Siempre me dicen que he de ser más asertivo y cuando lo soy, que no lo sea tanto...
Me encantan los regalos, hacerlos y recibirlos, sin embargo, con esto último, con recibirlos, muchas veces tengo conflictos y es que no sé disimular si un regalo no me gusta, no sé poner buena cara y decir "qué bonito" o "cuánto me gusta" o "qué bien me viene".
Hace unos años me planteé cambiar esa parte de mí, intentar hacer sentir bien a los demás cuando me regalaban algo que no me gustaba, intentar que la otra persona creyera que me ilusionaba realmente algo que nunca iba a usar o nunca iba a ponerme, pero desistí en mi intento. Y sé que con mi rendición y la conducta que tengo muchas veces hiero a gente que me quiere realmente (sino no me regalarían nada, digo yo), pues lo han sufrido mis padres, mis hermanos, mis novias, mis amigos,... Pero sí, desistí en mi intento. Y desistí porque creo que es mucho mejor y mucho más sano y sincero lo que hago y es decir que no me gusta y dar la posibilidad del cambio por algo que realmente me agrade. Creo (o al menos a mí me pasa cuando regalo) que es mucho más doloroso comprobar que aquello que regalaste fue guardado en el baúl del olvido y jamás utilizado a que en un primer momento te digan "no me gusta" y tener la posibilidad de cambiarlo por otra cosa, pero sé que hay gente que no piensa como yo y que se siente dañada a título personal con mi actitud (es como si se tomaran el regalo como algo realmente personal y decirles que no te gusta el regalo es como decirles que no te gusta la persona).
Siempre pienso y digo a los demás que hay que intentar mejorar aquellas cosas que no hacemos bien, pero en este caso, por mucho que les duela a quienes les hago esto, paso de cambiar y pienso seguir igual, porque creo que realmente hago bien (aunque a lo mejor mis formas no son las más idóneas, que es posible). Además, así, cuando alguien me regala algo que realmente me gusta, sabe que es de verdad y que no le falseo mis sentimientos y creo que eso provoca una satisfacción mayor, porque hay personas a las que yo hago regalos o veo que se los hacen y que a todo dicen que "qué bonito" o "cuánto me gusta" o "qué bien me viene" y eso sí que no, eso si que no me lo creo, todo no puede gustar, con lo cual acumulan en sus casas cosas que jamás usarán.
Y siendo un poco ácido, ¿porque hay gente que cuando hace un regalo regala aquello que le gusta a él/ella en vez de pensar en lo que le podía gustar a quien se le hace el regalo? ¿No hay una cosa que se llama empatizar y que es fundamental para que un regalo guste?
¿Dónde giraba hace un año?
6 comentarios:
Supongo que en ésto sí nos parecemos
Hombre, pues yo creo que depende de la confianza que tengas con la persona que te haga el regalo, y también un poquito del valor y el significado que éste tenga.
Me explico: Si te regalan una bobadita, un detallín, pues disimulas un poco sea quien sea el "regalante" (ejemplo: te traen de Perú una figurita horripilante, pero dices "qué chula", porque sabes que lo de menos es el trasto en cuestión y lo importante es que se hayan acordado de ti).
Otra cosa son los "regalos gordos" que muchas veces te hacen personas de máxima confianza, como pareja o familiares (Reyes, cumpleaños...) Es el caso de la típica prenda u objeto caro que han considerado que te iba a volver loco y resulta que te parece una castaña. En estos casos, es una pena que el esfuerzo económico del que te hace el regalo sea en balde si hay posibilidad de cambiarlo por algo que te encante. Aquí mi reacción suele ser sincera, dependiendo eso sí de la posibilidad real de cambio y de la susceptibilidad del sujeto en cuestión. Yo salía con una chica que si le decía de cambiar un regalo, se ponía hecha un basilisco, así que comencé a disimular (las personas así te obligan a no ser tu mismo y es una pena que con una novia no pueda haber comunicación con algo tan tonto). Si el regalo es imposible de "descambiar" también suelo ser algo falsillo por razones "humanitarias".
Seguro que tú ni te planteas estas cosas porque simplemente no puedes controlar la reacción, y eso no es ni bueno ni malo. Este tema me recuerda a otro que te invité a que sacaras un día: el de las reacciones ante alimentos que no te gustan nada cuando te invitan a comer a casa de alguien. El día que lo hablamos, tu postura era la misma que con los regalos, pero yo tenía mis dudas y me debatía en la difícil frontera entre la educación, la honestidad, el autocontrol, la confianza, el qué dirán, etc, etc... Me gustaría que la gente opinara sobre esto último.
Creo que lo mejor que se puede hacer cuando un regalo no te gusta es decirlo. Muchas veces será inevitable provocar cierto sin sabor a quién nos lo ha regalado, pero es inútil tener cosas que sabes que nunca te pondrás o que no utilizarás. A mi personalmente no me ofende que me digan que no he acertado: Le entrego el ticket y punto. Que se compre lo que quiera.
Otra cosa muy, pero que muy distinta es el supuesto que ha expuesto Neri, y es cuando el regalo viene de ese prototipo de novia con tendencias homicidas en cuanto descubre que no compartes sus gustos. En este supuesto yo solo veo una solución digna: Ser más falsos que Judas. Si hay suerte será un regalo pequeño que cabrá en cualquier cajón, si no hay suerte será grande, pero podremos meterlo en un cajón grande. Como sea algo de ropa estaremos jodidos sin remisión.
En cuanto al tema de los regalos, yo lo veo de forma muy parecida a All Neri. Depende de quien te lo regale y de que te regalen. Si lo hace una persona con la que tengo muxa confianza y no me gusta un carajo lo que me regala, pues chico, "...dame el ticket que lo cambio por otra cosa que me hace un montón de ilusión".
Si es una chorradina, pues aunque sea la más hortera del mundo, sonries y dices "...gracias¡¡¡, justo lo que nunca hubiera podido esperar¡¡¡¡ (a ver si lo pillan como indirecta y se dejan de regalos chorras)".
En cuanto a lo de los alimentos, pues creo que pasa algo parecido.
Si es en casa de alguien muy conocido, no hay problema.
El problema sería si mi futura suegra el primer día que fuera a comer/cenar a su casa me sacara un plato con salsa de queso al roquefort.
Me descojono solo de imaginar la situación.
Haría como Joey???. Me frotaría la tripa y justo despues soltaría ummmmmmmmmm¡¡¡¡¡???.
Diría que no tengo hambre???.
Comería solo pan???.
Demasiadas incognitas........
Depende mucho de la situación en la que te encuentres. Si tienes confianza puedes decir: "Es de tal tienda, si quieres puedes cambiarlo por otra cosa" o por el contrario: "me ha costado mucho encontrar ésto, así que si no te gusta pues te fastidias"
Respecto a las comidas... la primera vez que yo fui a casa de mi futura suegra me puso para cenar pescadillas, las odio a muerte, y q hice? comermelas con mucho estilo. La mujer encantada y a mí sólo me quedó un pequeño trauma. jaja Ahora ya tengo confianza con ella y cuando me las pone le digo que paso.
Yo empatizo según la persona a la que le regalo. A mi cuñá, como que ya no intento empatizar...
De todas maneras, si de empatizaciones hablamos: él se pensó que le regalaba un reproductor dvd y me regalo una peli de spider (que a mí me gustan las pelis de pensar). Pos no le cayó el reproductor de dvd pero a mí no me cambió el regalito...
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