27 febrero 2009

HOY VIERNES GIRAMOS CON... CLOONEY


EL PASO DEL TIEMPO


Seguro que a ti también te sucede. Todas las mañanas te levantas, te miras al espejo y es algo tan habitual que no te das cuenta que día tras día el tiempo pasa también para uno mismo. Y es que tan sólo nos damos cuenta cuando nos vemos en fotos pasadas, “¡vaya pintejas que tenía!”, cuando nos encontramos con amigos que hacía tiempo que no veíamos “¿joder, esos niños son tuyos?”, o cuando nos juntamos y empezamos a revivir historias pasadas y surge eso de “eso fue en el verano de,… sí hombre, estábamos en segundo de la facultad,… me cago en la leche si hace de eso ya más de 15 años
STOP ¿Qué hemos hecho en todo este tiempo? ¿A dónde se han ido todos esos días de los que ya no me acuerdo de lo que he hecho? ¿Cuál es nuestro balance positivo en esta vida? Muchos libros y más powerpoint que recibimos a menudo nos invitan a reflexiones de este tipo. “Vive la vida” “Disfruta del tiempo” “Haz el bien a los que te rodean” ¿Cuántos de vosotros dedicáis el tiempo suficiente a una lectura meditada? ¿Cuántos, entre los que me incluyo, vais dando a enter de forma compulsiva sin tan siquiera leer el párrafo completo del mensaje que aparece en la diapositiva? ¿Alguno podría asegurarme que dedica más tiempo a estos powerpoint que a esos otros en los que rubias/morenas/pelirrojas se nos aparecen delante de la pantalla mostrándonos su sensualidad photosopiana?
El día a día me absorbe, el día a día me consume, el día a día,… si al menos me llenara… El famoso 8+8+8 lo cambio por un 5+2 (5 días a tope y 2 también a tope). Y mira que me propongo todos los días disfrutar de las cosas pequeñas pero,… lo cierto es que me cuesta bastante. Y cada día me creo más eso de que esta vida es muy jodida y que es mejor ser niño y tan sólo disfrutar sin conocimiento.
Y mira que sigo creyendo que el hombre es algo bueno sobre la tierra. No tengo nada en contra de mi mismo. Tan sólo me cuestiono la de tiempo que perdemos en preocupaciones, discusiones, debates, que al final lo único que buscan son los intereses personales de unos cuantos. Y como nos vamos deshumanizando, a veces sin darnos cuenta, en nuestro trabajo, en nuestra vida personal, en nuestro paso a paso del tiempo. Y qué carajo, que es cierto, que cada segundo que pasa es un segundo que no va a volver nunca más. Y que cada detalle que no cuidemos, lo tendremos más difícil la próxima vez. Y que ocasión que no hayamos sonreído, habremos perdido una oportunidad. Y que cada minuto que utilizamos para pensar en nuestro propio beneficio es un minuto que no regalamos a la persona que realmente debería importarnos.
No os aburro más, no estoy en plan pesimista ni catastrofista. Si habéis llegado al final me habréis dedicado más tiempo que a los primeros powerpoint que os decía. Tan sólo es una reflexión sobre el tiempo que pasa y que se queda atrás. Tan sólo pretendo decirme a mÍ mismo, y compartir con vosotros, que merece la pena plantearle cada mañana a ese del otro lado del espejo que un día más intentaremos disfrutar de las cosas pequeñas que nos plantee nuestra vida cotidiana.

25 febrero 2009

PARCHÍS, CHIS, CHIS

Aviso importante, quien quiera leer como Dios manda este post, o sea mirando todos los vídeos colgados, que sepa que le va a llevar tiempo. A cambio al terminarlo se sentirá renovado.

No sé qué tiene la música infantil que parece intemporal. No sé si será el ritmo repetitivo, las sencillas letras, las voces de quiénes las cantan,... lo que sea, pero a un niño de hoy le pones canciones infantiles de cuando nosotros éramos peques y ¡les encantan! Y quien tenga hijos, sobris o niños cerca que haga la prueba. Os daré algunas pistas para ir comenzando (y voy a obviar las canciones infantiles clásicas para centrarme en las que escuchábamos los que estamos en la treintena, más o menos avanzada)...
"Los Payasos de la tele" pueden ser una buena elección para ir comenzando. Da igual la canción que elijáis (Don Pepito y Don José, El auto de Papá, La gallina Turuleta,...), les gustarán todas y en poco menos de dos semanas se las sabrán tan bien como nosotros nos las sabíamos. Si yo me tuviera que quedar con una, sin ninguna duda sería...



Luego están las miles de los dibujos que veíamos, Marco, La abeja Maya, Dartacán y Los 3 Mosqueperros, Rui Pequeño Cid, Don Quijote,... o cómo no:



No os quiero ni contar el efecto extra que tiene que la canción sea cantada por extraños muñecos como los Pitufos o los Fragel:



Pero mis favoritas son las que cantaban 5 chavalillos que hicieron de oro a algún espabilado allá por finales de los 70 y principios de los 80. Yo recuerdo (o más bien me lo recuerdan mis padres) tener todas las cintas (dicen que les mareaba en los viajes con el "la pones otra vez" que yo ahora tanto sufro)e ir al cine a ver todas las películas de un grupo de niños que hacía versiones de canciones de adultos pero que sobre todo nos tenían a todos encatusados con canciones como:








Aunque a mí con mucho, las que más me gustaban (y gratamente compruebo que a los niños de hoy, sin haber visto los dibujos, también les encantan) son las que hacían comenzar y terminar Comando G.




(Sí, sé que ésta última ya la puse en otro post, ¡¡pero me gustan tanto!!)


Bueno, que si alguien ha llegado hasta el final (y el que no, él o ella se lo han perdido) y me quiere aconsejar algún temazo para mis peques...

