23 octubre 2007

HABLAR POR HABLAR

Por lo visto, nada más nacer, cuando la comadrona me dio el azote en el culo de rigor, yo no lloré. En ese momento, mi madre, primeriza y asustadiza, debió decir "¡a ver si va a ser mudo!". Desde entonces mi padre le echa en cara que dijera aquello pues cree que con ello hirió mi orgullo y desde entonces no paro de hablar ("¡¡joder con el que iba a ser mudito!!" ha dicho como unas 23256412 veces). A día de hoy me gano la vida de hablar (y de escuchar) y la verdad es que me encanta, así que si fue como dijo mi padre, le agradezco enormemente a mi madre (además de millones de cosas) que me hiriera en el orgullo tan pronto. Sin embargo, hay días como fue el de ayer y un poco como el de hoy (en que ahora mismo salgo de viaje para pasarme el día de mañana observando, analizando, preguntando y hablando, hablando mucho) en el que mis cuerdas vocales mentales están realmente cansadas (afortunadamente las físicas están sanas) y cada vez que suena el móvil las ganas de cogerlo y lanzarlo contra la pared son parecidas a las que debe tener un niño al que dejas solo en un kiosko de probar todas las golosinas. Aún así, tengo que sacar mi lado desobediente y rebelde y seguir llevando la contraria a mi mami, y no dejar de hablar...





¿Dónde giraba hace un año?

3 comentarios:

Chechu dijo...

Si que fue bueno lo que te dijo tu madre, tanto para ti y tu trayectoria personal y profesional como para los que te conocemos.

Anónimo dijo...

Que bueno!!! no te lo habia oido decir. Gracias pòr la canción. Hoy me despido con ella.
mariam

Tot dijo...

... La verdad es que qué suerte para algunos... (que te oyen con mas frecuencia... otros te leemos..)