ser irreconocible y cómo, si esas circunstancias son agobiantes, oscuras, negativas,... pueden sacar lo peor de uno mismo, ese nuestro "otro yo" que desconocemos pero que habita en nuestro interior acechante a nuestra desdicha (y por supuesto es igual de válido para nosotros mismos que para los demás y así entender ciertos extraños comportamientos de nuestros seres cercanos en determinados momentos).
Al mismo tiempo es un espectacular ejemplo de cómo salir de muchos de esos callejones sin salida, con el apoyo de la gente cercana, con una visión más objetiva de las situaciones que nos oprimen, de nuestro entorno, de nosotros mismos y, sobre todo, cómo mirando para dentro, a nuestro espejo interior y a partir de ahí re-conociéndonos, valorándonos y queriéndonos en nuestra justa medida las circunstancias acaban siendo eso que realmente son, situaciones momentáneas y pasajeras que acaban diluyéndose cual azucarillo en aguardiente.
Quien ya la haya visto que la repase, y quien no ya está tardando en ver "¡Qué bello es vivir!". Una vez vista no la escondáis en un lugar dónde sea difícil encontrarla pues en algunos momentos concretos os vendrá muy bien revisarla y os saldrá más barato que ir al psicólogo.

27 noviembre 2008

UN CAFÉ A LAS 4 Y MEDIA

Llevaba tiempo ya sintiéndose triste, incluso un poco depresiva. Siempre había sido una mujer segura y con mucho encanto, pero encontrarse a mitad de camino entre los 40 y el medio siglo la había sumergido en un mar de dudas acerca de su atractivo y su capacidad de seducción. No importaba que su marido siempre hubiera sido un hombre atento con ella, no importaba que su relación de pareja hubiera sido siempre una balsa de aceite, no importaba que para él ella lo fuera todo, ella ya no se gustaba y esa era la raíz de todos sus problemas.
Hacía un par de meses que en sus oficinas había entrado un chico nuevo a trabajar. Joven, no llegaría aún a la treintena, alto, moreno, de facciones muy marcadas, muy masculinas, no muy guapo pero con fuerza en la expresión facial y con una pequeña cicatriz en la mejilla que sin ser muy espectacular, sí llamaba la atención. Su humor era muy inestable, tan pronto un día discutía con todo el mundo como al siguiente traía una rosa para cada mujer de la planta, tan pronto se iba al finalizar una jornada sin despedirse como les invitaba a todos a unas cañas en la cafetería de la empresa. Ella no podía dejar de fijarse en él, la descolocaba su actitud, bien indiferente e individualista, bien servicial y colaboradora. Un día coincidieron a solas en la máquina del café y comenzaron a contarse sus penas laborales. En plena conversación él la acarició la mejilla y le dijo que era una mujer muy bella y siguió, como si nada, con la intrascendente conversación. Entonces ella notó que sus palabras la penetraban, que sus ocasionales miradas al escote la encendían y que su sonrisa la quemaba. Durante días no pudo quitarse esa escena de la cabeza, una escena cotidiana, una escena casual, una escena que la hacía sentir viva, una escena que la hacía sentir deseosa y avergonzada. Pasaron semanas sin que volvieran a coincidir a solas por mucho que ella intentara provocar el encuentro. Su indiferencia la estaba haciendo daño y a la vez, aumentado el deseo hacia él. Finalmente un viernes salieron a la par de la oficina. Sin más, como una conversación cualquiera, él la preguntó que qué haría el fin de semana, a lo que ella respondió que nada en especial, pasarlo con su marido y sus hijos, como cualquier otro fin de semana. Entonces él la propuso un plan novedoso y atrevido. Le preguntó mientras la sonreía:

- ¿Porqué no te escapas un rato de tu rutina y vienes a ver mi casa? Acabo e amueblarla.

Esa pregunta la desconcertó, la puso nerviosa e, inexplicablemente para ella, excitada. Hizo cábalas en su cabeza, pensó en su irresponsabilidad en caso de acceder a la provocación y le contestó:

- Mi marido trabaja los viernes por la tarde, podrías invitarme a tomar un café esta tarde y así te digo qué opino de la decoración. Mejor eso que mi plan alternativo, ir a la peluquería .¿No crees? - Mientras le guiñaba el ojo izquierdo.

