29 septiembre 2006

LAS BODAS














Asociadas bajo la leyes absolutas del condicionamiento clásico tras una despedida siempre viene una boda. Hay tres grandes tipos de boda desde el punto de vista del invitado (a mí al menos no se me ocurren más). Analicémoslas desde las preguntas que te formulan en ellas (cuando eres invitado, varón y tienes menos de 40, a partir de esa edad las preguntas las haces tú):

  1. Boda familiar:

Si estás soltero y llevas pareja: ¿Y vosotros para cuando? O eso o te toca presentarla a toda la familia y la NOVIA deja de ser el centro de las miradas.

Si estás soltero y acudes sin pareja: ¿Y tú cuándo te echas novia? O la más hiriente ¿y aquella chavalita tan guapa y tan maja con la que salías?

Si estás casado y no tienes niños: ¿No os animáis a ir a por el primero?

Si estás casado y tienes niños: ¿Cómo no habéis traído a los niños?

  1. Boda de amigos:

Si estás soltero y no llevas pareja: ¿has visto a la de atrás? ¿y a la del tercer banco? ¿y esa que está tan buena habrá venido sola? Pues esa no está sola pero en cuanto se descuide el tío con el que va… (y todas estas preguntas, claro está, te las hacen durante la ceremonia).

Si estás soltero y llevas pareja: ¿has visto a la de atrás? ¿ y a la del tercer banco? ¿y esa que está tan buena habrá venido sola? Pues esa no está sola pero en cuanto se descuide el tío con el que va… Qué pena que no hayas venido solo, pero en cuanto se descuide… nos hacemos una escapada. Por cierto, a ver si sois los siguientes y ¡¡nos vamos de despedida!!

Si estás casado y no tienes hijos: ¿has visto a la de atrás? ¿y a la del tercer banco? ¿y esa que está tan buena habrá venido sola? Qué pena que estés casado, pero en cuanto se descuide… nos hacemos una escapada. Por cierto ¿cuándo tenéis un niño?

Si estás casado y tienes niños: ¿has visto a la de atrás? ¿ y a la del tercer banco? ¿y esa que está tan buena habrá venido sola? Qué pena que estés casado, pero en cuanto se descuide… nos hacemos una escapada. Por cierto, ¿con quién habéis dejado a los niños?

  1. Boda de compromiso.

La única pregunta que alguien te pueden hacer (y no siempre) es ¿y tú quién eres?


En fin, mañana tengo boda de un amigo así que en cuanto llegue estaré atento a mi alrededor para contestar con conocimiento de causa las preguntas que me planteen…

28 septiembre 2006

TRANQUILIDAD


No recordar sentimientos felices que te hagan ver que tu pasado es mentira, no reír sin restricciones para no pagar un futuro peaje de llantos, no correr sin fin para no llegar a una ilusoria meta, no pensar en mañana para que el futuro no sea hoy, no echarte a dormir para no tener la obligación de soñar, no tener que hablar para que no te tengan que escuchar, no esperar para no llegar, no decir a todo sí para no decirte a ti mismo no, no vivir para no morir.
Tranquilidad. O ¿no?

27 septiembre 2006

EL FIJO


Algunos que ya somos muy viejos recordamos con cierta simpatía como éramos capaces de acordarnos de memoria del teléfono de 6 cifras que nos daba una chica una noche de sábado para llamarla al día siguiente o a los dos días o a la semana (dependiendo de la sangre fría de cada uno) a ser posible a la hora de comer para pillarla en casa y cómo antes de llamarla comíamos a toda ostia para terminar antes que el resto de la familia para ir a llamar al teléfono del salón sin que nadie te pudiera escuchar (que aún así siempre aparecía alguien en lo mejor de la conversación). Sí, en esos tiempos no había móviles. Las conversaciones eran peculiares, tú, que eras el que llamaba porque no tenías espías cerca, llevabas la conversación, mientras ella con algún familiar al lado tan sólo emitía monosílabos. Tenía su encanto. (Me encantaría que alguna mujer diera la versión femenina de esos momentos). Asimismo si ella te decía que te iba a llamar esa tarde no te ausentabas de casa para nada, cada vez que sonaba el teléfono pensabas que era ella y si tu madre (porque siempre son las madres) se enrollaban hablando con alguien la mirabas inquisitoriamente para que colgara con urgencia. Y si durante toda la tarde el jodío teléfono no sonaba para nada lo descolgabas para comprobar que aún seguía vivo, porque claro, era posible que telefónica hubiera fallado en sus servicios justo esa tarde…
Hacías cadenas con los amigos para quedar y las hacías siempre a las 3 de la tarde para pillar a todos en casa y por la noche si te perdías en algún garito o te quedabas hablando con alguien o si se te complicaba la noche pero ella se iba pronto a casa ya no encontrabas a ninguno de tus amigos porque no tenías con qué llamarles (tampoco te lo planteabas claro) y te ibas tú a casa también. Eso sí, con el número de 6 cifras en la memoria.
No había móviles… pero molaba.

