13 marzo 2009

HOY VIERNES GIRAMOS CON... APRENDIZ DE BRUJO


CATÓLICO Y LIBERAL.


He tenido la fortuna y el acierto de rodearme de familiares y amigos más inteligentes que yo, y por regla general, casi todos ellos no tienen ningún problema para conciliar dos ideas que a mi me parecen completamente antitéticas: los preceptos del evangelio y el liberalismo económico.
Por otra parte es bastante evidente que socialmente hablando parte de los estratos más cultos de la sociedad tradicionalmente han sido liberales y católicos, pero por más que lo intento me parece imposible hermanar esas dos filosofías a poco que revisemos la esencia de las mismas.
Los mismos liberales presumen del pragmatismo de sus ideas mientras que afirman que el comunismo en su vertiente económica peca no tanto de inmoral, como de inviable.
A menudo tratan a los precursores de las ideologías de extrema izquierdas como ingenuos idealistas cuyos preceptos atentan contra la naturaleza del hombre y cuyo desarrollo produce efectos extraordinariamente contraproducentes por tal motivo. Digamos, que al final la cabra tira al monte y lo que se presupone una utopía altruista hasta la médula, deviene en horrendas tiranías, que bien fruto de su inoperancia y falta de eficiencia; bien fruto de su aislamiento internacional, desembocan en situaciones de suma pobreza para los ciudadanos que las sufren.
El modelo liberal por el contrario no lo consideran perfecto ni ellos mismos, pero si mucho más acorde con la naturaleza humana. Dan beneplácito rotundo al planteamiento que se sustenta en que el crecimiento económico de los más poderosos traerá consigo como efecto colateral, bienestar para las capas más desfavorecidas. Dicho de otra forma: si Botín se va a la mierda nos vamos todos a tomar por culo, si a Botín, a Florentino o a Fernando Martín les va bien, generaran riqueza,(más si cabe) y de las alturas nos caerán suculentas migajas en forma de empleo, crecimiento económico, mayor poder adquisitivo…etc .
Tras un primer intento más voluntarista que otra cosa, por asumir las tesis económicas de la izquierda con el fin de no despejar al Creador de la ecuación, definitivamente me entregué absolutamente en brazos del modelo liberal, porque efectivamente la historia nos ha demostrado concienzudamente que el socialismo no está hecho para el hijo de Dios
Claro que mi opción fue puramente interesada. No fue una elección moral, pero este no es el nudo gordiano miguelesco del asunto, y mi pregunta sigue en pie: ¿cómo se puede compatibilizar la filosofía cristiana en la que el amor al hombre es el camino para llegar a Dios, con la filosofía liberal que preconiza el progreso y el bienestar de las personas como fruto indirecto de una actividad que no persigue esencialmente tal fin?.
Como antes afirmé, hace mucho tiempo que sucumbí a las tesis liberales, asumiendo que lo contrario es indeseable; que probablemente seríamos más pobres si el intervencionismo campara a sus anchas,(me queda la duda de los países de la Europa del Norte y la terrible situación del tercer mundo, que no tenemos la certeza de que sea imputable al modelo liberal pero si la seguridad de que este no ofrece soluciones); que la competencia genera eficiencia y esta riqueza para todos.
Sin embargo, conceptualmente me sigo preguntando, -tras comprobar que el hombre figura siempre en un segundo plano, si es compatible el milagro de los peces y los panes, la teoría de la otra mejilla, el camello y el ojo de la aguja, el tuve hambre y me disteis de comer,…etc, con el abecé que hemos abrazado mayoritariamente las sociedades occidentales católicas, presuponiendo precisamente la naturaleza individualista y egoísta del hombre.
Al final siempre llego a la misma conclusión: el hombre es incapaz de pensar en el hombre antes que en si mismo. Lejos de ser la obra maestra de Dios, somos el gemelo malo del coche fantástico.

25 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero, ¿de qué hablas? No se entiende nada

Rapajic dijo...

Yo creo ser (corrígeme si me equivoco) de esos pocos de los que te rodeas que no concilian dichas ideas. Estoy al 100% de acuerdo contigo en que, en su esencia, son, cuando menos, filosofías opuestas. Y el exponente más claro de dicha incongruencia es el "sueño americano". Me asombra, aterra y me provoca vómitos la hipocresía estadounidense (y perdón por generalizar), cómo se "entregan" a Dios y a la religión pero no dudan en matar al vecino para conseguir lo que ellos pretendan. Y ya no quiero ni hablar de algunos "enviados de Dios" como su recién ex-presidente...
Espero (aunque no lo creo) que el anónimo a mi me haya entendido más y mejor.
Muchas gracias y enhorabuena por la entrada "brujito".

