21 julio 2007

IMPOTENCIA

Apagar un sentimiento de nostalgia bajo el engaño del vino, sumergirse en la ignorancia del pasado por un golpe en la cabeza, mirar al futuro con una venda en los ojos puesta, disfrutar dormido del presente, comenzar un libro recomendado repleto de páginas en blanco, acudir a una playa en la que la arena sepultó al mar, respirar hielo hasta que se colapse tu cerebro, imaginar atrocidades, alzar los brazos para coger lo que a medio metro de ti está y no alcanzarlo, quedarte sin cobertura emocional, mirarte a oscuras en un espejo, un encefalograma de respuestas plano, el diapasón que afina sentimientos descoordinado, una melodía recurrente a tus oídos distorsionada, el aroma de tu piel esfumándose en mi olvido. Impotencia.

1 comentario:

Al Neri dijo...

El pasado es como el retrovisor del coche: no se puede avanzar sin mirarlo. Pero tampoco puedes estar todo el tiempo con la vista puesta en él, porque entonces te la das.
El presente... ojalá aprendiéramos a vivirlo y disfrutarlo olvidándonos un poco del futuro y sabiendo que la felicidad consiste en pequeños fragmentos que hay que saber aprovechar.
El futuro es un tiempo incierto, aunque buena parte de él deberíamos construirlo en el presente, sin perder las experiencias y refencias del pasado.
En fin, un cacao...