05 junio 2009

SELECTIVAMENTE ESTÚPIDO

Siempre fui bastante estúpido y siempre he sido bastante selectivo. Incluso he sido, y soy, selectivamente estúpido. Y cada vez más. Especialmente con las personas.
Me cuentan que de niño era muy abierto, que hablaba o me iba con cualquiera. Me recuerdo de adolescente y de joven siéndolo, conociendo gente nueva, hablando con todo el mundo, escuchando a cualquiera y aprendiendo de todos. Pero cada vez me apetece menos serlo. Cada vez dejo que menos gente, que no sea de mi círculo cercano, se acerque a mí si no es para temas profesionales. Supongo que esto no tendrá buenas consecuencias para mi futuro, pero lo siento así y así lo hago.
Cada vez me apetece más pasar ratos con la gente de mi plena confianza y pasar menos, o ninguno, con personas a las que apenas conozco pero que "la vida" pone cerca de mí. Cada vez me apetece menos conocer gente que hasta ese momento no existe para mí y cada vez me apetece más saber de la gente que siempre ha estado ahí.
Me temo que esto que cuento es un claro síntoma de hacerme viejo, arisco, desagradable y cada vez más, aún, estúpido. Lo asumo y lo afronto.
Pero es lo que me sale últimamente, cerrarles mis puertas a quienes, a pesar de que puedan resultar más que interesantes, no son ya parte de mi vida.
Eso sí, quienes siempre estuvieron, cada día las tienen más abiertas.

5 comentarios:

j.m dijo...

Creo que ésta es la traducción emocional del post de ayer.

Clebarr dijo...

Ufffff, si eso es así, yo llevo siendo viejo desde hace un montón de años.
Creo que el secreto está en hacer feliz a esa poca gente que está cerca de ti. Da igual que sea jugando un partido de tenis de vez en cuando, organizando una cena o echando un parlao sobre la profundidad del chichi de la Bernarda, eso es lo de menos.
Las grandes causas son para los héroes de ficción de las películas. Estoy convencido que el secreto de la felicidad está en las cosas pequeñas y yo estoy muy contento con mis pequeñas cosas. Una de las principales es tener los mejores amigos del mundo.
¡Bah!. No me gusta ponerme tierno porque me da mucha vergüenza, así os dejo porque me tengo que ir. He quedado para perder con alguien al tenis. ¡Qué os follen!

la que caracoleo. dijo...

Ya lo dijo D.Ramón Gomez de la Serna,que era un gran revelador del universo,que el aro de los juegos infantiles se parece demasiado a la corona mortuoria,del mismo modo,en que se asemeja el sonajero al hisopo.Nuestra vida es capicúa.
Así y esto ya lo digo yo,si uno se siente o vive como un viejo a la mitad de la vida,como se va a sentir cuándo tenga que llevar el bastón,vamos hay que darle ánimo a la vida,y vida al ánimo.Claro que el que no se tenga ganas de conocer a depende a que gente,eso es muy normal,yo cada día aguanto a muchisima gente,unas con más ganas que a otra,claro que tengo una norma que suelo seguir a rajatabla,a no ser porque laboralmente me toque aguantar,mi norma es no aguantar a los pesados,a los que me hacen perder el tiempo,a los que no me aportan nada de nada,a los que solo me cuentan desgracias,enfermedades,o a esos otros que solo se miran su ombligo,a los que han hecho que sus vidas sean tan vacías y anódinas que me hacen preguntarme para que están viviendo,a todas estas gentes las huyo,claro que igual es que también soy una estúpida selectiva,que le voy a hacer.
Aún así tengo la gran suerte de tener muchos amigos que son maravillosos,y mejor aún me quieren,solo espero que no se hagan unos estúpidos selectivos y me den de lado,porque vamos perderían mucho....muchíiiisimo,pero que mucho,mucho.Y yo también.

chechu dijo...

si eso pasa al hacerse viejo, eso dicen, no sé.

Dieguete dijo...

jajaja si ya estas viejo porque yo soy igual a tí en estoy y es que me siento viejo... jajaja

buen análisis