05 marzo 2009

UN NIÑO DE 80 AÑOS

Son las dos menos diez minutos y salgo de casa, con el tiempo justo, a buscar a Miguel que sale del colegio a las 2. Por la puerta del portal un hombre anciano (unos 80 años), debido a su prepario estado físico y al viento que con fuerza sopla, apenas es capaz de avanzar en su camino. En la mano izquierda un bastón le sostiene a duras penas, en la derecha dos bolsas, una con, más o menos, 2 kilos de magdalenas y la otra con un cartón de leche y una barra de pan. Sus ojos llorosos, no sé si causado por el aire que azota o por la impotencia que le inunda. Le pregunto "¿Necesita ayuda señor?" y me responde "Sí, sí necesito ayuda. Este viendo me va a tirar". Le cojo las bolsas y le pregunto que dónde vive. Me dice que en la calle que está la vuelta, en el número 32. Yo miro el reloj y me doy cuenta de que si le acompaño a su casa, a su ritmo, no llegaré a tiempo de recoger al niño. Aún así avanzo con él. Le pregunto si hay alguien en su casa para llevarle yo la compra. Me responde que no. Le pregunto que si quiere que se la lleve más tarde, que he de ir a buscar al cole a un niño de 2 años y que cuando vuelva con él se lo acerco a casa. Calla pero no otorga. Le acompaño otro poco mientras él no deja de repetir que el viento va a tirarle. Miro el reloj y compruebo que son las 13:55 horas y que tardo 10 minutos en recorrer el trayecto hasta la escuela. Le digo que he de dejarle, que lo siento mucho y que tenga cuidado. Ante mi adiós de nuevo se le saltan las lágrimas y me dice que "gracias". En ese momento empiezo a correr para llegar a tiempo a la guardería. Mientras corro miles de dudas y pensamientos inundan mi mente. ¿Habré hecho bien dejándole solo? ¿Podía haber dado otro tipo de solución al problema? ¿Cómo puede, en ese estado, una persona tan mayor vivir sola? ¿Qué es de sus hijos y de sus nietos? ¿Dónde están? ¿Porqué no le hacen, al menos, la compra? Finalmente al llegar al colegio (a las 13:59) y recoger a Miguel, mirándole, me hago una nueva pregunta: ¿Quién necesita más ayuda, un niño de apenas 3 años o un anciano de más de 80?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonito planteamiento disyuntivo, aunque en el fondo muy sencillo de resolver si lo planteas así: ¿A quién debo prestar antes mi ayuda: a un desconocido a un amigo/familiar?

Rapajic dijo...

No me llegué a plantear esa duda en los términos prácticos de esta mañana, que lo tenía muy claro (por eso hice lo que hice aunque me hubiera gustado terminar de ayudar al anciano), sino como planteamiento global, mucho más filosófico y abstracto que terrenal.

Chechu dijo...

No es de recibo esconder la cabeza pero si hubieras ido cinco minutos antes a buscar a Miguel no te lo habrías encontrado y no hay disyuntiva.Ahora bien necesita más ayuda un niño de 2 años porque tiene que vivir el otro tiene que sobrevivir y tiene la experiencia para ello.

Rapajic dijo...

Chechu, a raíz del comentario de j.m. pensé una cosa que me hace discrepar por completo de ti: Yo creo que más o menos necesitan la misma ayuda (no hablo de los ancianos que a esa edad se mantienen "joviales" y sanos), la diferencia es que damos por hecho (porque es así) que un niño pequeño nos necesita, pero hemos de plantearnos conscientemente si un anciano necesita ayuda para percatarnos de ello (y a veces ni eso).

Anónimo dijo...

Yo no se que hubiera hecho en una situación así, pero creo que en la guarderia no sueltan a los niños si no han ido a recogerlos, o por lo menos eso quiero pensar jajaja. Tal vez ayudaría primero al anciano y después saldría corriendo con los pies pegando el culo.

Anónimo dijo...

intentA buscar a alguien que siga pudiendo ayudar al anciano y recoge al niño que solo lo puedes hacer tu

Mariam