21 marzo 2007

PEREZA

Cuando cada mañana suena la alarma de mi móvil de lo único que tengo reales ganas es de, como si el inspector Gadget fuera, sacar un martillo de la manga de mi pijama y darle un golpe que le hiciera fallecer para siempre y dar media vuelta bajo mis sábanas hasta que Morfeo quiera abandonar mi lecho por iniciativa propia y no por obligaciones externas. Levantarme a las 12 y no hacer nada nada nada más que sacar a pasear a mis perros mientras mi niña me cuenta sus cosas, leer los periódicos deportivos y mis blogs preferidos con tranquilidad, escribir un poco en el mío, hablar con mi mami, hacer cosas que como están catalogadas como otros pecados capitales no comentaré ahora y los dejaré para cuando sean protagonistas, jugar un partidillo de tenis, que me den unos masajes en la espalda y en los pies, ver una buena peli, un partidazo de Champions con mi tatos y mi papi, tomarme algo con los amigos, volver a estar con mi nena para seguir pecando y dormirme hasta las 12 de la mañana del día siguiente.
Sí, me gusta la pereza, pereza y ser perezoso. Primer escalón descendido para alcanzar el infierno.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando en el colegio o en el instituto me preguntaban por mis aficiones yo siempre decía q sólo tenía una "no hacer nada" y para mí eso incluye, dormir hasta q me despierte por mi misma ( y no suele ser mucho pero sienta diferente), tb no saber lo que voy a hacer, es decir, q si me llaman para ir a comer torreznillos pues voy, o si me apetece con el buen tiempo, desayunar fuera con el sol en la cara y con tranquilidad,pues lo hago, dar una vuelta por las tiendas y encontrar algo maravilloso o dedicarme una tarde entera a mejorar mi aspecto. Todo eso es estupendo y lo es pq no lo podemos hacer siempre, y a mí me gusta q sea así, pq cuando lo puedo hacer me sabe más rico.

Chechu dijo...

El mayor lujo que existe para mí, es despertarte cuando te despiertas de dormir tanto, y otro es que cuando en vacaciones no haces nada y cuando te cansas de no hacer nada despues vas y te pones a no hacer nada.