24 febrero 2009

LA CARTA

Han pasado más de 15 minutos de las 5 de la tarde y Montse sale de la cafetería de enfrente a su oficina, dónde habitualmente toma su arma diaria contra el tedio y la siesta antes de comenzar su jornada vespertina. Hoy se ha tomado más tiempo de lo habitual pues una carta recibida por la mañana la ha dejado en estado de shock. Ensimismada por lo que la misiva contenía llamó con urgencia a Rebeca para hacerle partícipe de la misma y así compartir al amparo de un café solo, muy cargado, su inquietud por el sobre recibido. No podría compartirlo con nadie que no fuera ella. Durante la llamada Rebe, como ella la llama, le ha dicho que precisamente hoy ha soñado con ella, que en el sueño le pedía ayuda para algo que no recuerda, pero que en el sueño la veía muy mayor y viviendo en el extranjero. Huyendo del humo de la cafetería Montse se dirige aliviada, emocionada y envalentonada a su, hasta ahora, puesto de trabajo. Rebe permanece dentro del bar, sentada, inmóvil, con la mirada perdida y el pensamiento en el infinito, sin dejar de leer una y otra vez la carta que Montse ha recibido por la mañana.
Ambas se conocieron hace más cuatro años en clases de pádel. Su falta de coordinación las unió en el grupo de menos nivel dentro de los de iniciación, grupo que jamás abandonaron pues sus progresos fueron nulos pero que, con el tiempo, forjó una gran amistad entre ellas. Esa amistad navegó por mares de cafés y confidencias hasta llegar a ser la una confesora de la otra. Justo hasta hoy, justo hasta el día presente, el día en que Montse piensa dar un giro brusco a su vida alentada por una carta que acaba de recibir:

Querida Montse:
Sé, porque así lo recuerdo, que lo que vas a leer a continuación te va a conmocionar. Aún así lee con atención. Esta carta no es ninguna broma.
Ayer recibí en sueños la visita de una amiga que hace mucho no veía y que ya apenas recordaba. En la ensoñación me dijo que venía en tu nombre. Su nombre es Rebeca, supongo que sabes a quién me refiero, si no es así te diré que se trata de una mujer de apenas 30 años, no muy alta, atractiva, con mirada tranquilizadora y de trato afable. Para más señas me contó que os conocisteis hace unos años, jugando a pádel, y que desde entonces sois grandes amigas.
Me dijo que venía en tu nombre pues tú no eras capaz de contactarme. También me dijo que me necesitas, que te encuentras perdida, que tu vida te ahoga, que no sabes hacia dónde encaminarla y que sólo yo puedo ayudarte a encauzarla. Me pidió que hiciera un esfuerzo por aconsejarte en tu camino. Por eso de esta carta, pues no se me ocurre otra manera de hablar contigo.
Si el día que recibas esta carta Rebe, mientras tomáis un café, te cuenta que ha tenido un extraño sueño en el que hablaba contigo siendo mayor de lo que eres ahora haz lo siguiente: Sal de la cafetería, dirígete a tu oficina y despídete de tu trabajo. Ve a una agencia de viajes y busca un vuelo sólo de ida a Australia. Allí hay mucho con lo que ayudar tras los incendios que la han asolado y te sentirás plena al colaborar en reconstruir pueblos y familias que todo lo han perdido. Además sé que es un país que te fascina desde que has visto hace pocos días en el cine la película que lleva su nombre. Ese vuelo al otro lado del mundo será la brújula que guíe tu vida.
Recuerda, si hoy, tras leer esta carta, Rebeca te habla de ese sueño en el que habla contigo en el futuro , no lo dudes, despídete de ella dándole las gracias, deja tu trabajo y vete a Australia. Sin más. A partir de ahí, ¡vive!

Sin más, recibe el más afectuoso de los abrazos. Hasta muy pronto.

Monserrat Mena Cantero en Sidney a 26 de Febrero de 2029.


Dedicado a tod@s aquell@s que no hace mucho contactaron con su "yo futuro".

22 febrero 2009

500

Si no me salen mal las cuentas (y "blogger" no se equivoca) ésta es la entrada 500 en este blog. Y mirando desde aquí, desde 500 post escritos (no todos por mí, que algunos han sido vuestros), siento un cierto vértigo. Un vértigo reconfortante. Han pasado dos años y medio desde la primera entrada en la que textualmente decía que "...Espero que a medida que vayáis disfrutando de la caminata paséis frío, os mojéis, os azote el viento, os queméis con el sol, cojáis resfriados, respiréis aire puro, os entren ganas de salir corriendo o simplemente os apetezca sentaros en uno de los bancos que a ambos lados os estarán esperando para que descanséis a charlar con el anciano allí sentado..." y a día de hoy me doy cuenta de que quien realmente se ha mojado, ha pasado frío ,se ha quemado, resfriado y tantas y tantas cosas he sido yo. La de cosas, pensamientos, sentimientos, creaciones, decepciones, alegrías, idas, venidas, reflexiones, enfados,... que me han inundado en estos 30 meses gracias (o debidas) a este sitio me han hecho crecer (lamentablemente no en altura) más allá del personaje que en él escribe casi a diario. Y hoy, 500 post después, me siento realmente satisfecho de haberlo comenzado y alimentado. No sé si habrá 10, 30, 200 o 500 entradas más, pero hace tiempo que sí sé, que más allá de quién lo lea o comente, todas las que haya, mejor o peor escritas, estarán sacadas desde lo más profundo de mí. Porque de una u otra manera este blog es parte de mí. La parte de mí que firma como F.A.