Anónimo dijo...

Podría soltar una perorata argumentativa llena de ejemplos y puntualizaciones; pero ni aún así lograría explicarlo mejor que lo que ya quedó dicho en los evangelios: "Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios".

Anónimo dijo...

Pon tu fe en Dios y mantén tu pólvora seca.

Entre el blanco y el negro existe una amplia gama de grises.

Anónimo dijo...

Comunismo y ateismo sí que han conciliado bien...hasta provocar 100 millones de muertos y miseria generalizada allí donde se han implantado durante todo el siglo XX.

No me gusta el liberalismo sin regulación, ni la religión mesiánica, pero, como decía antes en posiciones moderadas se encuentra la virtud.

Una sociedad marcada por unos principios liberales, moderados por un control estatal razonable, y que sigue dentro de un orden la escala de valores morales greco-romanos que hereda el catolicismo (ved que no hablo de religión), ha conseguido hasta ahora los niveles de bienestar y justicia social más elevados de la historia de la humanidad.

Anónimo dijo...

Hola a todos,bueno en primer lugar no entiendo como el primero que escribe como anonimo,dice que no entiende nada,porque vamos si lo he entendido yo perfectamente,sin ser ninguna eminencia,y que en lo unico que estoy doctorada es en vivir la vida,a eso no me gana nadie,en fin yo le aconsejo que se lo lea dos veces,seguro que se entera.
A mi,me parece que esta bastante bien escrito,y por alguien que ha pensado bien lo que queria expresar,y ha sabido plasmarlo al papel,que es bastante mas dificil que pensarlo.En fin que yo estoy bastante de acuerdo en lo que dice,y me parece bastante interesante la explicacion que da,presisamente ayer estuve hablando con un alto mandatario de este pis,sobre algo parecido a esto,y bueno ya os dejo,que voy a dar muchas pistas sobre donde trabajo,mira que doy pistas.....,no puede ser.
Perdonar,que en todo este texto,no haya ni un solo acento,es que esa tecla no funciona hoy en el ordenador.

Anónimo dijo...

Yo estoy con anónimo,ya lo he leido 3 veces,y aún no me he enterado de nada,igual tengo el cerebro de una mosca

Anónimo dijo...

A ti sí que te ponía yo un buen acento, caracolera; a mí la tecla me funciona hoy de cine.

Rapajic dijo...

Vacceo, cierto es que el comunismo como sistema político implantado ha sido un completo fracaso y desastre, pero tampoco se puede discutir que el capitalismo ha generado bastantes más de esos 100 millones de muertos que tú citas (que a saber de dónde sale esa cifra), porque ese genial sistema económico-político se lucra de los más pobres e indefensos a favor de los poderosos. Y relacionado con lo que escribe "Aprendiz de brujo" esto último es precisamente lo contrario de lo que pregona la iglesia católica. De ahí que ni él ni yo entendamos como se pueden defender ambos principios desde la misma creencia.

Anónimo dijo...

¡Uy!,macho-man,que voy a tener que alquilar el coche fantástico,pa ir a buscarte,o salir pitando.Pero que peligro tiene este,anda leete el texto escrito por el autor de hoy,y danos tu opinión, a ver si tu te has enterado o no,que por aquí hay algunos mas torpes que yo todavía.
Aunque,me dá que tu tienes que ser muy listo,vamos hasta tienes el acento,bien acentuao,vaya poderío.

Anónimo dijo...

Vamos a ver. En primer lugar gracias a F.A por permitirme escribir una entrada en su blog.Gracias también a los demás por haberme leido.Muchísimas gracias a quien me leyó de forma infructuosa hasta tres veces.Eres mi héroe Lidia.
Solo una peuqeña aclaración: la entrada no pretende defender una ideología o sistema político frente a otro.Esto como dirían los defensores del pensamiento único está pasado de moda. Mi reflexión es acerca de la compatibilidad entre los preceptos del liberalismo y el mensaje del evangelio; y porqué no, acerca del hombre como "obra suprema" de la Creación, dotado de libertad y de imperfección, pero supuestamente hecho a imagen y semejanza de Dios.
Me planteo en definitiva que si hay un rastro de Dios en nosotros, por qué el sistema que mejor se adapta a nuestra ideosincrasia, es el que centra el beneficio de los demás como consecuencia de nuestra ganancia, dicho muy básicamente.
Un abrazo para todos.

