Bueno, pues con este tercer post cerraré (de momento, que nunca se sabe) el monográfico acerca de lo que pienso sobre la justicia.
Aunque esta entrada apenas va a ser mía. Va a ser (sin su permiso) de alguien que sabe muchíííííísimo más de leyes que yo (en primer lugar porque yo no sé nada) y algo más que alguno de vosotros (creo, que a lo mejor es que no).
El personaje en Emilio Calatayud. Para quienes no le conozcan o no hayan oído hablar de él, es el juez de menores de Granada. Y sólo diré una cosa sobre él, no es de los que cree en la cárcel, cárcel y más cárcel.
Para quienes tengan tiempo enlazaré una entrevista (una cualquiera, de las muchas que hay en youtube) con él:
Y, para quienes tengan más tiempo aún, este reportaje (con charla con el personaje incluída) acerca de cómo se platea su trabajo y sus sentencias este juez.
A mí este ejemplo me hace creer que dentro de nuestro sistema judicial sí se puede tener una perspectiva diferente de las penas y que hay personas, dentro del mundo judicial, con una "estructural mental" flexible y humanista, que no sólo piensa en castigar (que también) sino también en corregir.
Desde aquí mi mayor admiración y mis mayores respetos para dicho juez. Emilio Calatayud.
26 marzo 2009
JUSTICIA. 3ª (Y ÚLTIMA) PARTE
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8 comentarios:
Por alusiones:
Por si acaso no quedó claro, cuando ayer dije que "en este asunto soy un poco menos desconocedor que tú...", no era una ironía aunque a sí pudiera sonar. El resto del razonamiento se basa precisamente en eso en que hay que estar muy preparado para poder hablar con un mínimo de rigor de determinadas cuestiones que en apariencia paracen obvias.Yo carezco también de esa preparación, aunque quizás si tenga cierto poso o la estructura mental,(siguiendo tu terminología)más adecuada para razonar con un poco de mayor exactitud acerca de una cuestión de índole jurídica.
En segundo lugar me pareció muy inteligente el caso que planteabas ayer y muy enriquecedoras casi todas las opiniones, especialmente las de la gente que habló con conocimiento de causa jurídica.
Lo que me parece atrevido, tópico demagogo, inexacto, artificial, es todo lo concerniente a las atribuciones que haces a la estructura mental de los abogados, jueces ....
Me recuerdas a Lidia Falcó hablando de los hombres, cuando te refieres a los licenciados en derecho.
Para cargarte de razones no entraré en el debate de los motivos que doy a lo erróneo de tu concepción acerca de dicha estructura mental.(Siempre he creido estéril incidir en los debates de posiciones imposibles de conciliar, aunque no siempre soy consecuente con esta postura)
En cuanto tenga tiempo leeré con mucho gusto el reportaje y veré la entrevista sobre la cual si me pronunciaré ya que el sujetio en cuestión si es un especialista, si sabe lo que dice, no habla a la ligera y es infinitamente más sabio que yo,(a poco).
Brujito:
1- No sólo no pienso que sepas poco del asunto sino que creo firmemente que sabes mucho. Me pareces un magnífico profesional al que, sin dudar, recomendaría a una persona que me aconsejara alguno. Y lo eres no sólo por conocimientos (aptitudes) sino también por la pasión (excepto para las reuniones de vecinos, ;-)) que pones para con tu profesión (actitud).
2- Me parece que, aunque no son las mejores opiniones, las personas también podemos opinar de cosas de las que sabemos poco (yo he debatido y conversado contigo sobre aspectos mentales del deporte y no recuerdo haberte dicho jamás "no opines de eso que no eres un profesional". Es más, en muchas ocasiones he aprendido cosas de ti sobre ello). Aún así es cierto que de leyes no tengo NI IDEA, pero creo que de modificación de conductas sí sé algo y de justicia (como valor) puedo tener mi opinión como cualquier mortal.
3- Lo de "estructura mental" no es nada peyorativo, es algo que es así, nos guste o no. Cada persona, por nuestro círculo familiar, amistoso, formativo o profesional, tenemos una estructura mental diferente para enfrentarnos a las cosas. Y la de cada uno no es ni mejor ni peor que la los demás, es la que tenemos. Y obvio, que por norma general, un psicólogo y un abogado las tengan diferentes.
4- Te recomiendo (sino no las hubiera enlazado) las entrevistas al juez en cuestión. Se puede estar o no de acuerdo con él, pero sin duda enriquece (como a mí me han enriquecido tus comentarios y las de las personas que en nada están de acuerdo conmigo y además son expertos en leyes. Otra cosa que me convenzan vuestros argumentos).
Equivocarse es de humanos y yo lo he hecho en algunas fases de mi intrervención anterior.Borro las últimas tres frases de la misma. A ver, suscribo punto por punto toda tu última intervención. Creo que de todo el mundo se puede aprender y de todos desaprender.
