07 noviembre 2007

BEA

Cuando estaba embriagada de mí me hizo prometerle un post en este blog, ella lo esperaba para su cumpleaños pero la resaca de aquella borrachera me hizo olvidarla ese día. A ella no y me lo echó en cara. He empezado sus líneas varias veces pero siempre me he quedado a medias con ella, como a medias nos hemos quedado siempre los dos. Llegó a ser algo más que una amiga, pero la amistad heterosexual no existe y nuestras miradas, nuestros abrazos, nuestros olores se tornaron de cariño a deseo y ahí comenzó a desvirtuarse todo. Estamos desincronizados, nuestros relojes no marcan la misma hora, nunca la han marcado. Cuando para mí era la hora exacta para ella eran menos diez aún. Después ella acudió a la cita que teníamos pendiente y me estuvo esperando, pero a mí se había parado el reloj mientras me entretenía en otra conversación y cuando me di cuenta de que debía ir corriendo a mi encuentro pendiente, ella se había cansado de que la lluvia la empapara en su espera y busco refugio en algún otro lugar.
La semana pasada me llamó para decirme que se iba, aunque hace tiempo que yo la siento lejos. Se va a donde involuntariamente yo la empujé, se va a crecer, a hacerse muy grande. Nuestras vidas han estado demasiado enmarañadas desde que, no hace tanto, nos conocimos. Teníamos que haber compartido, tumbados juntos, sofá al abrigo de una manta. A cambio, ella ocupó un sillón que previamente tenía mi nombre. Ese sillón tiene lanzadera y ahora ella se marcha a conquistar la luna. Y lo hará, porque es realmente brillante. Siempre vi ese brillo en su interior y siempre supe que ocuparía un lugar estelar en el firmamento. En ese momento, cuando me llamó para decirme que se iba para comerse el mundo, supe que era el momento de su post, pero hasta ahora no ha tomado forma. Y no lo ha tomado porque faltaba la chispa que me lo provocara, y sin querer esta mañana ha aparecido. Esta mañana, sin darme cuenta, mi subconsciente ha querido escuchar “su canción”, aquella que hace ahora más o menos un año le puse montada en mi coche y ella no entendió porque le dedicaba aquella orgía de obscenidades. Espero que ahora lo entienda. Y espero que sepa, aunque sé que lo sabe, que aunque ya nada es lo mismo, yo la quiero mucho, mucho, mucho y que aunque yo ahora deambulo por aceras muy alejadas de las de su barrio, desde mi escaparate a su mundo observo con una sonrisa en mis labios como crece, como crece tanto tanto, que de aquí a nada ya no podré verla entera...



¿Dónde giraba hace un año?

6 comentarios:

Vic dijo...

Sí, yo era jovencísima. Cuando yo iba, él venía...y así contínuamente.
Afortunadamente, nuestros "no" eran rotundos así que me evité estar constantemente ligados a un hilo invisible.

Anónimo dijo...

Conociendote no se si esa chica existe o no, pero si es real ya me gustaria a mi que me escribieras algo tan bonito algun dia

Al Neri dijo...

A mí me paso algo muy parecido. Me he sentido identificado con lo de tener los relojes desincronizados. A veces encuentras a una persona objetivamente ideal para ti, pero en un momento muy malo, en el que cada uno tiene un rumbo y unas expectativas opuestos.
A veces, con el paso del tiempo y el cambio de circunstancias, las cosas pueden arreglarse si hay amor de verdad.

Anónimo dijo...

Sinceramente he sentido celos y nostalgia.Que orgullosa se ha de sentir "tu amiga".Besitos,,Miney

Anónimo dijo...

Cuando entre bromas te pedí que me escribieras un post, nunca hubiera imaginado que sonara a nostalgía, a tu cariño y a despedida...he sido capaz de recordar tu olor entre las líneas.

He aprendido mucho de tí, y también he aprendido mucho por tu culpa (te lo digo con la mejor de mis sonrisas, esas abiertas que te gustan), tu ya me has hecho crecer desde el primer día que nos sentamos juntos y me hiciste aquellas tres "fatidicas" preguntas...

Se me amontonan las cosas que quiero decir, así que no voy a decir nada más.

Ya nunca podré ver unas natillas de la misma manera.

Te quiero. Bea

Cecis ... funámbula dijo...

Una maravilla, mientras lo leia pensaba exactamente lo que Estrella dijo...lindo seria que alguien escribiera algo asi para mi...
La vida es esto, encuentros y desencuentros, lo maravilloso es cuando los momentos de unos y otros coinciden...tal vez no sea en esta vida, tal vez haya sido en otra o sea en alguna venidera....pero si el encuentro se sigue procuciendo...seguro que sera....