No sé exactamente porqué llegué aquí, supongo que el destino es caprichoso y cuando quieres huir de un lugar, de una circunstancia, de un momento, de una persona o de un sentimiento, simplemente te lleva a dónde no quieres ir, a dónde no quieres estar.
Supongo que es así, que hoy estoy aquí como podía estar en cualquier otro lugar y que es posible que ese cualquier otro lugar también me desagradara, pues como aquí habría llegado a él no porque quisiera estar allí, sino porque no quería estar más en el lugar ni en el momento en el que estaba. Porque simplemente quería huir de todo, de mi casa, de mi esposa, de mi trabajo, de mis amigos. Porque simplemente, quería huir de mí.
No sé si quien ahora me lee alguna vez habrá tenido esa inquietud interna de estar molesto con todo, peleado con todo, incómodo con todo. Quienes sí la hayan sufrido me entenderán mejor que los demás. Yo llevaba ya demasiado tiempo padeciéndola, enviando señales de ayuda a mi alrededor en forma de enfados, discusiones, quejas, tristezas, aislamientos. Pero era inútil, las bofetadas a cambio eran mayores que mis alaridos de auxilio. Y cada vez estaba peor. Era el momento justo de desaparecer.
Entiendo que mi mujer no entendiera nada. Jamás me entendió en absoluto. Para ella, después de nuestra boda, tan sólo fui una inagotable fuente de ingresos, un manantial de dinero con el que satisfacer todos sus caprichos. Cuánto más tarde llegara a casa de trabajar mejor para ella, más tiempo para sus placeres, más amantes que atender, más dinero que habría ingresado. Más que un cero a la izquierda, para ella era muchos ceros a la derecha.
Por eso, a quien principalmente no quería ver nunca más era a ella. El lugar al que tenía que arribar, donde me tenía que esconder, debía ser uno al que ella jamás pudiera acceder, a dónde nunca me pudiera ir a buscar. Eso era lo más importante.
Me encerré en mi desesperación, me sumergí en mi ofuscación, me llené de fuerzas de rabia y odio para alejarme lo más posible y así, cuando llegó el día de mi huida final, simplemente tuve que salir corriendo.
Ahora, aquí, en el final de aquel camino, estoy de nuevo a disgusto. Me desagrada realmente el lugar, no me gusta apenas ver el sol y me incomodan mis vecinos. Pero no es eso lo peor, con mucho, lo peor, es haberme dado cuenta de que lo que realmente me crispa, lo que realmente me molesta, lo que realmente detesto, es convivir conmigo mismo. Me he dado cuenta de que de quien no puedo huir es precisamente de quien realmente odio. Por mucho que viva, esté donde esté, jamás podré huir de mi ser, de mi persona.
Así que creo que es momento de cerrar el círculo, es el momento de echar el cerrojo y no dejar entrar ni salir a nadie ni a nada más. Esta noche, sí, esta misma noche, mientras mi compañero de celda duerma, colgaré del techo mi sábana y dejaré que ejerza de bufanda eterna.
Y no es que me arrepienta, que no lo hago en absoluto, de lo que hice, pero ahora me doy realmente cuenta del error que cometí asesinando a aquella bruja, pues ahora, apunto del punto y final, lo único que temo de verdad es reencontrarme de nuevo, esta noche, con ella en el infierno.
16 abril 2009
REQUIEM POR UNO MISMO
Se recomienda leer dando previamente al "play"
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9 comentarios:
Muy bueno el cuento y muy buena la música, me ha gustado mucho.
yo no entiendo mucho de litratura pero sí me gusta leer y puedo asegurar que muchos escritores que viven muy bien de escribir escriben peor que tu y desde luego tú creas historias mucho mas imaginativas y que atrapan que la mayoria de las cosas que leo. F.A. a mi lo que mas me gusta es cuando escribes cuentos y este es uno de los que mas me ha gustado sino es el que más. gracias por regalarnos estas historias.
Muy bueno, no me imaginaba el final, durante la lectura del relato todo me hacia creer otro desenlace, bueno lo dicho GENIAL, sigue asi.
precioso, gracias por hacernos pensar
Mariam
Qué bueno. Me has recordado a Ray Loriga. Ha molao..
Pelanas
Gracias por los elogios a quienes me los han hecho. He de ser sincero y decir que cuando escribo un cuento siempre espero (o me gustaría que me dieran) feedback, pues nunca sé si realmente gustan o no (sé si me gustan a mí o no. Éste en concreto sí me gustó, aunque me gusta menos si lo leo sin la música).
Quiero dar especiales gracias a Estrella pues siempre me suele felicitar por ellos y decirle que no sé si me conoce o no, pero parece que me tiene en estima, en demasiada estima yo creo, pues quienes viven de escribir es por algo. Y yo no soy uno de ellos. Aún así gracias, me hace mucha ilusión que mis relatos gusten.
Está bien, tiene ritmo y fuerza; aunque no termino de ver claro lo de la música acompañando la literatura, más me parece una interferencia que una ayuda.
Como diría Michelin Flynn: "Cuando bebo whisky, bebo whisky y cuando bebo agua, bebo agua".
Me ha gustado, amigo.
Es uno de esos desenlaces que hace que el resto de la historia se te vuelva a pasar por la mente a una velocidad de vértigo, esta vez cobrado todo su sentido.
Meritorio relato.
Acabo de oir la música,es tan,tan bonita,me ha llenado tanto que ya no se que escribir,en otro momento lo leeré despacio y contestaré,ahora estoy en otro mundo,lo que me faltaba encima de no enterarme de nada.
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