20 febrero 2009

HOY VIERNES GIRAMOS CON... ANTHONY

Hace un par de semanas más o menos recibí un correo de un amigo intentando embarcarme en algo que la verdad desconocía. Simplemente le dije que si era algo importante para él pues que contara conmigo.
La aventura en cuestión era escribir un post para su blog de lo que yo quisiera. Y la verdad es que llevo dando vueltas a la cabeza sobre diversos temas sobre los que podría tratar, como por ejemplo el caso de “Mari Luz”, la primera huelga de jueces de nuestro País, la próxima Copa del Rey de baloncesto, nuestros catorce resultados fallidos en la quiniela y el sabor agridulce de que no todos mis amigos quisieran participar en tal evento, del All Star Game y de lo mucho que ha cambiado (o tal vez ha cambiado quien lo ve) desde que era pequeño, o incluso de historias de primeros besos, etc, como Clebarr, pero en realidad no me apetece hablar de nada de eso.
Me apetecía hablar de otra cosa distinta, de la corrupción de nuestros políticos. Pero quería asaltar esta corrupción desde su vertiente más jocosa, la versión “Airbag” como he venido a denominar.
Y es que me entero de que algunos de los contratos que se han gestionado se hicieron en un puti-club, en maratonianas jornadas de hasta tres días seguidos a gastos pagados. Es decir un toma y daca de mucho cuidado en las que entre copa y copa, hembra va y hembra viene pensarían “…que os parece si en lugar de 100.000 € ponemos 300.000 € y así estamos un día más aquí?...”.
Luego pienso “…pero coño¡¡, estos tíos no tienen familia?”. Tres días negociando (y tirándose a cuanta fémina se pusiera por delante), y su mujer no se cuesca de nada?. O es que ella se encuentra “negociando” esos tres días con el jardinero de la familia.
¿Y utilizarían la misma ropa los tres días?, ¿Cómo negociarían, en canicas o se pondrían traje y corbata?.
Pero el comentario que más gracia me hizo fue el de “El pardillo”. Si, ese tío que por mucho que intentes evitar siempre existe en todas las reuniones. Ese que pone tanto celo en su trabajo que solo vive por y para él.
Quizás es por ser un recién llegado y no estar aún corrompido por el resto. El caso es que a ese “pardillo”, no se le ocurre otra más que preguntar…”¿Y esto, no podríamos firmarlo en otro sitio?”. En ese momento es cuando yo no puedo más y empiezo a partirme de risa. Imagino la cara del resto mirándole puro en ristre (no es una metáfora, eh?), pensando “…este es gilipollas…”.
Me parece genial todo. Guión escrito a propósito para hacer un “Airbag 2”.
Lo que más gracia me hacía era que me veía a mi en una situación similar y que el resto de los negociadores eran mis amigos. No es porque sea un sinvergüenza, que creo que no, ni porque sea un jeta de la vida, que creo que tampoco, simplemente me veía en esa situación. El que estaba con el puro en la mano era Macho-Man, Clebarr acariciaba los pechos a las mujeres sin prestar atención a los Pliegos de Condiciones Técnicas y Administrativas, Virgen estaba a lo suyo dale que te pego con las chicas y Al Neri……….hay……..Al Neri era “El pardillo” que celoso de su trabajo entendía que había otros sitios mejores donde firmar ese tipo de cosas. El resto éramos puros benditos que se vieron arrastrados por circunstancias favorables al enriquecimiento y al disfrute, pensando que nadie se enteraría jamás.
Y la verdad es que de tanta gracia como me hacía, llegué a entender a esta gente. Porque al fin y al cabo ¿qué son tres días en la vida?.

19 febrero 2009

¡A LA HOGUERA!

No me los creo, me parecen ruines por jugar con sentimientos muy profundos de las personas, mentirosos por querernos hacer creer lo que no existe, tramposos que usas trucos para ganarse la credibilidad que no tienen y delincuentes por aprovecharse para lucrarse con debilidades ajenas apelando a un más allá inexistente. Aunque justo es reconocer que los que son buenos son muy hábiles interpretando el lenguaje verbal y no verbal, muy listos para dar con la tecla adecuada en el momento adecuado, grandes actores metiendose en su personaje, buenos montandores de espectáculos con su parefernalia a su alrededor y gente con altas habiidades sociales.
Sí, son los videntes, parapsicólogos, futuristas, adivinos,... esa lacra que aún hoy está presente en nuestra sociedad para sacarle los cuartos a los indefensos crédulos que acuden a ellos para que les contacten con sus seres queridos ya perdidos, que preguntan si encontrarán amor u otro trabajo o que están preocupados por el futuro de sus hijos.
No me voy a extender y si alguien quiere les contaré cómo funcionan estos "figuras", pero para aquellos que sí creen en ellos una simple pregunta: Si tienen esa capacidad para adivinar el futuro o para contactar con los muertos, ¿porqué curran 8 horas al día vaticinando lo que le pasará a la gente en vez de adivinar los números del euromillón y darse a la buena vida? Ah, porque les gusta ayudar a los demás. Entonces, ¿porqué no lo hacen gratis?
Y como alguno me dirá que él sabe de algiuen que hizo espiritismo y que se movió no sé qué, si alguien quiere le monto yo un día una sesión de esas y ya veremos la de cosas que pasan...

18 febrero 2009

DESDE DÓNDE LEEMOS

Leo una cita de Nietzsche que me hace pensar desde dónde leemos. Y sin necesidad de pensar demasiado supongo que leemos desde lugares internos muy diferentes en función de qué leamos. Si leemos un clásico, un best-seller o una novela recomendada lo leemos desde nuestra exigencia, a priori nos debe gustar pues ha gustado a más gente y desde ese pedestal lo calibramos y nos lanzamos a zambullirnos en él. Si es prensa lo que se presenta a nuestros ojos la leemos desde la curiosidad por saber qué ha pasado y desde la ignorancia de no saberlo. Dentro de la prensa están las opiniones y ahí creo que somos selectivos y sólo leemos las firmas de las personas que nos gusta cómo escriben o sobre qué escriben y así leemos desde el placer de leerles, sin más. Los que leen libros o revistas especializadas, sean del tema que sea, lo hacen desde su necesidad de aprendizaje y sacan su esponja para empaparse de conocimientos acerca de lo que estudian. Cuando entramos en un blog de un desconocido comenzamos a leerlo por pura curiosidad y casi al azar y si repetimos por hacemos por diversión.
Y finalmente (que es en realidad a dónde quería llegar), si lo que leemos es el blog de un conocido, especialmente si éste es un familiar o un amigo, lo leemos desde él mismo, nos imaginamos a esa persona en aquello que cuenta y comprendemos lo que ahí compuso desde su perspectiva, por un rato nos ponemos en su piel y después reaccionamos, comprendemos, discrepamos, dudamos, asentimos e incluso, alguna vez, comentamos. Pero la primera lectura, creo yo,la hacemos desde sus ojos.

