Y ahora lo nuestro...
La palabra sánscrita para denominar el órgano sexual masculino es Lingam, y le da una connotación muy respetuosa, ya que significa Báculo de Luz que canaliza la energía y el placer.
Lingam = Polla, picha, falo, verga,... Aunque es cierto que suena mejor así, Lingam, suena muy respetuoso y esto del respeto está muy bien, nada de tonterías para comenzar.
El masaje del Lingam tiene como propósito relajar al hombre y llevarlo al contacto con su lado más sensible. La relación de la pareja se vuelve más respetuosa, y además los papeles tradicionales de los sexos se ven intercambiados lo cual es muy sano para la apertura de la mente.
Pues nada, busquemos nuestro lado femenino y comencemos...
El masaje del Lingam fortalece los vínculos de intimidad que existen en la pareja, y además sana algún trauma, experiencia o condicionamiento negativo que haya existido hacia el sexo. Por eso, el orgasmo y la eyaculación no son el objetivo primordial de este masaje, sino la exploración de una nueva forma de placer que no esté condicionada por factores occidentales como alcanzar precisamente ese momento cumbre o climax.
Si es que esto del orgasmo ha sido un invento de los americanos, que ya lo decía yo.
Para realizar este masaje es importante prepararse tanto espiritual como físicamente. Se recomienda que la pareja se de un buen baño relajante. Luego, hay que respirar profundamente y vaciar el estómago, pues la experiencia sexual es más placentera si se está totalmente vacío.
Bueno pues hasta aquí como lo de las tías, un buen baño (aunque parece que sin aromas, ni velas ni cosas de esas) y cagar a gusto (que yo me pregunto, ¿antes o después del baño?)
Para que la pareja se conecte, es una buena idea -al igual que con el masaje del Yoni- acercarse y acariciarse tiérnamente, abrazarse y verse a los ojos, con la idea de derribar las fronteras o murallas que estén separando a la pareja.
Mira, que yo creo que nosotros estamos preparados ya de antemano, que cuando estamos cachondos nos hemos olvidado ya de las murallas, las barreras y todas esas cosas.
Luego, el hombre debe recostarse sobre su espalda, encima de almohadones que le levanten el torso y la cabeza. Sus piernas deben estar cómodamente separadas con las rodillas un poco dobladas, y los genitales totalmente expuestos para que el masaje sea totalmente efectivo.
Ale, a lucir la milinguina y los huevillos.
Tomar un poco de lubricante sexual y esparcirlo tanto por el lingam como por los testículos. Con mucha delicadeza, la mujer debe iniciar el masaje en los testículos y en el escroto, provocando que toda el área se relaje. Luego, se acaricia suavemente el hueso pubico o pélvico y el perineo. Cuando se llegue a esta zona hay que ser especialmente cuidadosa, pues el perineo (que se encuentra entre los testículos y el ano) es una zona que casi ningún hombre heterosexual ha permitido que le toquen.
Bueno, hay que ser cuidadosa cuando se llegue a esa zona y antes y después de haber llegado, siempre siempre siempre hay que ser cuidadosa, que las lesiones en esas partes pueden ser irreversibles.
Posteriormente, se procede a acariciar el cuerpo o asta del Lingam, variando la presión y la velocidad, para que el estímulo varíe de intensidad y resulte más placentero. Hay que recordar que el hombre estará asumiendo una posición pasiva que no necesariamente le es familiar, por lo que no hay que permitirle moverse. Hay que verlo a los ojos, recordarle que respire profundamente y pedirle que se deje satisfacer con palabras dulces.
Pues creo que ha llegado el momento de hacer otra cosa muy morbosa, atarme de pies y manos, porque si llegado este momento pretenden que me quede quieto...
Con la mano derecha, se presiona la base del lingam, luego se desliza hacia arriba y luego hacia abajo, pero alternando con la mano izquierda. Mantener estos movimientos durante cierto tiempo, y después empezar a presionar en la cabeza del Lingam, y seguir alternando de manos.