Él le dio la dirección de su casa y acordaron que ella se pasaría sobre las 4 y media.
En ese rato los nervios apenas le permitieron comer un poco de ensalada,. Invirtió el poco tiempo disponible en arreglarse lo suficiente como para mostrarse atractiva pero no tanto como para parecer provocativa. E intencionadamente llegó con unos 10 minutos de retraso.
Él seguía con la misma ropa que por la mañana y rápidamente hizo de guía de su casa. Le dijo que aún no había hecho el café y fueron a la cocina a prepararlo. Así, de pie en la cocina, en lo que el café comenzaba a echar humo y por sorpresa, él se acercó a ella, la abrazó por la cintura y aproximando con lentitud su labios a los de ella la besó. No fue un beso prolongado, pero sí fue beso apasionado. Ella sabía lo que vendría a continuación, así que quiso tomárselo con calma y se excusó con tener que ir al baño para prepararse para lo que la esperaba. De camino al servicio lo vio todo cristalino, se volvió a sentir joven, atractiva, sensual. Se volvió a sentir ella misma, la de siempre. Así que cogió su teléfono móvil e hizo una llamada.

- Hola cielo ¿qué quieres?
- Nada cariño, sólo saber a qué hora sales.
- A las 8, como todos los días ¿porqué?
- Para ir a buscarte, que hace mucho que no voy y así después nos vamos a cenar. Me pondré algo sexy y seguramente te guste mi nuevo peinado.

Sin decir adiós se dirigió hacia puerta y puso rumbo con su cita en la peluquería.

26 noviembre 2008

DOLOR

Me han operado de las dos rodillas, de la vista y del tobillo, me he roto la nariz y una muñeca, me destrocé un ojo en un accidente casero y me he abierto varias veces la cabeza y una vez la los labios. Mi hermano dice que el dolor más insoportable que hay es el de romperte la clavícula, mi otro hermano el de que cuando te reconstruyen la nariz y mi madre que el del parto.
Pues yo no opino como ellos y ni tan siquiera creo que el dolor más insoportable sea ninguno de los que he citado. No, para mí el peor y más irritante dolor que hay, aquel que me lleva más allá de los límites de la paciencia (que en mi caso no son muy lejanos) es el dolor de oídos, ese dolor que algunos sufrimos periódicamente asociado al frío. Es cuando, tras uno o dos días de dolerte y tener irritada la garganta ese punzamiento se va trasladando poco a poco al oído y por unos días te deja sordo y con la sensación de que dentro de ti haya una mina de electroduendes y estén los muy cabrones picando en ella. Un dolor constante e intratable, que te genera rabia e impotencia. Un dolor que te da ganas de exterminar arrancándote un pedazo de cara y así mandarlo a la basura.
Y lo peor de todo es que lleva dos días picándome la garganta y comienzan a zumbarme los oidos...