26 septiembre 2006

IN MEMORIAN


Supongo que aquellos que no hayan compartido una parte de su vida con animales (y con animales me estoy refiriendo concretamente a perros) no entenderán el sentimiento que quienes sí la hemos compartido tenemos hacia ellos. Sin que nadie se de por ofendido no he conocido a nadie que cada vez que le ves te reciba con alegría, a nadie que siempre esté predispuesto para aquello que le propongas, a nadie que entienda todas tus miradas y todos tus gestos, a nadie que siempre esté agradeciendo lo que haces por él, a nadie que esté siempre dispuesto a defenderte sea cual sea la circunstancia y a nadie que sea capaz de estar a tu lado exactamente el tiempo que tú quieras que esté. He perdido ya varios perros, pero sé que siempre estarán en mi recuerdo, porque sé que si hubiera sido al revés, ellos siempre me tendrían en el suyo.

25 septiembre 2006

DESPEDIDA (POST)


Al final, una despedida acaba siendo simplemente el reencuentro adolescente de un grupo de amigos que ya sólo se juntan todos solos para ocasiones como ésta.
Muchas gracias a todos, por hacerme reir, por enseñarme cómo me puedo devolver dinero a mí mismo, por hacerme probar una variedad diferente de preparar el pescado, por dejarme dormir en el coche, por alojarme en hoteles de no sé cuantas estrellas, por quitarme el móvil cuando la ocasión lo requiere, por permitirme aportar la poca originalidad que me queda para realizar venganzas varias, por subvencionarme el fin de semana con una partida de cartas, pero sobre todo... muchas gracias por ser mis amigos.

NOELIA

Cada vez que me ausente algún día lo compensaré con un cuento, al principio serán ya escritos, cuando se me acaben... tendré que escribirlos. Espero no ausentarme en exceso. Ahí va el peaje de mi primera ausencia:



Noelia se siente ahogada por el gélido aire de insatisfacción que inunda sus días. Camina girando constantemente la cabeza en busca de un pasado que la espía. A veces corre rauda con la esperanza de doblar la esquina del hastío y a la vuelta toparse con un carrusel de emociones que gire lo suficientemente rápido como para hacerla perder el punto de referencia de la normalidad.

Jacobo se retiró hace años ya. Se cansó de sí mismo y pidió el divorcio a su alma, le acusaba de serle infiel de continuo, de serle infiel con él mismo cada día, de serle infiel con todos a diario. Una noche de verano mientras ella dormía, se desnudó por completo y partió en busca de una nueva ánima que nunca le fallara, algo propio en lo que confiar.

Noelia nació producto de un momento de locura, llegó a este mundo para convertir en ilusión una relación que ya languidecía, llegó para llenar un espacio que correspondía a la más oscura nada, llegó para ocupar un tiempo al que nadie quería pertenecer. Noelia ya no quiere recordar de dónde viene, Noelia ya no sabe a dónde ir, Noelia ya no sabe cuándo ir.

Jacobo se mira hoy y se echa de menos, su nueva pareja le otorgó lo que buscaba, su nueva alma le llevó al recuerdo y añoranza de su adúltero ente anterior. Jacobo se aburre de sí mismo, Jacobo se aburría de sí mismo, Jacobo se aburrirá siempre de sí mismo.

Una mañana, una tarde, una noche, un amanecer, un atardecer, un anochecer, Jacobo y Noelia se encontraron, bajo un sol, tras una luna Noelia y Jacobo se miraron.

Hoy Jacobo se llama Noelia, una vez Noelia fue Jacobo.

¿TRABAJAS HOY?



Suena el despertador, como cada mañana lo apagas regateándole al tiempo 5 minutos más.
De repente escuchas que tu puerta se abre...

- ¿No tienes que ir a trabajar hoy?
- Sí, claro.
- Pues si son casi las 9.
- ¡Me cago en la puta!