No pretendo deslegitimar a los demás intervinientes en el anterior debate o en todo caso no más más que a mi, que tengo unos conocimientos escasísismos de la materia.Una licenciatura no es patente de corso, si me preguntas quienes forman los paises del Pacto Andino, no tengo ni puta idea y también lo he estudiado
Estoy plenamente de acuerdo contigo en que los hábitos profesionales nos hacen variar y modelar nuestras estructuras mentales. Difiero radicalmente las cualidades que otorgas a la de los licenciados en derecho.
Sabes que disfruto enormemmente hablando contigo de psicología deportiva, no creo que hayas aprendido nada de mi,(en todo caso siempre lo contrario), pero si yo me acerco a hablar de terapias de grupo contigo lo hago con gran prudencia y sin atacar la estructura mental de los psicólogos, ni a la profesión en sí y sabiendo que hablo desde fuera, con el convencimiento de que también desde fuera se pueden aportar cosas.
Por cierto te agradezco mucho el elogio profesional absolutamente inmerecido.
En definitiva me parece intersantísima y enriquecedora también la voz de la calle, pero no la deslegitimación profesional de ningún colectivo. En España tenemos la puta manía de poner en solfa a médicos, abogados, arquitectos,...Tú como profesional debes entender mi contundencia, y perdonar mis excesos cuando son en respuesta a un juicio que creo equivocado de mi profesión.No me reconozco en la frase,"no hables de leyes que no sabes", como de mi anterior entrada se puede inferir esa afirmación pido disculpas al resto de participantes por mi calentón virtual.
Ufffff.....saber quienes forman los paises del Pacto Andino,no lo sé ni yo.
Ahora miraré bien lo del juez,para dar luego mi opinión,me parece muy interesante lo que escribes.
Hablaré en serio,tratándose de jueces.
Los asuntos de justicia,no son bien entendidos,suscitan con frecuencia indeseada,desgarradores titulares en la prensa escrita,o provocan iracundas descalificaciones de las tertulias radiofónonicas o televisivas.
En cuestiones de Derecho y Justicia,todo el mundo se siente autorizado para opinar.
Más aún,cualquiera se considera legitimado para pronunciar la ultima palabra en términos rotundos e indiscutibles.
Las alusiones degradantes,en torno a la justicia,y sus servidores-jueces,abogadosprocuradores de los tribunales,secretarios judiciales,y demás funcionarios,afloran constantemente,en todos los órdenes de la vida.
Desde el refranero,el cuentecillo,el chisme,el epígrama,el articulo de prensa.
La sátira de los procedimeintos de justicia,se encuentra en la tradición literaria española,culminando en Quevedo o Benavente,con los intereses creados.
Hablar bien de un juez,que lo hace bien,me parece justo.Estoy de acuerdo contigo,f.a.
Hay quien asegura que la justicia es un linaje divino,ya que por este mundo suele comparecer,en contadas ocasiones.Ya Cicerón hablaba de alguien que tuvo que defenderse,con la puerta y las paredes,no con la protección de las leyes,y la autoridad de los tribunales.
Luego a cada cual,hay que agradecer,lo que sabiendolo hacer,va y lo hace bien.
Ostia con la Lidia,yo pensé que era Lidia Lozano y es la Presidente de la Real Academia de la Lengua.Lo mismo parece la prima de Pozí, que te sorprende hablando de Ciceron.
Me ha gustado mucho lo que dice este juez y sus palabras se pueden suscribir casi en toda su totalidad,-en especial lo relativo a la educación de los jóvenes. Aún así me remito a la impecable intervención de Anthony de la anterior entrada, cuyo contenido comparto aún más si cabe que lo dicho por el señor Juez.
Ja,ja,ja,la prima de pozí.Y tu,no serás el primo de zumosol.....,me parto de la risa.
Como virtud o ideal aspiración,nadie ha podido superar la versión del venerable jurisconsulto romano,que concibió la justicia como la constante y perpetua voluntad,de dar a cada uno lo suyo.
Se está de acuerdo en que como virtud o ideal,la justicia es dificilmente alcanzable.Como la estrella polar,señala al norte,pero nadie que siga su rumbo con la brujula,llega a alcanzar la estrella.
Algo semejante ocurre con la administración de justicia.
El ciudadano,espera de ella mucho más de lo ue puede dar,porque es imperfecta,condicionada,y dificilmente alcanzable en términos plenamente satisfactorios.
Así lo sostuvo el gran humanista Dr.gregorio marañón,que dijo que era necesariamente imperfecta y a veces absurda.
Desde el renacimiento,hay toda una tradición en la literatura europea,conocida es la animadversión de los humanistas por los hombres de derecho,expresada singularmente por Petrarca,Erasmo de Rotterdam,o Luis Vives.
A conclusión idéntica,responden las sátiras como las de Rubelais,o las de Quevedo,o las desenfadadas burlas de el aduacil endemoniado.
Escrito,por la prima del pozí,mientras me tomo un zumosol.
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