24 noviembre 2008

CORNUDOS CONSENTIDOS

Hace años un amigo me contó la siguiente historia: Resulta que él, en primerísima persona, vio a la novia de uno de sus mejores amigos pasándoselo en grande, sexualmente hablando, con alguien que no era su amigo. Como parece obvio, o a él en ese momento le parecía obvio, se lo contó al receptor de cornamenta, que como también parece obvio, tuvo la de San Quintín con la cornamentera. Hasta ahí todo parece más o menos normal, pero a partir de ahí la cosa se complicó. Tras días, charlas, perdónames, yo no querías y todo aquello que se os ocurra que pasara, el amigo de mi amigo decidió pasar página y continuar con su amada (y la de otro, por lo menos). Pero claro, la de cuerpo alegre y sí fácil a partir de ese momento hizo una cruz social a mi amigo, hasta el punto de hacer que el cornudo consentido se alejara por completo de él. Mi amigo, al contarme la historia me decía que había aprendido una lección y era que cada uno viva su vida y apañe sus problemas como pueda que bastante tenía él con los suyos.
A partir de entonces, algo que yo tenía claro, clarísimo, cristalino comenzó a ahumarse y, aunque afortunadamente nunca se me ha dado la situación, he de reconocer que yo no sabría que hacer.
Porque, ¿qué haces si ves a la parienta de un amigo disfrutando del cuerpo de otro y haciendo que otro goce con el suyo? (y donde he puesto "o" se puede poner "a" y nada cambia, pero es que yo amigas amigas...) ¿Vas y se lo cascas? ¿O te callas como una puta? ¿Qué proporcionas a quien se lo cuentas? ¿Y qué ocultas a quién se lo callas? ¿El grado de confianza con el amigo influye? Si así, ¿en qué sentido? ¿Hay que saber o al menos suponer cómo reaccionará a quien se lo cuentas o eso éticamente no ha de influir? De no contarlo, ¿no se lo contaríamos a nadie o se le diríamos "en confianza y si me prometes que no se lo cuentas a nadie" a nuestra pareja o a otro amigo? (con lo cual lo acabaría sabiendo todo el mundo). Y finalmente la pregunta del millón, de la que creo que ha partir todo, ¿es mejor saber o vivir en la ignorancia y ojos que no ven corazón que no siente?
Voy a intentar mojarme, admitiendo que no tengo una respuesta clara para estas preguntas. Yo creo que con quien simplemente considero amigo, colega,... mejor callarme y mirar pa otro lao. Y con mis amigos íntimos, los de verdad, los de toda la vida, creo (y a lo mejor lo hago) que lo que debería hacer es reunirlos un día cualquiera, antes de que se haya dado esa situación y preguntarles "En caso de que pase esto ¿qué os gustaría que hiciera?"
Yo particularmente preferiría que nadie me contara nada, que muchas veces la ignorancia es la felicidad. Pero como a menudo cambio de opinión con estos temas, a lo mejor dentro de un tiempo prefiero justo lo contrario. Puf, casi mejor que no me pase.

20 noviembre 2008

¿CANTAMOS?

Que sí, que sí, que este año también hago lo del cd...
Vamos a ver si entre todos cocinamos bien el volumen 3 de "Todo gira o el que gira soy yo". Aunque sí anticipo que como estamos en crisis, incluso de ideas, será más sencillo y austero que sus hermanos mayores.
Os recuerdo a los que ya tengáis vuestras ediciones anteriores y os cuento a los nuevos de qué se trata:
Para Navidad os haré un regalo, que será un CD personalizado compuesto por los temas que vosotros mismos elijáis. A quienes os conozco y os veo habitualmente os lo daré en mano, al resto, siempre y cuando me facilitéis vuestros datos, os lo enviaré por correo. Cada persona que desee participar incluirá UNA canción hasta hacer el listado definitivo. Y repito para los indecisos o para los desobedientes, UNA canción por persona. En principio cada uno tendréis vuestro cd, excepto si hay más personas (que no creo) que canciones puedan entrar en un CD, si fuera así ya establecería yo los criterios para las exclusiones, jeje.
Y para terminar, como no, el tema. Si el vol. 1 era de temática libre y el vol. 2 era fiestero (aunque algunos no supieran que significaba la palabra "fiesta") el de este año será entendible y cantable por todos, incluso por los que no sabemos idiomas, porque el único requisito para vuestros temas de este año es que sean canciones escritas en lengua castellana.
Así que ale, si queréis ayudarme y a su vez tener un regalito...
Ah sí, que se me olvidaba mi tema. No es mi canción española preferida, ni a lo mejor estaría en mi top 5 de favoritas (o sí), pero sí es una canción que desde siempre me encantó y que ahora mismo me apetece mucho mucho escuchar y meter en este cd.
Es...



Ah, no os cortéis quienes no me conocéis personalmente y muchas gracias a tod@s.

