31 enero 2007

EL CUENTO DE CHECHUSPORT


Salió tarde de casa, tenía cita a las ocho y media de la tarde y tan sólo quedaban diez minutos para que se cumplieran y una ciudad entera que atravesar. Sabía que era su última oportunidad y que no podía desperdiciarla, si no llegaba a tiempo o si no era capaz de finiquitarlo ese día jamás volvería a tener la ocasión que tanto tiempo llevaba esperando. Montó en su deportivo negro y al mirar el reloj entendió que para ello todas las luces de los semáforos serían de color verde y que la palabra stop de las señales sería un anglicismo que no entendería…

...Antes de arrancar tomo una pastilla de la guantera para refrescar su aliento y colocó su cd favorito de musica deportiva para animarse y conducir más rápido. Aunque iba con prisa prefirió cerrar unos instantes los ojos para concentrarse y salir zumbando. Al abrirlos vio que alguien se asomaba en su ventana y le sonreía. Era una cara conocida pero no reconocida, a pesar de sus prisas, bajo el cristal y le dijo: quién eres? qué quieres?. El "extraño" le respondió: necesitas estar ahora en otro sitio y no tienes tiempo material para ello. No hagas algo que es imposible pero yo puedo ayudarte. Sal del coche, cierra los ojos, mentalízate y relativiza tu prisa, tu necesidad de correr, las únicas oportunidades no son lo que parecen. Entra en el coche y vete tranquilo porque si algo te está esperando seguirá allí. Ese extraño le salvo la vida y en su punto de destino seguía su oportunidad.

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