Anónimo dijo...

¡Pero que bien explicao!,vamos ni Séneca.Menos mal que yo,ya lo había entendido a la primera,porque vamos,leerte 3 veces seguías.......un poco pesao.
Bueno menos mal qe me han arreglao el ordenador,aqui,como esté una sin acento,ya está en el punto de mira pa el ataque de macho-man,que está acentuao,las 24 horas.

Anónimo dijo...

F.A. Es muy fácil decir que el comunismo es un “completo y absoluto desastre” y a la vez criticar las alternativas, eso es jugar con todas las cartas de la baraja. Defiende una Doctrina política y moral y podremos discutir con más facilidad, e incluso te pondré ejemplos más concretos de las delicias del comunismo para con la vida humana (del Gulag a Ho chi min, pasando por la China de Mao), y su éxito respecto al bienestar de las clases más desfavorecidas.

Yo diría sin embargo que defender y proteger la libertad y la iniciativa individual, y limitar (que no eliminar) la intervención estatal como propugna el liberalismo, frente a los sistemas estatalistas y ateos como el comunismo o el nacismo en el siglo pasado, no sólo convierte a este sistema en el que más defiende a los pobres e indefensos (los niveles de pobreza más bajos se dan en países liberales y cristianos, los aranceles, intervencionistas y poco liberales hacen mucho daño al tercer mundo por poner sólo dos ejemplos), sino que facilita y pone el caldo de cultivo preciso para poner las bases de otro principio moral básico, la libertad que hoy disfrutamos en nuestro medio. El liberalismo como actitud o como Doctrina tiene poco que ver con el tópico decimonónico de que “se lucra de los más pobres e indefensos a favor de los poderosos”

Presenten una Doctrina económica y moral alternativa y discutamos. Puedo encajarlo.

Anónimo dijo...

La que caracoleo, es que Aprendiz tiene la cabeza muy bien amueblada, observarás que con habilidad evito polemizar con él.

Una bonita reflexión filosófica Aprendiz de Brujo, observa todo el revuelo que ha causado para ver que has dado en el clavo.

Un fuerte abrazo, amigo.

Rapajic dijo...

A mí Vacceo me debe estar llamando tonto porque conmigo sí que polemiza...
Por cierto Vacceo, que yo (al igual que el que no polemizas con é) no he atacado el sistema actual sino que he dicho (y vuelvo a decir), como él, que su filosofía es dispar de la católica y sin embargo están muy ligadas a día de hoy en el mundo occidental. Como fondo fiosófico el comunismo me parece que tiene más puntos en común con la religión catolica que el capitalismo. ¡Toma ya!

Anónimo dijo...

F.A polemizar contigo es una tentación casi irresistible, y además, al contrario que yo, eres culé y tengo que intentar atizarte por algún lado en estos aciagos días.

Después de que reconozcas, o al menos así lo entiendo, que desde un punto de vista práctico el sistema liberal es el que más favorece el bienestar de las clases desfavorecidas creo que el resto es un poco como discutir el sexo de los ángeles; pero no obstante quiero remitirte a mi primera intervención: ni creo en el liberalismo sin regulación suficiente, ni en el comunismo, ni en las religiones mesiánicas (sea cristianismo o islamismo). Creo en una actitud ante la vida que propugne la libertad y la tolerancia en las relaciones humanas, tratar de ayudar a mi gente y a mi prójimo (et. próximo), y procurar, en mi lucha individual, mantener unos principios morales. El estado ha de actuar contra quien no cumpla la Ley y dar cobertura a aquellos más desfavorecidos.

En ese sistema creo, una doctrina que bebe de las mismas fuentes que la religión cristiana, y que nace en Grecia y en Roma, y que es nuestro mayor activo.

El comunismo es un engendro dañino de laboratorio, algo así como un monstruo de Franskenstein que nace de las mejores intenciones.

Por último, como sabes, discutir con Aprendiz de Brujo es un deporte que he practicado durante horas, y durante años, y oye, por mucho que le provoco hoy no entra al trapo.

Un abrazo,

Vacceo.

Anónimo dijo...