Vamos, como una pajilla tradicional pero a dos manos.
Ahora, hay que masajear la parte de arriba o cabeza del Lingam como si se fuera a exprimir una fruta. Si la erección se pierde un poco, no hay de que preocuparse. Es totalmente normal, y de hecho es muy positivo si se ve desde el Tantra, pues es como pasear por todo el espectro del placer.
¿Veis como no pasa nada por tener un pequeño gatillazo? Si hasta es positivo, ¡sólo que no sabíamos disfrutarlo!
Si el momento del orgasmo o eyaculación se acerca, hay que detener un poco la estimulación, pues este no es el objetivo. para el tantra alargar lo más que se pueda el momento de eyaculación es una forma de obtener más placer, de despertar el Kundalini, flujo energético en el cuerpo humano, y una forma de que el hombre pueda volverse multiorgásmico.
Bueno bueno, que a partir de ya les quitamos lo único en que eran superiores a nosotros, en la capacidad de tener varios orgasmos seguidos...
Seguidamente, se masajea el Punto Sagrado o perineo que se encuentra entre el ano y los testículos. hay que ser muy delicado, pues si no puede causar dolor. La línea divisoria entre el placer y el dolor es muy pequeña. Este masaje se hace con la izquierda, mientras se acaricia el Lingam con la derecha. Una opción es buscar este punto internamente por el ano, sin embargo esto debe ser con la total aprobación del hombre ya que por lo general -debido a los prejuicios milenarios- se ve cuestionado en su virilidad y la idea no es complicar el ambiente con tensiones extras. Si él ha aceptado, y no representa problema para ti, entonces usa lubricante sexual, introduce el dedo y busca la próstata hacia el frente, moviendo el dedo hacia tu palma.
¿Ves Clebarr como hasta los chinos dicen que un dedillo en el culillo da mucho gustirrinín? Si es que el día que lo pruebes... Además ahora encuentro respuesta a una pregunta de antes, primero uno defeca y después se baña, no sea que queden residuos ante la inminente incursión de la fémina.
Si él lo desea, puedes estimular el lingam al mismo tiempo, pero recuerda que no hay que permitir que llegue al orgasmo, pues entonces se acaba la diversión y el placer.
En que quedamos, ¿tenemos que ser pasivos o nos la podemos menear?
Después, si ya él siente deseos de llegar al orgasmo, entonces déjalo, pero recuérdale respirar mientras lo experimenta, para que así el momento sea sublime.
Si hombre sí, pa respiraciones profundas estamos en ese momento.
Una vez que se ha terminado el masaje, puedes quedarte con él en un tierno abrazo o si él lo prefiere, entonces déjalo solo para que saboree lo que acaba de ocurrir en toda su magnitud.
Por fin un gran consejo "DÉJALO SOLO PARA QUE SABOREE LO QUE ACABA DE OCURRIR EN TODA SU MAGNITUD". No lo olvidéis muchachas, este último paso es el más importante de todos para que disfrutemos realmente.
Y con esto se han acabado las pequeñas lecciones para pasar un fin de semana sexual y placentero. ¡A por el yoni y el lingam de nuestr@s respectiv@s! (o de l@s que caigan en la jungla de la noche).
¿Dónde giraba hace un año?
01 febrero 2008
EL MASAJE DEL LINGAM
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3 comentarios:
Juer, y ¿ambos se quedan con las ganas? ¿no hay penetración? ¿es un método anticonceptivo?
Apunto ambos métodos, que como estoy con la señora de rojo me encuentro totalmente salía... A ver quien es el guapo que me aguanta así dentro de cuatro días jajajaja. sALUDos!
me alegro que hayas empezado a descubrir este mundo a mi tambien me fascina, pero como sabes va mas alla del puro sexo carnal, podrás soportarlo....?, ya me contarás que tal han sido tus experiencias
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