16 febrero 2009

UNA EXTRAÑA PERSPECTIVA

Desde 1º de EGB hasta COU fui al mismo cole. Sí, ya lo sé, demasiado tiempo en el mismo sitio. En ese cole, allá por el 81 (si esto permanece en la blogosfera más de un siglo debería poner 1981, ¿no?), coincidiendo (creo recordar) con el aniversario del mismo, decidieron realizar un catálogo anual en el cual estuvieran los datos de todos los alumnos y profesores así como una foto de cada clase de cada curso. Y aquí es a dónde quería yo llegar, pues en relación a esto último, la foto de cada clase, me pasa una cosa muy curiosa que no por ser compartida (pues a todos mis ex compañeros de centro les sucede algo muy parecido) deja de serlo: Si cojo un catálogo de un año en el que yo estuviera aún allí estudiando (bueno, yendo a clase) y que no fuera el último (por ejemplo el año en que estudiábamos 1º de BUP) y miro una foto de alguna de las clases de COU, las personas que allí salen me parecen mucho mayores que la edad que realmente tienen (17 años), especialmente las chicas. Incluso aún actualmente doblando yo la edad a las personas de esa foto me parecen en ese instante mayores que yo en el momento actual. Sin embargo, si miro una foto de otra clase de COU, pero de un año posterior a que yo pasara por ese curso (por ejemplo 1996) ya veo a esos alumnos (y de nuevo especialmente a las chicas) como lo que realmente son (y como veo ahora a la gente de esa edad), unos críos de 17 años.
A pesar de que llevo durante años intentando dar una respuesta psicológica a dicho efecto no logro encontrar una que me convenza del todo y no sé tampoco si a más personas les pasa lo mismo en otros contextos diferentes, porque a mí no (por ejemplo, si veo una foto de mi madre con 20 años sí me parece, más o menos, de la edad que tenía cuando se la sacaron y, por supuesto, más joven que yo ahora), tan sólo me pasa con el catálogo del colegio.
Ah, ¿y cómo veo a mis coetáneos en esas fotos de COU? Pues me parecen que tienen la edad que tienen realmente, 17 años, y cuando les veo en la actualidad me doy cuenta de que eran simplemente unos críos. O más bien que ahora están cascados de cojones y muy envejecidos...

13 febrero 2009

HOY VIERNES GIRAMOS CON... NELLY


CUIDANDO A QUIEN VA A MORIR

Siempre tuve claro que quería ser enfermera, por ello me considero afortunada de haber trabajado siempre en algo que me gusta. Sin embargo cuando me ofrecieron trabajar en el servicio de oncología tuve bastantes dudas, temía no poder soportar el ver morir casi a diario y que eso también pudiera influir en mi vida personal. Me acechaba la duda de si mi trabajo sería valioso sabiendo que en muchos casos no se iban a curar y su fin iba a ser la muerte.
Ahora, después de más de un año, sé que no me equivoqué en tomar la decisión de cuidar, de escuchar, de paliar el dolor, de intentar que los últimos días de sus vidas fueran con la mejor calidad de vida posible.
Las satisfacciones profesionales han sido más de las que yo esperaba, ofrecerles un apretón de manos o una simple sonrisa es más agradecido que el mejor de los calmantes. He aprendido la importancia que tiene el saber escuchar (ojalá tuviéramos más tiempo para ello) aunque lo más difícil es enfrentarse a muchas de las preguntas que te hacen a diario: ”Me voy a morir, ¿verdad?” Al principio no sabes que responder y les contestas “¡pero que cosas dices!, ¡de eso nada!”, pero luego aprendes que no por mentirles ayudas más, al contrario, pierden la confianza en ti. Y eso no significa decirles toda la verdad, pues lo importante, pero a la vez más difícil, es decir la verdad haciéndoles el menor daño posible.
Y sé que suena mal decirlo, pero te vas acostumbrando a escribir casi a diario en el libro de fallecidos A veces me da miedo creer que he perdido parte de mis sentimientos, aunque reconozco que hay momentos verdaderamente difíciles y que cuesta olvidar. No me da miedo ver a la gente morir, lo que sí me asusta es ver a sus familias cuando llega ese momento.
Muchas veces mis amigos y familiares me preguntan: ”¿Cómo puedes trabajar en esa planta?”, yo les contesto que me sirve para disfrutar más de la vida e intentar vivir todo más intensamente pero sobretodo para darme cuenta de que nos quejamos de muchas cosas a diario que verdaderamente carecen de importancia.

12 febrero 2009

UN PEQUEÑO DETALLE

Durante el verano pasado todos los furgoleros (y muchísimos que no lo son) gozamos la victoria de "La Roja" durante la Eurocopa. Habíamos perdido tantas veces sin haber ganado nunca (los de mi generación al menos nunca la vimos ganar nada) que fue una victoria que disfrutamos como tres. Ayer, viendo el partido que la selección jugó frente a Inglaterra me vino a la cabeza algo que es uno de mis primeros mandamientos en el catecismo del deporte de élite (y por supuesto de la vida). La importancia de los pequeños detalles. Lo que marca que un deportista o en equipo deportivo pase de la gloria eterna al más absoluto fracaso son minúsculos detalles. Detalles que por supuesto hay que trabajar. Phelps será el deportista con más oros olímpicos de la historia por el detalle de una llegada perfecta (e imperfecta de su rival) en los 100 mariposa. Armstrong es quien más Tours ha ganado porque jamás se cayó en ninguno de ellos. España no fue campeona del último Eurobasket porque el balón no quiso entrar en el último lanzamiento de Gasol. Y así podríamos poner 12873 ejemplos. Y la importancia de esos detalles no sólo radica en el preciso momento en que se producen o en el trabajo previo de ellos (ay del deportista que no entrene "los detalles"), sino en las consecuencias futuras de que (como decía Woody Allen en "Match Point", y quien no la haya visto ya está descargándosela) la pelota caiga a un lado o al otro de la red.
Y me explico, si en el partido de cuartos de la Eurocopa, Italia, como siempre había pasado, nos hubiera eliminado en la tanda penaltys, los elogios, alabanzas y parabienes que ahora recibe ese equipo, pero sobre todo y más importante,la gigantesca autoconfianza que ahora tiene en sus recursos y en su modelo futbolístico, seguramente hubiera tornado a críticas y rechazos de la prensa y de la afición y, por supuesto, a dudas permanentes acerca de poder alcanzar algo grande. Los maravillosos e increibles centrocampistas que ahora tenemos serían simplemente "buenos peloteros" pero blanditos y sin carácter competitivo, nos faltarían delanteros resolutivos y de la defensa no se salvaría nadie. Sin embargo ahora todos estamos convencidos de que si no somos los futuros campeones del mundo, sí al menos podemos serlo, y ese convencimiento parte tan sólo de un detalle, de un pequeño detalle. De que esta vez la bola cayera del otro lado de la red. Y para eso también hay que prepararse.