Yo sin centrarme en el nudo gordiano del asunto sí quiero decir lo siguiente:
Hace tiempo que comprendí que sí somos los gemelos malos de Michael Knight, somos lobos para los demás hombres.
Gozamos de una falsa sensación de seguridad, creemos que dirigimos nuestros destinos, que nuestros dirigentes nos representan y velan por nosotros... pues no. Los jeques de los petrodólares, los judios de Wall Street y los narcos colombianos no solo tontean, sino que se encaman y follan con nuestros congresistas, con los directivos de la Coca-Cola o con el consorcio de banqueros suizos.
¿Es posible el milagro de los panes y los peces? Claro que no.
Tengo pocas cosas claras en esta vida, pero una de ellas es que si Jesucristo (maldita las ganas que tendrá) volviera con nosotros, no perdería mucho tiempo con Obama o con Botín, pero sí creo, por ejemplo, que se le vería en muchas de las manifestaciones antiglobalización.
Creo que nada más cierto que aquello que no se puede servir a Dios y al dinero. Lamentablemente muchos ya hemos hecho nuestra elección.

Anónimo dijo...

Pregunta desde la ignorancia supina.
Cualquier otra religión permite compatibilizar sus doctrinas con el liberalismo?.

Rapajic dijo...

Anthony, ¿porqué hay que ser seguidor de alguna religión? (date por respondido entonces)

Al Neri dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Al Neri dijo...

Me ha gustado mucho, Aprendiz de Brujo. Das pie a innumerables reflexiones. Me tiraría siglos comentando estos temas, pero voy a sintetizar mi forma de verlo en cuatro o cinco apuntes:

-Los valores evangélicos y el liberalismo económico ¡¡y político!! son incompatibles. De hecho, éstos han sido explícitamente condenados por la Iglesia. En la Doctrina Social de la Iglesia encontramos desde el siglo XIX constantes diatribas contra el capitalismo. Por otra parte, en la épocas en que el no intervencionismo estatal alcanzaba su máximo auge, las instituciones religiosas fueron las únicas que se ocuparon de labores humanitarias y asistenciales, ya que el Estado había abandonado a su suerte a los más desfavorecidos, invitándoles a participar en el libre juego de la oferta y la demanda.

-No obstante, como católico a veces he percibido que esta magnífica postura teórica de la Iglesia no ha tenido su correspondencia práctica y de mentalidad en sus representantes. En ciertos momentos –y creo que se ha mejorado muchísimo- daba la impresión de que muchos obispos y curas incapaces de transigir un ápice con una falta sexual, con una madre soltera o con una ausencia a misa (hasta el punto de contribuir al aislamiento social de estos pecadores) confraternizaban alegremente con ricos explotadores, especuladores, caciques del pueblo, estraperlistas y banqueros, como si sus pecados terribles y nocivos para la sociedad fueran más disculpables. A esta gentuza no siempre –por no decir casi nunca- se la marginaba ni machacaba desde el púlpito.


- A favor del Catolicismo hay que decir que uno de los motivos de la escisión del Protestantismo fue la actitud ante la economía, y hemos podido ver perfectamente cómo el los países de raíz cultural protestante se han desarrollado los regímenes más brutalmente capitalistas, mientras que en los estados de una órbita más católica estos excesos siempre se han visto atenuados.

-Yo me declaro intervencionista sin rodeos. Simplificando mucho, considero que si hay gente que no tiene para comer es básicamente porque algunos se apropian de lo que no les corresponde y acumulan injustamente y en exceso. Estoy de acuerdo con Balzac cuando decía que detrás de toda fortuna, hay un crimen. Sin defender el colectivismo marxista, es evidente que la única solución para acabar con las flagrantes injusticias sociales que nos rodean aquí y en el Tercer Mundo es un poder público que se moje y redistribuya por las buenas o por las malas, tomando de unos y dando a otros, compensando desigualdades de partida, regulando con mano de hierro las condiciones laborales para evitar abusos y esclavismos y construyendo un nuevo modelo de economía basado en el trabajo y no en el dinero. Esto suena muy utópico, pero también muy justo.

-Si las sociedades católicas de hoy en día abrazan el modelo liberal es sin duda por la descristianización y la pérdida de valores que padecemos desde la expansión de las ideas nacidas con Revolución Francesa. Evidentemente, en los países de nuestro entorno a fecha de hoy se han suavizado en gran medida los principios liberales, aunque creo que se ha hecho por puro interés, para evitar conflictividades sociales que podrían “perjudicar el negocio”. Sin embargo, creo que los cimientos de nuestras sociedades siguen siendo el materialismo, el tanto tienes tanto vales y la explotación –encubierta, eso sí- de los débiles por los poderosos.

Respuesta a Antohony: Sí, el ejemplo más claro es el Protestantismo, que apuesta por la separación de la vida privada y la pública, lo que siempre degenera en políticos que dicen una cosa en un mítin y hacen otra en su casa y en señores muy religiosos que explotan a la gente como negreros.

Rapajic dijo...

Nery, muchas gracias por sintetizar... ;-)

Anónimo dijo...

Ja,ja,ja,me estoy partiendo de la risa,con lo bien que sintetiza Al neri,y con el comentario de F.A,este blog es superdivertido.
Yo sigo sin enterarme mucho,volveré a leerlo,y van 5.

Anónimo dijo...

Aguerrido siciliano, tu discurso me suena un poco a diatriba decimonónica, ciertamente me ha parecido un texto brillante en la forma, pero discutible en el fondo.

El estado debe preocuparse de que se siga generando riqueza y debe poner los medios para ello, porque si la iniciativa privada e individual languidece, la sociedad pierde vigor y la miseria e injusticia se extiende. Yo como empresario doy de comer a varias familias, genero riqueza, trabajo duro, cumplo la ley, pago impuestos, y no le quito el pan a nadie ni cometo ningún crimen, sino todo lo contrario y por favor que Balzac me perdone. Lo que dices, como reconoces, en el mejor de los casos es utópico y como cualquier utopía su aplicación a la realidad resultaría patética y peligrosa.

El sistema que propugnas deriva en ruina, esto es así. Es imprescindible como dices un cierto nivel de intervención, es necesario que el Estado recaude tributos y redistribuya la riqueza y es necesaria una regulación de los derechos laborales, pero es que esto ya se produce hoy en día en nuestro ámbito; es cierto que en un momento dado reconoces que los principios liberales se han suavizado mucho (como para no reconocerlo) pero añades de forma un tanto peyorativa que esto se ha hecho por puro interés, “por no perjudicar el negocio”, pero claro es que se trata de eso precisamente, de no perjudicar el negocio y es que el negocio somos todos, la bicicleta ha de seguir andando,”the show must go on...”. Ni siquiera valoras el grado de bienestar libertad y justicia que las democracias liberales han generado en todos los estamentos sociales.

Y he de seguir celebrando la descristianización que ha tenido lugar después de la revolución francesa, leo con estupor como consideras un retroceso el evidente avance hacia las democracias liberales que ha tenido lugar en las sociedades occidentales desde 1789. Con todo mi respeto no añoro la sociedad de la Santa Inquisición, como no añoro a día de hoy el islamismo.

Por último estoy en radical desacuerdo con el fragmento en el que dices que “hemos podido ver perfectamente cómo el los países de raíz cultural protestante se han desarrollado los regímenes más brutalmente capitalistas, mientras que en los estados de una órbita más católica estos excesos siempre se han visto atenuados”, te voy a recordar que países con hondas raíces protestantes como los nórdicos mantienen los niveles de protección social más elevados de Europa, y que otros como la profundamente católica Irlanda, presenta uno de los sistemas liberales menos regulados del mundo. Creo que para hacer una extrapolación estadística de un campo a otro es preciso ser muy riguroso.

Encantado de leerte, es todo un placer.

Vacceo.

Al Neri dijo...

Vacceo, a mi me parece aplaudible la iniciativa privada. Hay que ampararla y promocionarla con todos los instrumentos al alcance del Estado.

También considero inevitable que en cualquier sociedad haya gente con más y con menos capacidad económica. No soy comunista.

Seguro que tú, como empresario, eres un hombre con iniciativa, capacidad, tesón y capacidad de trabajo y por eso detrás de tu "gran fortuna", que decía Balzac, no habrá ningún "crimen". Lo que también te digo es que la gente que pasa calamidades en España y donde sea no siempre es por no tener esa capacidad y esas cualidades, sino porque algo falla y porque hay personas sin escrúpulos. Para mí la misión del Estado es velar para que esto no ocurra o al menos se atenue lo máximo posible.

De lo de la diferenciación entre países protestantes y católicos, hombre... no voy a debatir contigo porque sinceramente no conozco al detalle las políticas económicas de los países que has indicado. Lo que sí sé es que Reino Unido, Alemania y EE.UU son cuna del capitalismo, y no así la mayoría de países de raíz cultural católica. Eso sí, a fecha de hoy te doy la razón en que es difícil decie quién es más capitalista. De todos modos Irlanda me parece que ha tenido políticas y planificaciones muy intervencionistas y que los gobiernos de los países nórdicos serán todo lo prestacionales que tú quieras, pero tienen un fuerte sesgo liberal. Claro que como países bárbaros que son, tienen unas prestaciones muy originales: aborto y eutanasia a la carta, putas gratis contra los reclusos penitenciarios... En fin, unos paganos salvajes.