““Mi amor, sin dudarlo el destino nos ha unido. ¿Recuerdas cómo nos conocimos? Yo salía de trabajar cuando Ani me llamó para decirme que había discutido con Jose y que si la acompañaba a la obra de teatro que a la que iban a ir juntos. Al salir de ella, nos fuimos a tomar algo a una cafetería a la que siempre íbamos pero ese día estaba cerrada por fallecimiento de un familiar y entramos en el bar de enfrente donde estabas tú trabajando en el último día de tu contrato. Y además, precisamente fue a mí a quien tiraste aquella coca cola encima. No me digas mi amor que nuestra historia no es fruto del destino”
La gente que cree en el destino argumenta cosas así para explicar todo aquello que le sucede y tiene trascendencia en su vida, pero siempre lo hacen a posteriori, cuando ya ha pasado. Si todos analizáramos absolutamente todo lo que hacemos podíamos deducir como “nuestra amiga” hace que el destino nos conduce a todo (incluso a estar yo escribiendo aquí y tú leyendo ahí), pero... si el destino existe y nos marca el camino de nuestra vida ¿hay alguien por ahí dispuesto a decirme qué me va a pasar mañana? ¿hay alguien dispuesto a hablarme del destino a priori y no a posteriori?
Aprovechando la absurda historia del principio, seguramente si nuestra amiga en vez de en ese bar hubiera entrado en otro habría conocido a otro chico, a “su destino”. O no, pero otro día sí y entonces su destino hubiera sido no entrar en el famoso bar y conocer a su amorcito.
Qué quiero decir, que todo lo que hacemos marca “nuestro destino” y esto es así porque no está prefijado, lo vamos construyendo nosotros con cada cosa que hacemos o dejamos de hacer, sólo es una cuestión de tomar decisiones.
¿Qué decisión tomaremos hoy?
2 comentarios:
Me sorprende cuando alguien invoca al destino como razón. Pero tampoco creo que seamos tan importantes en nuestras vidas como para controlarlo todo. Sí, posiblemente controlemos una parte de nuestra de vida, pero la otra la controlan nuestros cercanos, nuestros lejanos y porqué no, el azar. No creo que el destino esté escrito ni tiene porqué ser bueno, pero hay mucho más de lo que controlamos.
Totalmente de acuerdo, pero lo "controlan" los demás, no "el destino".
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