11 febrero 2009

LAS MUSAS

Hace muy poco una amiga me confiesa en su blog que son las imágenes (cuadros, fotos,...) las que inspiran sus textos ("Lo primero en este blog es siempre la imagen!"). Esa confesión me ha tenido varios días pensando en qué es lo que me inspira a mí para escribir, en cuáles son mis musas. Y en cuáles son las de los demás (pues muchos de vosotros escribís habitualmente o al menos vais a hacerlo algún que otro viernes...).
Con lo que a mí respecta no lo tengo nada claro. O mejor dicho, tengo claro que no tengo un motivo en concreto. Sé que la calle me inspira, mirar a mi alrededor cosas que pasan e intentar adivinar sentimientos o generalizar pensamientos. A veces es la letra de una canción o su propia melodía o una película (su forma o su fondo) lo que me conduce al teclado. Otras es una simple palabra. En ocasiones una noticia que más o menos me haya impactado. Las vivencias personales, por supuesto. A veces son preguntas vitales que revolotean mi cabeza y no sé darles respuesta. Y también han habido textos (la inmensa mayoría de los cuentos) que surgieron de la más absoluta nada, de enfrentarme al ordenador sin un comienzo, sin un guión, sin una idea y, por supuesto, sin un final, surgieron solos, sin saber de dónde partieron e ignorante yo de dónde terminarían.
Lo que sí sé es que, al contrario de Tot, las imágenes no suelen inspirarme. Que al contrario de J.M., la lectura de otro autor tampoco. Que odio escribir sobre mi trabajo o lo que puede pasarme en él (dónde he estado gracias a él, con quién me he relacionado, qué ha pasado,...). Las personas con Nombre y Apellido tampoco me ponen para escribir, pues cuando lo hago sobre alguien en concreto (cuando lo he hecho ha sido a modo de homenaje) suele salirme una chapuza cojonuda. Y lo que tengo cristalino es que ninguna Gala jamás me inspiró.
Y es que como una vez, hace muchos años, me dijo J.M. (y así de paso respondo un comentario de Clementine del post anterior a éste), un autor que no recuerdo ya dijo que "En literatra lo que no es plagio es autobiografía" (y que conste que yo jamás he sido profesor de ningún colegio o instituto...).



La musa es una sola musa
o es una serpiente de muchas cabezas,
los buscadores de promesas,
la tientan con cerveza,
si se va puede volver, el día menos pensado,
para darle su consuelo, al poeta mal hablado.

No son mujeres ausentes, no son cuchillos en los dientes,
no son martes de carnaval de Brasil,
no son canciones urgentes,
no son asuntos pendientes,
no son martes de carnaval de Brasil,
(tristeza nao tein fim)

Habrá que desenvainar las espadas del texto,
Y escribir una canción aunque no haya algún pretexto,
y dedicársela al primero que pase caminando,
al que se quedó pensando, al que no quiere pensar,
al olvido selectivo, a la memoria perdida,
a los de los pedazos de vida que no vamos a perder... jamás.

