Muchos días no importa cuánto sepas acerca de cómo el estrés puede subirte tu nivel de activación y que eso provoque que estés acelerado, que puedas contestar mal a ciertas personas, que estés distraído con algunas o no lo suficientemente cariñoso con otras. Muchos días no importa cuánto sepas acerca de cómo detenerte antes de tiempo, calmarte y no cometer atropellos contra los demás. Muchos días no importa que sepas muy bueno, bueno o regular ayudando a los demás a controlar sus pensamientos y sentimientos, esos días, muchos, tú estás en el centro del torbellino y eres tú quien te llevas por delante a quien se ponga a tu paso.
Tras esos momentos, sólo queda una cosa por hacer, pedir disculpas a todos aquellos, que sin tener nada que ver, se vieron arrastrados por tu corriente arremolinada, a quienes se ganaron sin merecerlo una mala respuesta, a quienes no prestaste la atención que realmente merecían y a quienes requerían y necesitaban un extra de cariño que no supiste facilitar.
A todos esos, a todos vosotros, por hoy, por muchos días así del pasado y por días (espero que pocos) similares del futuro, perdón, lo siento de corazón. La próxima vez, intentaré pararme.
¿Dónde giraba hace un año? ¿Dónde más? ¿Y dónde más?
24 septiembre 2007
PERDONES MILES
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6 comentarios:
Te perdono.
Bueno, pues yo también te perdono.
Venga, reza 3 padres nuestro y 2 aves maría y perdonado...
pues yo no tengo la sensación de que me hayas hecho nada, asi que no tengo nada que perdonar
Mariam
Estrés, sueño, cansancio, nervios... malditas situaciones que nos hacen decir cosas que lamentamos después.
Te perdono
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