UN DÍA EXTRAÑO, COMO OTRO CUALQUIERA

Un día extraño el de ayer. Extraño desde que comenzó. Hacía un frío de cojones en mi casa y eso hizo que me despertara minutos antes de lo que tenía que hacer. Una de las cosas que más me fastidia de este mundo es despertarme unos pocos minutos antes de la hora a la que tenga que hacerlo, pues ya ni me puedo volver a dormir ni me quiero levantar. Al levantarme la casa estaba ordenada y ya todos habían salido. Me extrañó que tan temprano no hubiera nadie en casa, yo suelo ser el primero en salir a diario, sin embargo ayer fui el último. Cuando llegué al curro tampoco había nadie. Dados mis últimos despistes llegué a pensar que me había vuelto a equivocar y era sábado o domingo. Pero no, no me había equivocado, ayer era miércoles. Estuve un rato preparando una propuesta y mirando el correo (que por cierto estaba vacio, ni un sólo mail en todo el día) pero al ver que no venía nadie me acabé tomando yo también el día libre. No sé porqué pero tenía antojo de pizza y me fui a comer yo solo a esa pizzeria diminuta de enfrente a la catedral en la que las hacen riquísimas. Como hasta la hora de las clases de tenis no tenía nada que hacer me fui a casa de mis padres. Fui en autobús hasta su casa pues no recordaba dónde había aparcado el coche la noche anterior. Al llegar a su puerta me alegró ver los coches de todos en la puerta, pero al entrar mi alegría se tornó extrañeza pues el silencio era supulcral y parecían enfadados todos con todos, pues nadie hablaba. Le pregunté a mi madre si había pasado algo pero apenas me miró con displacencia y no me quiso responder, como si estuviera molesta conmigo o hubiera hecho algo malo. Al menos los nenes sí estaban igual, cogiendo todo lo que había a su alrededor, jugando con todo y, como siempre, pasando de mí. Al ver que el horno no estaba para bollos y temiendo efectos colaterales estuve poco tiempo y me marché. Quise llamar a un par de amigos pero no sabía dónde había dejado el móvil, debí perderlo o dejarlo olvidado en algún lado, así que sin más que hacer me di un paseo hasta que llegara mi hora de hacer deporte. Llegué 15 minutos antes a las pistas de tenis dónde voy a clases. Mi profesor estaba dando clases de pádel en las pistas de al lado y no quise molestarle, ninguno de mis compañeros habían llegado aún. Cuando eran ya las 9, hora de comenzar, fui un momentín al servicio a descargar peso. Al regresar mi instructor se había marchado y no había nadie en nuestra pista, aunque las de al lado estaban todas ocupadas. Joder, era uno de esos días tontos en los que nada entiendes, parece que el mundo se ha enfadado contigo y nadie te avisa de nada. Esperé 10 minutos más y al ver que nadie venía me fui a tomar algo al bar de enfrente. Aún no había leído el periódico del día. Lo leí con calma, especialmente los deportes, recreándome en la crisis del Madrid. Hasta que en una de las últimas páginas estaba la explicación a un día tan extraño. Dentro de un recuadro grande leí: "DON F.A. ha fallecido en Valladolid víctima de un accidente el día 18 de noviembre de 2008. A LOS 35 AÑOS DE EDAD. Después de recibir..."

17 noviembre 2008

PAINT IT BLACK

Es otoño, avanzado ya. 2008, a punto de terminar. Los dirigentes del mundo se vuelven locos intentado solucionar algo que ellos mismos generaron. La palabra de moda es "crisis" y quienes la escuchamos o pronunciamos o la sufrimos no tenemos derecho a quejarnos de nada. Tenemos lo que nos merecemos. No, perdón, tenemos mucho más y mucho mejor de lo que nos merecemos. Siempre llorando, siempre quejándonos. Siempre pidiendo. Millones de personas del tercer mundo no conocen el significado de esa palabra, para ellos estar en crisis es lo normal, no conocen nada mejor, así que no se preocupan por ella, al igual que un ciego de nacimiento no discute acerca de qué color han de pintar su salón. Para ellos nada cambia, para ellos todo es estable. Los politiquillos del tres al cuarto manifiestan su total preocupación y desolación por estos días, pero los menús con los que almuerzan no son de 9 euros. Los "líderes" del mundo están abatidos y trabajando en redireccionar la situación pero dentro de nada, tres de los hijos de puta que ayudaron a que esto llegara, Bush, Blair y Aznar (dos ya llevan tiempo haciéndolo) estarán de conferencia en conferencia (y no por la pacha), de yate en yate, de cena en cena, con la conciencia tranquila y haciendo demagogia con todo aquel que les pregunte por cómo arreglar el mundo, por su opinión acerca de como salir de la crisis. En el tercer mundo a nadie le preocupa eso. En el tercer mundo la crisis es el día a día. En el tercer mundo, todos son ciegos que pintan las paredes de negro.