10 febrero 2009

LAURA

No fueron sus coletas trenzadas cayendo sobre sus hombros, ni sus medias justo por debajo de las rodillas dejando éstas al aire bajo el vuelo de sus faldas en otoño y primavera, ni su desafiante y morbosa manera de mascar chicle en clase o de atreverse a exprimir un chupa-chups a lametones en mitad de las lecciones, ni que llevara desabrochados en clase los dos primeros botones de las camisas del uniforme dejándome entrever sus blancos sostenes, ni su estilo de llevar abrazada contra el pecho la carpeta adornada con un collage de fotos de Orlando Bloom, Justin Tenberlake y Robert Pattinson, ni tan siquiera su flirteo con los compañeros en los descansos de las clases ignorándose observada por mí. No. Fue su manera de despedirse a diario la que provocó que haya arruinado mi futuro. Fue el girar de su cabeza mientras atravesaba la puerta y todos ya habían salido lo que me perdió. Fue su malévola y provocadora sonrisa la que me nubló la razón. Fueron sus ocasionales guiños de ojo los que turbaron mi juicio. Definitivamente fue su manera de casi susurrar "adiosss" la que, un nefasto día de Junio, a punto de finalizar ya el curso, hizo que me atreviera a lo que siempre había soñado, a que osara decirle lo que había imaginado durante meses, a que de mi boca salieran las palabras que tan sólo tendrían que haber retumbado en mi interior, a que mi silencio tornara tormento y de mis labios se escapara un "Laura, ¿puedes quedarte un momento? Quiero hablar contigo".
Era mi primer año en ese colegio. Un colegio privado de orientación cristiana regentado durante décadas por monjas que siempre había sido femenino y que hacía unos pocos años habían convertido en mixto. Yo había sido contratado para impartir Ciencias Sociales en 3º de la ESO y Sociales, Geografía e Historia en 4º. No era lo que mi currículo y experiencia se merecían pero era una gran ayuda en el comienzo a una nueva vida. Tras mi ruptura matrimonial había regresado a la ciudad que me crio y un buen amigo me contactó con la directora del colegio. Las reglas del centro eran muy estrictas para los alumnos, aspecto que a mí me creó ciertas dudas acerca de mi proceder para con ellos, pues siempre me he considerado una persona bastante liberal y que cree que a través de la libertad individual se llega mejor al conocimiento, pero con el tiempo pude comprobar como esas férreas normas ayudaban a que las clases fueran más fluidas y ordenadas, pues todos los alumnos las cumplían a rajatabla ante las posibles consecuencias de su incumplimiento. De esta manera no me costó demasiado hacerme con los grupos y lo tenía prácticamente todo controlado. Bueno, todo menos a Laura. Ella (no sé si con el resto de profesores haría igual) retaba mi poder a diario. Y a diario me ganaba. Me buscaba y me encontraba. Me sacaba el capote y yo embestía. Era una desigual lucha de egos en la que tan sólo yo tenía que perder. Era un juego privado con 28 espectadores ignorantes del espectáculo. Nadie se percataba de nada y, tal vez por ello, nosotros no parábamos. Todo comenzaba al entrar yo por la puerta y terminaba al sonar el timbre que marcaba el final de la clase. Sólo había una prórroga, una prórroga en la cual, ella sin saberlo (o tal vez sí) siempre me marcaba un gol más. Era su dulce "adiosss" al salir por la puerta para irse a casa lo que me hacía sentir siempre derrotado. Aún así, por mi parte, siempre me lo tomé como lo que creía que era, una divertida guerra entre un adulto y una adolescente, convencido de que jamás se resolvería la batalla final y que, de producirse, saldría indemne de ella. Cierto es que fantaseaba con ella cuando estaba a solas en mi casa, pero ahí creía yo se quedarían atrapados mis deseos, entre mis dedos.
Así, cuando un maldito día de Junio la supervisora de la ESO entró a mediodía en el aula, en una clase supuestamente vacía y vio a una de sus alumnas más brillantes sentada sobre el último pupitre, con uno de sus incipientes pechos siendo devorado por el hambre de un hombre maduro, las piernas con sus medias por las rodillas abrazando la cadera de su profesor y sus braguitas de algodón blancas tiradas en el suelo, el grito de la religiosa me despertó de mi hechizo y tiño de negro mi futuro. Y no es que me importará que me expulsaran, como me expulsaron, del colegio. Y no es que me importara cerrarme, como me cerré, las puertas de la docencia para el resto de mi vida. Y no es que me importara acabar, como acabé, en la cárcel. No, es que ese grito repleto de ira de aquella bruja me hizo comprender que ya nunca jugaría a nada más con Laura. Y eso sí me atormentaba.

09 febrero 2009

¡¡¡¡UUUUUYYYYYYY!!!!

Es un martes extremadamente caluroso de finales de Septiembre y Aprendiz de Brujo queda con J.M. para tomarse unos gin tonics bajo la tregua que les ofrece el aire aondicionado de un bar cualquiera de esos que hay muchos en las carreteras repletos de chavalitas. En realidad debería estar en una junta de vecinos pero hace ya unos meses que puede prescindir de los emolumentos que le proporcionan las mismas y J.M. ya sólo trabaja a media jornada, por las mañanas. Normalmente Clebarr se une a ellos para no hacer nada más que beber (o eso dicen), pero lleva 4 días en Nueva York disfrutando de sus vacaciones otoñales. Hoy Anthony también les acompaña, debería estar jugando su partidita de golf diaria con Charlie y Don Perfecto, pero la tendinitis que le ha provocado su nuevo vicio le obliga a estar unos días sin poder coger un palo. Husma y Pelli se han hecho una casa más grande en Corcos y hace meses (unos meses más) que nada se sabe de ellos. Mori, cuando su lumbago no lo impide, recibe clases individualizadas de tenis, intentando aún mejorar su saque y hacer así má efectiva su tremenda volea (y de paso librase unas horas de sus tres chicas). Para el único que aún nada ha cambiado es para el tonto de Virgen, que sigue viviendo en Madrid (cuando no está por la China negociando compras y ventas) sin relacionarse con nadie. Y es que a él el premio no le supuso ningún cambio en su lujosa y aburrida vida.
Y yo... yo mientras tanto estoy en febrero, es domingo, ya de noche y mientras me llevo las manos a la cara y aún maldigo al #%¬&"@·$@ de Moreti por haber fallado ese gol tan claro en el último minuto, recapacito en la de veces que (lamentablemente) me adelanto a las cosas y pienso en el sentido que en ese momento cobra algo de lo que recientemente he escrito...

06 febrero 2009

HOY VIERNES GIRAMOS CON... CLEBARR

LAMELIA

Como en los cuentos, esta historia podría comenzarla diciendo que al Yeti lo conocí hace muuuuuuchos años, en un pueblo muy, pero que muy lejano. El Yeti es uno de esos amigos que conocí siendo un mico de pantalones cortos y heridas en las rodillas, un amigo con el que pasé los meses de verano de mi adolescencia y con quién ahora de mayores, siempre hacemos por vernos, para que con el resto de los amiguetes del pueblo nos reunamos para comernos un lechacito, cogernos una castaña del 12 y recordemos los viejos tiempos. Esos tiempos en los que la quiosquera amenazó con ir con el cuento a nuestras madres por querer comprar la revista “Culos calientes”, esos tiempos en los que nos íbamos hasta las tapias del cementerio para contar historias de miedo y por supuesto, de la noche de nuestro “debut”.

En esas celebraciones, siempre hay un momento en la que la tradición nos obliga al Yeti y a mi trincarnos un par de tequilas al estilo “far west”, es decir, con dos cojones y de un solo trago para brindar por Lamelia. En nuestro pueblo a nadie se le conoce por su nombre, porque si tenías suerte, te ponían “él” o “la” delante del nombre y luego lo juntaban, como era el caso de La Amelia. Pero si tenías mala suerte, pues te ponían un mote como era nuestro caso, y eso era pero que mú peorcito, como diríamos allí.

