20 mayo 2008

TREINTAYTANTOS DEPORTIVOS

No sé si tanto como el motor de mi vida pero sin ningún tipo de duda un pilar peremne de mi existencia siempre ha sido el deporte. Creo que lo he vivido desde todos los ángulos que se puede vivir (bueno desde casi todos). He sido deportista (mediocre deportista), entrenador, aficionado, psicólogo de deportistas, organizador de eventos deportivos, consultor de entidades deportivas,... vamos que me fascina el deporte. Me parece un campo de prácticas de la vida fabuloso para los niños, una fuente inagotable de autoestima, el mejor de los hobbys, una fiesta continua dónde conocer gente y hacer amigos, un manantial de salud,...
Pero de lo que quiero hablar hoy es de la práctica de deporte a partir de una determinada edad. Y pongamos por ejemplo que esa edad es la treintena...
Yo nunca he concebido el deporte sin el calificativo "competitivo" acompañándolo. Ahora bien, creo que a partir de una edad concreta, ese calificativo debe aparecer en tercer o cuarto lugar. A ver si me explico, si un deportista profesional realiza su deporte, está claro que el fin primero ha de ser ganar si es un deporte de confrontación directa y por lo menos mejorarse a sí mismo (mejorar sus marcas) si ese deporte que se mide en tiempos o en puntuación. Ahora bien, si el objetivo principal de un deportista aficionado de, por ejemplo, 34 años es ganar, creo que se está equivocando. No digo con esto, que si por ejemplo está jugando un partido de futbito, no deba querer ganar durante el transcurso del mismo (yo no entendería lo contrario) sino que si para lo que va a jugar a futbito es para eso, para ganar, mejor será que se quede en casa, pues lo único que a medio plazo se va a llevar consigo son disgustos y alguna que otra lesión.
Creo que el principal objetivo del deporte a partir de los 30 (a otras edades también, pero hoy me quiero centrar en ésta) ha de ser movilizar nuestro cuerpo, intentar estar lo más en forma posible y desconectar mentalmente de los problemas del día a día. Y por supuesto, no olvidar el aspecto social y lúdico que el mismo nos ofrece. Pero si nos centramos en que lo principal es ganar a toda costa, seguramente lo que estemos haciendo sea meter un problema más en nuestra vida, el perder. Y ya no quiero decir si el deporte que practicamos es de equipo y ese perder lleva consigo discusiones entre compañeros porque uno ha hecho o dejado de hacer o porque fulanito ha jugado más tiempo o menos que menganito.
Pues eso, que el buen tiempo llega y que hay que lucir tipín en las piscinas, así que todos a hacer deporte y a aquellos que se apunten para este verano a algún torneillo, de tenis por ejemplo, que no se olviden de que lo importante es divertirse, hacer ejercicio y tomarse un chisme después del partido con los amigos, porque si se centran en que lo importante es ganar se van a llevar muchos berrinches, porque por supuesto ¡voy a ganar yo!

¿Dónde giraba hace un año?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me da igual, yo lo que quiero es ganar a Clebarr at tenis!

Al Neri dijo...

Los expertos sabréis, pero, ¿tanto se pierde a partir de los 30?

Chechu dijo...

Siempre hasta con 80 años hay que intentar ganar pero cada año que pasa el sentido de la derrota o de la victoria se debe asimilar mejor.Que un niño de 10 años llore porque ha perdido pues vale, que uno de 20 le entre una rabieta pues vale, que uno de 30 este cabreado un par de dias porque ha perdido pues vale, pero a partir de ahí la experiencia tiene que tomar las riendas para contarle al orgullo la relatividad de cada triunfo o cada derrota.

Anónimo dijo...

Yo en mis todavía treinta y pocos (ejem) años, jamás he disfrutado tanto haciendo deporte, como desde hace un año cuando voy los viernes a clases de tenis.
También es cierto que nunca en la vida, las maquiavélicas manos de una fisioterapeuta me habían hecho ver las estrellas..., pero no me importa, pasaría otra vez por ello mil veces (bueno mil no), pero es una gran verdad eso de que "Sarna con gusto no pica".
Suscribo hasta la última coma del comentario hecho por F.A., en lo referente a que la única motivación que nos debería preocupar a según que edad es la del goce. Tapar ese goce con obligaciones de victoria autoimpuestas sería un tremendo error, aunque creo que j.m. no me va a durar, o sí, ni dos asaltos.
Para alguien con un sentido bastante egoísta del disfrute (de mi disfrute), decir que a mi me trae sin cuidado conocer o dejar de conocer gente, me la pela. Yo no traigo más intenciones, ni me avengo a más empresas que ver a mis amigos y sudar un rato.
Quién sabe, igual gracias a ese sudor, de aquí a nada, mi blanca barriguita y yo podamos caminar por la piscina firmes y desafiantes, sin sentir odio por ese ser moreno y despreciable, equipado con gorra y gafas negras de último diseño que algunos llaman Socorrista y yo llamo de otra manera...

Vic dijo...

Creo que sobre los 30 aún no te lo crees (lo del rendimiento en decadencia) y lo intentas .
PEro cuando apuntan los 40 , te conformas con que te digan "CHee, qué bien te conservas mientras te tocan la pérdida de tripita..."
Eso en hombres.
LAs mujeres...no es que no rindamos es que rendimos durante más tiempo y en más campos: ¡hay que tener reservas!