13 noviembre 2008

A BANDADAS

No es que me joda, que me jode, que salir por la noche cada vez me cueste más ni que cada vez que salga me cueste más recuperar el esfuerzo. No es que me joda, que me jode, que cada vez me cueste menos coger 3 kilos y más soltar el mismo lastre. No es que me joda, que me jode, que cada vez mi cabeza esté menos poblada y no precisamente de ideas. No es que me joda, que me jode, tener despistes que hagan madrugar mucho más de lo necesario. No es que me joda, que me jode, que echar 4 ó 5 polvos en un día sea algo totalmente esporádico. No es que me joda, que me jode, que cada vez más la gente me trate de usted y no de tú y que no sea por simple educación. No es que me joda, que me jode, que cada vez sea más frecuente que me duelan partes del cuerpo porque sí, sin ninguna razón aparente. No es que me joda, que me jode, que una chica de 26 años me parezca una cría y una mujer de 40 no demasiado mayor. No es que me joda, que me jode, que cuando corres tras una bola de las que estás seguro que llegas no lleges. No es que me joda, que me jode, que a los pocos deportistas que compiten de mi edad el público les quiera retirar, por viejos. No es que me joda, que me jode, que cuando llevo vaqueros rotos haya gente que me mire mal. No es que me joda, que me jode, que una reunión de amigos se convierta en una guardería. No es que me joda, que me jode, pensar que hace más de 20 años de que palabras como amor, sexo, masturbación, desamor,... empezaran a tener sentido.
No, no me jode o me deja de joder que una golondrina haga o deje de hacer verano, lo que realmente me jode es que haya cientos de ellas revoloteando en bandadas sobre mi cielo.

11 noviembre 2008

MARTES 11 DE NOVIEMBRE

Son las 6 y media de la mañana y el despertador decide que no debes dormir más por hoy, una largísima jornada de trabajo te espera a casi 300 kilómetroS de distancia. Un compañero ha de recogerte en una gasolinera a las 7 y cuarto y si le pides clemencia al reloj llegarás tarde a su encuentro. No hace tanto frío como la semana pasada, aún así has de permanecer bien abrigado y en movimiento para no quedarte congelado. Pasan los minutos y no llega. Al principio, aunque te jode el retraso, no le das demasiada importancia, cualquiera puede retrasare a esas horas. Pero a medida que el tiempo sigue corriendo empiezas a impacientarte. A las 8 menos diez decides que es hora de llamarle. Pero su móvil está apagado. Es entonces cuando la impaciencia se disfraza de preocupación, ¿y si le ha pasado algo? Decides esperar un poco más, pero debido a su continuada ausencia vuelves a llamarle. De nuevo apagado. Ahora sí empiezas a asustarte, es una persona demasiado responsable como para haberse quedado dormida. A las 8 y cuarto, tras una hora de espera y suponiendo que el tipo de la gasolinera debe pensar que eres gilipollas esperando durante una hora a la intemperie, decides ir a por tu coche. Antes una última llamada, ya más buscando el alivio de que tu compañero esté sano que otra cosa. Por fin el teléfono me devuelve una señal:

- Dime F.A. - contesta con voz adormecida.
- J.A. se te han pegado las sábanas ¿eh?
- ¿Qué?
- Tío, que llevo una hora esperándote en la gasolinera y estoy ya jodido de frío.
- F.A. hemos quedado mañana, miércoles 12, ¿recuerdas?
...