Lamelia era una de las amigas de mi amadísima “Tabernera”, pero no recuerdo haberla sumergido nunca en el agua, y es que a esas edades el amor por una chica se demostraba básicamente de una manera: Con Aguadillas. Hasta que más tarde, algún mariquilla mingafría inventó las flores, los diamantes y el champagne, por aquel entonces la mejor manera de saber hasta donde las pecas y las coletas habían penetrado en tu corazón, era esperar a que el grupito de las chicas estuvieran tranquilamente bañándose en la piscina (si era en lo hondo, mejor) para luego como auténticos kamikazes tirarte “a bomba” y aprovechar la confusión y los chapoteos para acercarte a tu amada y hacerla aguadillas hasta que llegaba a la escalera. La ciencia matemática decía eso: Muchas aguadillas = Mucho amor.

Ni al Yeti ni a mi se nos hubiera ocurrido nunca hacer una aguadilla a Lamelia, no solo porque hubiera sido capaz de darnos dos hostias a cada uno con una mano atada a la espalda (esos abdominales y esos brazos tan “masculinos”, nada tenían que ver con esas redondeces tan ricas que se empezaban a adivinar en mi adorada Tabernera), sino porque pertenecía a ese prototipo de chica callada, pero con mirada desafiante, retadora. A mí siempre me dio mucho respeto, era como si esperara abalanzarse sobre cualquiera que la sostuviera la mirada más de cinco segundos. Yo nunca llegué a dos.

Bueno, pues lo cierto es que estando el Yeti y yo en la discoteca del pueblo, siempre con ojo avizor, por la manía que tenían alguno de los rurales con hacer deporte usando como sacos de boxeo a aquellos que veníamos de la capital a pasar las vacaciones, cuando de repente Lamelia se me acercó, me cogió la mano y me preguntó:
-“Oye, ¿me das un beso?”
Yo algo cortado por estar hablando ¡con una chica!, balbuceé lo que cualquiera:
- “Sí, claro”. Y la di dos besos en la mejilla.
- “Así no. En el medio”.
Lamelia me echó los brazos al cuello y me dio el primer beso en los labios de mi vida.
Cuando se separo de mí, se acerco al Yeti y también le preguntó:
- “¿Y tú?”
Mientras escribo esto veo perfectamente al Yeti con los ojos abiertos y cara de soplapollas mientras Lamelia le daba un beso en el morrete. Recuerdo que nos atrevimos a pedir un cigarrito que nos fumamos a pachas mientras sonaba “El límite del bien” y que en esos momentos… ¡nos sentimos como Dios! Éramos unos tíos importantes.

Pasó mucho tiempo antes de que recordara una experiencia mejor que Lamelia dándome un beso y también pasó mucho tiempo antes de que otra mujer volviera a juntar sus labios con los míos.

Hace poco el Yeti me llamó para decirme que se casa en Agosto y que quiere darme la invitación como Dios manda, es decir, en medio de una grandísima borrachera, en la cual, no sé si brindaremos por la futura señora Yeti, pero lo que sí está más claro que el agua, es que como manda la tradición, un par de lingotazos nos meteremos a la salud de Lamelia, y es que el primer beso siempre es el primer beso.

03 febrero 2009

EL CIELO ES VERDE

Normalmente tendemos a rodearnos de personas similares a nosotros en ideas, gustos, aficiones, valores,... Es inevitable, pues normalmente conocemos a las personas que terminan rodeándonos o en lugares donde la formación es similar (colegios, institutos, universidades, cursos,...), practicando nuestros hobbies (lugares de ocio, clubes deportivos, salidas nocturnas, viajes,...), fomentando nuestras inquietudes (partidos políticos, clubes sociales,...), dedicandose a algo parecido a lo nuestro (trabajo) o por que nos los presentan personas de nuestro círculo, o sea, que tienen en común algo con alguién con quien tenemos algo en común. Esto muchas veces provoca que nos rodeemos de información, opiniones y creencias muy similares a las nuestras y que así refuerzan nuestra información, opiniones y creencias.
Por ejemplo, yo hasta hace poco sabía lo justo de natación y ahora sé algo de natación debido a que llevo 3 años rodeado de nadadores. O cuando estoy con mis amigos, el tenis es ahora un tema de conversación habitual cuando antes de que lo practicaramos apenas lo era.
Para algunas cosas, como las de los ejemplos que acabo de poner, esto carece de importancia. Para otras no.
Ayer, en la sexta, vi de nuevo "American History X", para mí una buena película, con un magnífico retrato psicológico de sus dos protagonistas y con un análisis más o menos profundo de lo que yo hoy comento. Cuando nos metemos en un círculo social determinado (en el caso de la película, Skin Heads) y no escuchamos opiniones diferentes o contrarias a las que allí se manifiestan (y cuando las escuchamos las hacemos callar o las ignoramos), acabamos por creer como verdad absoluta aquello que allí se manifiesta y alienados por completo. De pequeños nos dicen que Dios existe y nos cuentan la trola de la santísima trinidad y la milonga de la virginidad de la virgen, después nos llevan a colegios de monjas o curas y a catequesis (con lo cual nos rodean de personas que así lo creen) y acabamos creyendo que esa es LA VERDAD, sin ni tan siquiera pararnos a pensar en otras opciones religiosas o...¡en ninguna!. Que sólo leo El Mundo,veo las noticias de Antena 3 y milito en o simpatizo con el PP, pues el 11M esconde cosas raras relacionadas con el PSOE y ETA (como era verdad absoluta para El Mundo, A3 y el PP que había armas de destrucción masva en Irak). Que soy "socialista", leo El País y miro Cuatro y ZP niega que vaya a haber una crisis descomunal y millones de parados, pues me junto con otros "sociatas" y nos lo negamos pues eso es mentira. Que en el sindicato me dicen que el empresario es un hijoputa que se lucra a mi costa y en los corrillos de descanso cuentan que se aprovecha de "la crisis" para despedir a gente sin tener ningún motivo, verdad absoluta. Y así con cienmil cosas, más generales y sociales o más personales, porque si todos a mi alrededor me dicen que el cielo es verde, hasta que alguien no me diga "mira a ver, que a lo mejor es azul", jamás me plantearé que no es verde.