Y a toda ostia en la ducha, en la carretera, en...
Cuando le quieres robar 5 minutos al tiempo, a veces éste te concede casi 2 horas.

22 septiembre 2006

DESPEDIDA (PRE)

Las despedidas de soltero/a son una ¿tradición? social más que peculiar. Se trata de reunir a un grupo de amigos o amigas entre los/as cuales están algunos/as que no lo son tanto (eso cuando no te encasquetan al cuñao o la cuñá de turno a vigilar las escaramuzas del futuro familiar) para tener la excusa y el permiso para hacer cualquier cosa que en otro momento no catalogado como “despedida” estaría mal visto por los demás hacer. Vamos a ver qué está permitido en una despedida que no esté bien visto el resto de año:

Despedida de soltero

Vestir de mamarracho al futuro esposo para que haga el ridículo allá donde vaya.

Visitar un puti club y poder decírselo a tu pareja sin que por ello vayas provocar una crisis definitiva (aunque esto no siempre se cumple).

Poder entrar a todas las tías que pasen a tu lado y decir auténticas salvajadas sin que sientas que te mereces un tortazo.

Perder un dineral en una partida de póker sin que ello te duela hasta 3 días más tarde.

Teniendo más de 30 años tambalearte en compañía de otros que están peor que tú mientras cantas canciones de 1950.

Bailar en corro (esto también está permitido en las cenas de navidad con los compañeros de trabajo).


Despedida de soltera

Ir vestidas todas igual sin que surjan envidias ni malas miradas entre ellas.

Llevar una polla de plástico en la cabeza o beber de un biberón fálico mientras quienes te acompañan te animan por ello (cuando el resto de la vida te niegas a beber de nada con forma fálica).

Ir a ver a unos tíos cachas en pelotas y dejarte manosear por ellos mientras las demás te jalean sin que por ello te puedan llamar cualquier cosa.

Ser receptiva con todos los ataques recibidos (incluso iniciar tú alguno).


Por cierto, hoy me voy de despedida...

BLOGS



Hace más de 6 meses un buen amigo me invitó a visitar un blog que desde hacía tiempo escribía con otros dos amigos (suyos, no míos). Había oído hablar de los blogs y me atraía la idea de abrir uno en el que poder plasmar lo que pensaba para tiempo después poder releer lo que pensaba tiempo antes. Entré a leer su blog y me enganchó. Después vinieron algunos más, supongo que en un árbol genealógico serían puros descendientes del patriarca de "mis" blogs.
Así, para los que por primera vez hayan entrado en uno y ese uno sea éste que leéis os voy a recomendar que os paséis por blogs mucho mejores que éste. Son tres, uno es el
hijo reconocido y que por lo tanto tendrá herencia directa, está escrito por dos genios (con lo de incomprendidos dentro de la definición de genio), a uno le quiero un montonazo desde hace mucho tiempo y el otro se hace querer a medida que se le va leyendo y conociendo(comprobadlo vosotros/as mismos/as).
Después está el que nació de una aventura pasajera, al igual que el mío sabe quien es su padre, pero en realidad es clavadito a su madre, una dulce soñadora viajera.
Y para terminar el que nació de la relación diaria, y que es una ruta turística por el mar guida por una sirena.
No dejéis de visitarlos, aprenderéis mucho.
Aunque a mí el que más me gustaba era el padre. Descanse en paz (aunque siempre se puede seguir visitando su tumba).

20 septiembre 2006

LOS MOMENTOS


¿En qué medida determinamos nosotros mismos qué queremos, cómo lo queremos, dónde lo queremos y cuándo lo queremos? ¿En que medida influyen los demás en ello? ¿En qué medida influye el estado emocional y personal de los demás en lo que nosotros queremos?