06 noviembre 2008

EL SEXO, EL HUEVO Y LA GALLINA

Cuando alguien me cuenta que en su relación de pareja el sexo es algo muy lejano, esporádico o inexistente no soy capaz de entender cómo se puede sostener en pie esa relación. Para mí el sexo es uno de los pilares más importantes sobre los que ha de edificarse una relación amorosa, porque sencillamente, sin él, esa relación no deja de ser una mera amistad o un simple compañerismo, personas con intereses comunes o ataduras sociales (o económicas) y seguramente (o posiblemente) personas que se quieren, pero no se aman. Yo no concibo amar a alguien que no te atraiga físicamente y que no te despierte tus más primitivos instintos sexuales y concibo aún menos tener una relación en la que el sexo protagonice un personaje secundario, que haga un cameo o, peor aún, que sea un simple extra.
Además no tengo ninguna duda, las parejas que tienen una vida sexual activa y continua están mucho mejor que quienes no recuerdan cómo es el cuerpo de su cónyuge. Lo que sí me he preguntado muchas veces es si en esto es antes el huevo o la gallina. O sea, ¿las parejas que follan (o hacen el amor para las finas y sensibles) a menudo están mejor y quieren más a su pareja por tener el apetito abierto y satisfacerlo de continuo o es por el hecho de estar bien con tu partener por lo que el tiempo dedicado a los arrumacos aumenta proporcionalmente?
Y luego, claro está, está el tema de la sal y la pimienta, del morbo, de lo prohibido, de las novedades, de los juegos,... pero de eso ya hablaremos otro día.

04 noviembre 2008

VOMITIVA

No importa que muchos de mis amigos estudiaran esa carrera, no importa que durante mi primera juventud frecuentara los pasillos de su facultad y no importa que, durante años, los bares de enfrente a su edificio ocuparan mis horas y me enseñaran, aunque poco, a jugar al mus. Hay una carrera que desde siempre he detestado. Derecho. La carrera y la retahíla de vástagos que engendra. Supongo que no tengo líneas suficientes para explicar el porqué de ese repelús hacia todo lo relacionado con las leyes, pero sí diré algunas de las razones que lo provocan.
Para empezar porque es una carrera anticuada, basada en cuestiones demasiado teóricas para el momento que vivimos.
Porque a pesar de que al terminarla todos los que encuentran trabajo viven de lo que les pasa a las personas, no tienen ni una sola asignatura que trate de personas.
Porque ellos mismos han creado un hermético tinglado del que después se lucran y por el que todos tenemos que pasar(por poner un sólo ejemplo, que una persona tenga que pagar un dineral a un notario al comprarse una casa, porque así lo decidieron quienes hacen las leyes. Qué casualidad, antiguos estudiantes de derecho).
Porque quienes practican la abogacía se benefician la mayoría de las veces de desgracias ajenas (despidos laborales, divorcios, fallecimientos, peleas, crímenes,...).
Porque acaban metiéndose en todo. Economía, recursos humanos, administración, gestorías, directores de bancos,... Vamos que estudian una carrera y valen para treinta. Un día como nos descuidemos nos estará operando un hernia un abogado.
Porque quienes se dedican a la abogacía acaban careciendo de escrúpulos humanos. Que tengo que defender a quien se ha hecho de oro robando en un ayuntamiento y así me hago de oro yo también, pues lo hago. Que he de defender a alguien que sé que es culpable con el fin de que le reduzcan la condena, pues lo hago. Que he de dejar a alguien que apenas tiene un duro sin ese duro, pues lo hago.
Porque además las propias leyes no son claras, sino sujetas a interpretaciones. Con lo cual puede valer una cosa y la contraria, mientras seas capaz de encontrar una sentencia que así lo defendiera...
Y por 165723423 mil razones más Derecho me parece una carrera vomitiva, supongo que necesaria hasta unos límites determinados, unos límites que si miráramos hacia atrás en el horizonte quedarían ya difusos en la lejanía.