10 diciembre 2006

VERDE

Llegas y te recibe un cuerpo extraterrestre teñido de verde con ganas de guerra, con ganas de despojarse de su disfraz y mostrar su piel desnuda, con ganas de desnudarte y sentir el calor de un cuerpo ajeno, con ganas de adentrarse en los más íntimos placeres terrenales y comprender el porqué de la sinrazón humana, con ganas de viajar de vuelta a su planeta embarcada en un orgasmo. Llegas y el verde te nubla. Llegas y todo desaparece. Pronto, cuando ella se vaya yo también me iré, me iré a conocer su planeta. Me iré a que me enseñe cómo se disfruta allí. Me iré a devolverle la visita. Pero hoy me toca a mí, hoy soy yo quien hace de cicerone...

No hay comentarios: