Los juegos de envite son muchas veces un gran ejemplo y una buena preparación a pequeña escala de lo que supone tomar decisiones en la vida real. De continuo en la vida tenemos que tomar decisiones, unas más importantes que otras, sin saber las consecuencias futuras de las mismas y condicionados por diferentes presiones externas que si bien en sí mismas no afectan para nada a la decisión a tomar, sí lo hacen a nosotros mismos a la hora de tomarla y ejecutarla.
Si estamos jugando una partida de mus, a cuatro juegos, y por ejemplo vamos perdiendo por 3 a 1, ellos tienen 17 piedras y tú 22, tenemos 31 para juego pero no somos mano y quien es mano nos echa órdago y dado como ha transcurrido la jugada pensamos que no lleva 31 y nos gustaría querer el órdago, es posible que la circunstancia del marcador (perder 3 a 1 y unas piedras de ventaja en ese juego) nos presione de tal manera que no nos haga tomar un decisión que sin dudar tomaríamos ganando 3 a 1 o incluso con empate a cero en el marcador. O sea, la decisión que tomamos está influenciada por un factor externo a la propia decisión, cuando deberíamos tomarla, ejecutarla y afrontarla (sea acertada o equivocada, que eso no lo sabemos pues si lo supiéramos todo sería más sencillo) de manera independiente a cualquier otro factor extrínseco a la jugada en sí .
Esto, que no es ni más ni menos que un ejemplo chorra de un juego, nos pasa de manera continua en la vida real, tenemos claras muchas cosas y estamos convencidos, o creemos estarlo, de la decisión a tomar, pero otros factores (económicos, sociales, familiares,…) nos presionan de tal manera que finalmente no la llevamos a cabo perdiendo una posible oportunidad de crecer.
Yo hoy he tenido que tomar una decisión, y es posible que esto que escribo simplemente sea para autoconvencerme de que he hecho lo correcto, pero no quiero que el hecho de ir perdiendo en el marcador me asuste para querer un órdago al que estoy convencido que tengo que decir “QUIERO”.
"La diferencia entre el que triunfa y el que no es que el que no triunfa sabe lo que tiene que hacer, y el que sí, LO HACE"
11 abril 2007
UNA PARTIDA DE MUS
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5 comentarios:
Es inevitable que factores externos al hecho en sí nos condicionen a la hora de tomar la decisión adecuada. De hecho yo no sólo considero que sea malo tenerlos en cuenta, sino que sostengo que HAY que tenerlos en cuenta.
Según tu símil (muy bueno, por cierto) si uno está convencido de ganar una jugada tendría que hacer caso a su corazón y querer el órdago. Yo en cambio pienso que si pierdes tres vacas a uno y te lanzan un órdago a juego donde tú no eres mano, lo más inteligente sería no querer.
Si tu corazón te ha engañado, no sólo pierdes la vaca sino que pierdes la partida, en cambio si no quieres ese órdago no pasa nada grave: las cartas vuelven a repartirse, la partida se iguala, pero amiguete, ahora la mano la tienes tú.
Entiendo e incluso puedo estar de acuerdo en parte con lo que tú dices, pero yo para querer ese órdago además de la intuición necesitaría otros factores externos al juego como por ejemplo, un tic de mi rival que se manifiestara cuando no dice la verdad o por ejemplo si no me sostiene la mirada después de lanzar el órdago.
Yo a quién más admiro, sin duda alguna, es a la gente valiente, pero tío, yo necesito ver algo, por lo menos algo de agua, antes de tirarme a la piscina. Y que le vamos a hacer...
Es muy encomiable la gente que sabe decidir en el momento sin miedo a equivocarse o sabiendo que aunque se equivoquen, su decisión es la más necesaria en ese momento analizadas todas las cosas. Ahora bien, creo que el éxito del poder de decisión en el 99% de los casos está en la cabeza y en 1% en el corazón.(Por cierto, creo que estoy en el top 2 de los que más odian los juegos de cartas, y creo que el dos no me gana)
creo entender que hay factores externos (de fuera) e internos (de dentro). ¿Qué es dentro y qué es fuera?
Amo a vé...
...Clebarr, cuando me refiero en el ejemplo a tomar esa decisión (o cualquier otra de otro tipo), no la estoy basando en que el corazón o la intuición dictamine el carácter de la misma, sino que en base a indicios (los que tú creas convenientes) crees que es la opción a tomar y algunas opciones conllevan riesgos y estos riesgos, los objetivos, la presión de un marcador parcial desfavorable hace que los percibamos mayores de lo que realmente son y mucho mayores que si el marcador fuera favorable.
...Chechu, para nada estoy de acuerdo en ese porcentaje y de hecho hay estudios que demuestran que la intuición tiene un poder mucho mayor a la hora de tomar decisiones correctas de lo que pensamos.
...Y seize9, hoy vamos a ver qué es dentro y qué es fuera, que un día Capello decida no poner a Emerson porque cree que no está para jugar y no ayuda al equipo es dentro, pero que un día decida no ponerle a pesar de que cree que aportaría al equipo porque cuando sale a calentar el público le abuchea es fuera. Pedazo de complejo de Coco que me acaba de entrar.
Sin tener en cuenta el resultado de lo decidido, creo que en estos momentos (por duros que sean) son los que hacen que la vida tenga emociones tan importantes que de verdad te hacen "sentir cosas" fuera de la rutina....y, por supuesto, creo que tran analizar pros y contras la intuición es fundamental, por eso "sientes cosas"....no sé si me he sabido explicar bien pero me apetecía escribir esto.
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