Hay dos cosas de las que estoy orgullosísimo en mi vida, de mis padres, que me animaron siempre a pensar por mí mismo y no creerme todo lo que los demás me contaran y de tener unos amigos con creencias (muchos de ellos firmes creyentes religiosos y de ideas, digamos, conservadoras), aficiones (jugadores de uno de los deportes que menos me gustan, el baloncesto, madridistas y grandes bebedores) y opiniones muy diferentes a los mías, además de grandes aficionados al debate y, como dice Aprendiz de Brujo, amantes de la polémica. Gracias a ellos siempre suelo tener una perspectiva diferente de las cosas y gracias a ellos muchas veces me doy cuenta de que estoy equivocado con lo que creo (aunque muchas menos veces que ellos ;-)).

02 febrero 2009

LECCIÓN DE MATEMÁTICAS

Desde pequeño me gustaron las personas y las matemáticas, dos áreas que en principio parecen no tener mucho que ver.
Cuando éramos peques e ibamos a los primeros cursos de EGB nuestro profes de mates nos enseñaron unas cosas que se llamaban "Diagramas de Venn". Si recordamos bien los "Diagramas de Venn" no son ni más ni menos que representaciones gráficas de conjuntos.
Después crecimos y a algunos nos dio por estudiar algo sobre personas y así, en 3º (creo recordar), uno de los temas de "Social" (para mí la asignatura más bonita de toda la carrera) versaba acerca de las relaciones afectivas entre dos personas que se atraen (algunos lo llaman amor).
Poco tiempo más tarde mi mente unió ambos conceptos ("Diagramas de Venn" y "relaciones de pareja") para intentar explicar cómo concibo yo ese tipo de relación (la de pareja quiero decir).



Siguiendo la figura, si A es una parte de la relación y B la otra, A y B tienen una parte en común (emsombrecida) más o menos amplia que representa su relación, pero para que dicha relación sea sana, a mi modo de ver es imprescindible que esa zona emsombrencida (sin ninguna ironía) no ocupe la totalidad de alguna de las partes o una amplia zona de alguna de las partes y es fundamental que tanto A como B tengan un zona de sus conjuntos libre, tanto para disfrutarla consigo mismos como para compartirla con C, D, E, F... (y para que no se me malintreprete, digamos que C son las amistades, D el trabajo, E la familia propia, F los hobbies...). En el momento en que el área dónde A y B se superponen es demasiado amplia y además incluye a C, D, E, F,... por ser éstos comunes a ambos, tanto A como B terminan perdiendo parte de su individualidad y la relación termina por corronperse.



Existen también, como vemos en la segunda figura, las relaciones, totalmente intoxicadas, en las que una de las partes es totalmente absorbida por la otra, y esa persona (A en la figura) acaba sintiendose anulada por la otra (B) y hay que terminar buscando su autoestima por debajo de un pozo petrolífero, mientras que quien ocupa todo el espacio del otro y además dispone de parte del suyo propio libre, lo más normal es que además acabe buscando un o una C (y ahora sí podéis pensar mal) con quien gozar su tiranía (esta última parte no iba a explicarla, pero aprovechando que la figura que encontré para ilustrar tenía una C cercana...).

Pues eso, que no sé si me habéis entendido, pero es que las matemáticas y las relaciones personales siempre fueron materias harto complicadas de explicar y aún más de comprender. Si no es así os recomiendo la lectura de esta preciosa Leyenda Sioux que nos muestra Majo en su blog y que viene a decir lo mismo que yo pero de una manera mucho más bonita, sabia y fácil de asimilar, que se puede avanzar unidos sin necesidad de ir a todos los lugares juntos.

01 febrero 2009

NO ES EL MEJOR


A pesar de su nuevo éxito, como he hablado ya muchas veces de Nadal, hoy no voy a hablar de él sino de su rival en la final del Open de Australia, Roger Federer.
Para muchos (muchísimos más bien) de mis amigos Federer es el mejor tenista de la historia. Para mí no. Intentaré explicar porqué opino que no lo es, a ver si soy capaz. Roger, posiblemente sea el tenista que más acciones técnicas domina de la historia, es posiblemente el tenista más rápido que yo he visto (a pesar de que muchos hablan del físico portentoso de Nadal, yo creo que Federer es aún más rápido que él), posiblemente sea el que más capacidad innata o talento tiene para desarrollar ese deporte y mentalmente es un superdotado capaz de sacar su máximo rendimiento en los momentos de máxima presión. Contra todos los rivales excepto contra uno. Y esa es la razón por la que yo no le considero el mejor tenista de la historia. No lo es porque quien es EL MEJOR no puede ni debe estar acomplejado ni acobardado por nadie ni contra nadie. Y Federer lo está por Nadal. Recuerdo haber visto perder partidos a Sampras, a Lendl (que a mí hasta Nadal ha sido el más me ha gustado), a Agassi (mi ex 2º favorito) o a Mcnroe, pero jamás les vi asustados, atenazados, asustados o empequeñecidos por tener que enfrentarse a algún rival. A Federer sí y la prueba más evidente son sus lágrimas de hoy tras perder la final. No eran lágrimas de pena o de rabia o de lamento, no, eran lágrimas de impotencia, de frustracción, de angustia, de sentirse incapaz de algo. Incapaz de ganar a Nadal (aunque le haya ganado algunas veces). Federer mide exactamente lo mismo que Nadal, y sin embargo a su lado parece más pequeño, porque se encoje, física y metafóricamente. Y si esto que escribo es cierto (que a mí me resulta muy evidente), yo no puedo considerar el mejor de algo a alguien que es peor (porque se agarrota contra él) que otro.
Y entonces, si Federer no es el mejor ¿quién lo es? De los que yo recuerdo (no vi a Laver y apenas recuerdo a Borj) y con el razonamiento que doy, Sampras no puede serlo tampoco, pues a pesar de ser el que más títulos grandes consiguió (a día de hoy) nunca pudo con Roland Garros. Lendl no, pues con lo que no pudo él fue con Wimbledon. Mcnroe tampoco si le aplicamos la misma medicina que a Pete. ¿Agassi? No sé, para mí era extraordinario en todas las facetas pero le faltó regularidad y ganar más cantidad de Grand Slam para serlo. Y así, a mí ya sólo me queda uno, aquel que siempre gana al que los demás consideran el mejor... ¿no?