El otro día leí no recuerdo dónde (creo que en el 20 minutos) a alguien que decía que ligar era una cuestión de insistencia, que es posible que la chica que hoy no te hace ni puto caso al decirla guapa una semana después y unas horas más tarde (y quizás unas copas más) vea en ti al hombre de su vida y decía que entonces el truco para ligar es intentarlo una y otra vez (con chicas diferentes) hasta que des en la diana con alguna que esté receptiva.
Esto es lo que yo siempre he llamado “los momentos” y yo lo llevaría, mucho más allá del ligoteo nocturno (otro día hablaremos del ligar), a cualquier situación de la vida. Cada uno de nosotros somos distintos a nosotros mismos en otro momento diferente y así tenemos que pensar con los demás, a aquel que hoy no le interesa lo que le cuentas es posible que mañana no quiera hablar de otra cosa porque durante esas 24 horas le ha pasado algo similar a lo que a ti te preocupaba antes, quien ayer era un firme defensor de alguna causa perdida mañana se habrá cansado de luchar contra causas similares e intentará convencerte de que es mejor no pelear, quien mañana te hace una entrevista o te corrige un examen, pasado mañana te haría una evaluación diferente de ti mismo,…
Entonces pienso yo, si cada momento es diferente porque para empezar nosotros mismos somos diferentes ¿lo ideal no sería aprovechar cada momento? Porque cada uno de ellos es único y no volverá a repetirse, pues ni tan siquiera tú serás el mismo otra vez. Ahora bien, a mayor actitud, a mayor insistencia y a mayor número de momentos mayor posibilidad de que te pase lo que deseas que te pueda ocurrir.
Así, la manera de influir en nuestro propio “destino” viene determinada por la constancia y/o por la habilidad de aparecer en el momento adecuado. ¡Quién tuviera esa habilidad! Para todos los demás y como decía nuestro amigo el de 20 minutos, una y otra vez hasta que des en la diana.

19 septiembre 2006

LOS RECUERDOS Y LOS SENTIMIENTOS


Supongo que al nacer nos otorgan un mecanismo de defensa que imposibilita unir los recuerdos con los sentimientos que en su momento nos produjeron.
¡¡Recordamos los recuerdos pero no los sentimos!!
Sabemos y recordamos que una vez (incluso muchas veces o mucho tiempo) quisimos muchísimo a alguien, que aquello que nos dijeron aquel día nos dolió sobremanera, comentamos y rememoramos cómo nos reímos aquella noche o incluso volvemos a ver desnuda en nuestra mente a aquella persona que nos proporcionó tanto placer aquella noche que parecía (o más bien queríamos que fuera) interminable y, supongo que, aquellos que han perdido a alguien muy querido hace un tiempo no vuelven a experimentar la misma sensación de angustia y de vacío que vivieron esos primeros días (o meses) que siguieron a la pérdida, pero afortunadamente (o lamentablemente pensarán algunos) los sentimientos que acompañaron esos momentos no vienen ligados a esos recuerdos cuando los rememoramos, al menos no con la misma fuerza. Y digo yo afortunadamente porque… ¿imagináis ir de la mano de vuestra pareja y que al cruzaros accidentalmente con algún/a ex esta persona que ahora os coge la mano volviera a experimentar el amor que una vez tuvo hacia él/la que se cruza en vuestro camino? ¿imagináis que al recordar aquella decepción que os produjo aquella bobada nos volviéramos a entristecer? ¿Imagináis tener de repente un orgasmo recordando “aquella/s noche/s” (¿esto no estaría tan mal no?)? ¿imagináis…?
Alguien una vez me contradijo esta teoría de la separación de recuerdos y sentimientos, pero en realidad ese alguien contradice todo lo que yo digo. Así que no me queda otra que dar gracias a ese alguien por hacerme ver las cosas desde un punto de vista opuesto al mío, de dar una vuelta a mi mundo.
Y precisamente ahora es el momento en el cual los psicólogos/as que nos visiten se alinearán con el alguien ya nombrado y comenzarán a desmentir todo lo anterior y a hablarnos de ansiedades y patologías varias que se precipitan precisamente porque un estímulo ligado a una experiencia evoca sentimientos que no debieran cuando el mismo estímulo vuelve a aparecer. Pero…¿no es ese el momento en el que alguien acude o le recomiendan acudir al psicólogo porque tiene un problema? ¿El problema será no desarrollar el mecanismo de defensa adecuado de separación de recuerdo – sentimiento?
¡Malditos psicólogos!

18 septiembre 2006

50 COSAS SOBRE MÍ






Para empezar y para ser justo con lo que el futuro pueda deparar, comenzaré hablando de mí. En esta mitad ha quedado una antigua lista de 100 cosas sobre mí:


  1. Me gusta que me pongan a prueba.
  2. Puedo ser muchos diferentes a la vez.
  3. Soy extremadamente impulsivo para lo emocional y extremadamente reflexivo para lo racional.
  4. Soy ateo convencido y no rehuyo debate sobre ello.
  5. Hay tres conceptos que considero sinónimos y no creo en ninguno de ellos. Uno ya lo dije, Dios, los otros dos son Suerte y Destino.
  6. Soy más expresivo de lo que a veces quisiera.
  7. Me encantan Amenábar y Médem.
  8. De mayor quisiera dirigir una película o al menos ser el guionista de una de los anteriormente citados.
  9. Me gustan las historias de perdedores.
  10. Hace un par de años decidí no volver a leer nada que no se pueda leer de una tacada.
  11. Daría mi vida por viajar en el tiempo.
  12. Daría mi vida por poder volar sin ningún tipo de artilugio.
  13. Era un defensor a ultranza de la sinceridad...
  14. ...pero ahora creo, y cada vez más, que es una virtud sobrevalorada.
  15. Soy impaciente (pero cada vez menos).
  16. Soy curioso (cada vez más).
  17. Si no sé algo, lo pregunto.
  18. Me gusta saberlo todo de lo que me gusta.
  19. Me gusta no saber nada de lo que no me gusta.
  20. Soy muy observador y detallista y me jacto de ello.
  21. Dicen que soy buen conversador.
  22. Cuando sea millonario me pagaré un viaje espacial de esos que anuncian los rusos.
  23. Me gusta el frío en la cara cuando estoy triste.
  24. Me gusta empaparme bajo una tormenta de verano.
  25. Sueño con ir a Argentina.
  26. Intenté fumarme un cigarro con dos años y me fumé otro con 11, a pesar de ello, no fumo y soy un militante anti-tabaco.
  27. Creo que el tiempo no existe y sin embargo soy obsesivamente puntual.
  28. Me encantan las rubias (pero he estado con más morenas).
  29. Leyendo esta lista me doy cuenta de que soy contradictorio.
  30. No me cuesta nada pedir perdón.
  31. No me cuesta nada dar las gracias.
  32. Soy capaz de llorar como un niño si algo me emociona.
  33. Soy capaz de reírme como un niño si algo me divierte.
  34. Me siento orgulloso cuando anticipo algo que va a pasar (y lo hago 10 veces al día).
  35. De niño tuve dos ídolos, Carl Lewis y Diego Armando Maradona.
  36. De menos niño tengo otro, Rafael Nadal.
  37. Lo que más valoro en los demás es la inteligencia.
  38. Tengo facilidad para cambiar y para afrontar los cambios, es más, me gustan los cambios.
  39. Me duele especialmente oír llorar a un niño y mi vena violenta latente se enciende si veo a alguien haciendo llorar a un niño.
  40. Me gusta que me digan qué hago bien y qué hago mal.
  41. Soy bueno haciendo mejor a los demás.
  42. Soy muy cariñoso.
  43. Valoro muchísimo los pequeños detalles (una mirada, un guiño, una sonrisa,...).
  44. Me fascina la muerte como tema.
  45. Cuando decido dejar algo no suelo volverlo a probar.
  46. Soy Friends maniaco.
  47. Me gusta el olor a limpio tras una tormenta en el campo.
  48. Me pirra el dulce de leche.
  49. Me gusta escuchar al mar, me da igual si sereno o furioso.
  50. Me gusta que la gente hable de mí.

Las cosas malas que las digan los demás, que yo paso.

PRIMERA VUELTA


Este es el lugar en el que mis paranoias, pensamientos, reflexiones, agradecimientos, homenajes, recuerdos, vivencias,... serán puestos en público y espero sean comentados, criticados, despreciados, respetados, alabados o simplemente leídos por aquellos que por aquí paseen. Espero que a medida que vayáis disfrutando de la caminata paséis frío, os mojéis, os azote el viento, os queméis con el sol, cojáis resfriados, respiréis aire puro, os entren ganas de salir corriendo o simplemente os apetezca sentaros en uno de los bancos que a ambos lados os estarán esperando para que descanséis a charlar con el anciano allí sentado.
Siempre he tenido la impresión de que las cosas a mi alrededor giraban con demasiada celeridad y que por eso muchas veces estaba mareado, pero una vez una canción de los geniales 091 (con el genial Lapido a la cabeza) me hizo la pregunta que explicaba mis vaivenes: "Todo da vueltas, ¿o el que da vueltas soy yo?". En homenaje a ellos es el título de este blog en el que me gustaría que los que entréis me digáis que hay a mi espalda mientras yo doy vueltas, pues por muy rápido que giro nunca llego a ver lo que realmente se esconde tras de mí. Opinad lo que sea, por muy alejado que esté de lo aquí se escribió, pues eso me hará crecer y espero que a alguien más conmigo.
Que el anciano os cuente bonitas historias. Hasta mañana.