A menudo pestañeo y al abrir de nuevo los ojos las cosas han cambiado y entonces me pregunto... ¿Todo da vueltas o el que da vueltas soy yo?
Mi cuerpo cubierto de crema que impide que el sol me queme, el rostro azotado por la brisa del mar, la melena empapada recién salida del agua, el bañador blanco que me he comprado para venir de vacaciones y unas gafas de sol que me permiten mirarla sin la necesidad de fruncir el ceño. Se aproxima en la lejanía con firmeza, me sonríe en la distancia, la playa está a rebosar pero ella sólo me ve a mí, apenas han pasado dos días desde que nos conocimos pero me tiene completamente enamorado, un cosquilleo en el estómago nunca antes así sentido me dice que es el amor de mi vida, que la perseguiré hasta dónde me quiera arrastrar y que mi vida carecerá de sentido si no se encuentra a mi lado. En lo que llega hasta mi toalla la pienso esta noche, la iré a buscar al recibidor de su hotel, tardará en bajar, aparecerá con un vestido corto blanco que resaltará su piel morena y su cabello dorado, no se atreverá a darme un beso allí por la vergüenza de que sus padres nos vean (es lo que tiene tener 16 años), pero nada más salir a la calle me cogerá la mano y apoyará su cabeza en mi hombro para caminar a mí amarrada y tras un par de cachis de calimocho bebidos a medias con pajitas nos iremos a la playa. Esta noche o mañana por la noche o pasado por la noche perderé la virginidad con ella y jamás querré volver a hacerlo con ninguna otra. Abandono el futuro inmediato en cuanto llega a mi lado, me moja con su pelo largo empapado de agua salada, me tumba en la arena y me besa y tras unos juegos inocentes nos ponemos a tomar el sol boca arriba unidos de la mano. Me quedo medio dormido y una sonrisa en mis labios indica que soy feliz...Abro los ojos, estoy frente a mi ordenador, en una semana será navidad y hace un frío de cojones, no tengo 17 años sino casi el doble, la melena ha desaparecido y ella jamás existió y si lo hizo ya la he olvidado, pero si le doy de nuevo al “play” vuelvo a cerrar los ojos y me vuelvo a imaginar en un verano adolescente donde las risas son continuas, donde el amor se cree eterno, donde el mañana no existe y donde mi única preocupación es que no se acaben las vacaciones para que ella no regrese a una ciudad que es distante de la mía. Si le doy al play y vuelvo a cerrar los ojos vuelvo a tener mi cuento de navidad.
¿Cómo que ella nunca existió? Me decepciones mi querido Felix. Todos tenemos dentro ese adolescente.Claro que tenemos algunos años más, y que nuestras vivencias han marcado demasiado para tanta inocencia, pero la ilusión...esa ilusión es mágica y maravillosa. Recuerdo este verano (sin ir más lejos) dónde un guapo moreno vino conmigo a la playa y esa sensación de darte igual todo y estar tan bien cómo para adormilarte tomando el sol era lo único que importaba en ese momento.La única diferencia es el realismo que te invade...pero ilusión siempre. Dime que no hay una canción que te recuerda un momento así, incluso teniendo treinta y...bibi
Que bueno, y que la razón tienes,!!! Pero tu olvidando cosas?????? Eso es imposible, reconocelo te acuerdas como si fuera ayer del primer beso que diste a tu chica.
Sólo olvido una cosa, a mi olvido, pero si esto es un juicio me declaro inocente de lo que sea y ya no recuerdo nada.
Yo no creo que se haya olvidado de nada, al contrario, yo veo recuerdos un tiempo, de su melena (tienes motivos para echarla de menos...jeje)y ganas de volver a sentir. Si ella existió para mí es lo de menos, todos soñamos despiertos, los cuentos son fantasía que deseamos hacer realidad... ¿cuándo me llevas a Brasil?
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4 comentarios:
¿Cómo que ella nunca existió? Me decepciones mi querido Felix. Todos tenemos dentro ese adolescente.Claro que tenemos algunos años más, y que nuestras vivencias han marcado demasiado para tanta inocencia, pero la ilusión...esa ilusión es mágica y maravillosa. Recuerdo este verano (sin ir más lejos) dónde un guapo moreno vino conmigo a la playa y esa sensación de darte igual todo y estar tan bien cómo para adormilarte tomando el sol era lo único que importaba en ese momento.
La única diferencia es el realismo que te invade...pero ilusión siempre. Dime que no hay una canción que te recuerda un momento así, incluso teniendo treinta y...
bibi
Que bueno, y que la razón tienes,!!! Pero tu olvidando cosas?????? Eso es imposible, reconocelo te acuerdas como si fuera ayer del primer beso que diste a tu chica.
Sólo olvido una cosa, a mi olvido, pero si esto es un juicio me declaro inocente de lo que sea y ya no recuerdo nada.
Yo no creo que se haya olvidado de nada, al contrario, yo veo recuerdos un tiempo, de su melena (tienes motivos para echarla de menos...jeje)y ganas de volver a sentir. Si ella existió para mí es lo de menos, todos soñamos despiertos, los cuentos son fantasía que deseamos hacer realidad... ¿cuándo me llevas a Brasil?
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