Las mujeres, desde que se emancipan del hogar paterno, fomentan un lazo muy especial con sus madres. No digo que antes no lo tengan, que seguramente sea así, pero a partir de que se van a vivir fuera de su primera casa la cosa adquiere un matiiz diferente. Antes se pueden llevar mejor o peor con sus madres, pueden tener alguna disputa, ser más o menos rebeldes y tener mayor o menor confianza con sus mamis, pero en el momento en el que salen de esa puerta para no volver la relación cambia y se base, principalmente en... ¡contarse todo! Y cuando me refiero a contarse todo no me estoy refiriendo a qué tal le va con el trabajo, o con la pareja o con una amiga o con los niños, cosas que por otra parte me parece de lo más normal que las confíen, no, cuando me refiero a todo quiero decir a TODO. Se llaman 36 veces al día por teléfono para contarse cosas tan interesantes y tan trascendente como qué han puesto de comida ("Pues he puesto unas patatas a cocer, a ver sin con la carne que sobró ayer preparo un guiso que el otro día hice uno y me quedó buenísimo"), qué han comprado en el mercado ("Pues he comprado 2 kilos de naranjas porque con el segundo kilo me regalaban medio kilo de uvas. No me he dado cuanta de coger para ti, el próximo día te cojo"), si han ido a recoger la receta al médico o no (que van cada semana, pero lo tienen que contar), lo que ha dicho Ana Rosa sobre la Pantoja, qué hacen o dejan de hacer sus hijos ("pues creo que Alfredito está mal con su novia, no me ha dicho nada pero yo le noto un poco triste, seguro que es por eso"), si su pareja ronca, erupta o se tira pedos (aquí no pondré un ejemplo), si la vecina viste una falda morada o verde y todo, todo, todo aquello que a uno, bueno mejor dicho, que a una se la pueda ocurrir. Y mejor dejarlo ahí, que no quiero opinar nada acerca de que a cada comentario de la hija la madre opine, aconseje e incluso ordene a su "niña" lo que debe hacer (porque por mucho o poco que les moleste a las madres, y a sus hijas, joder cómo les gusta meterse en la vida de sus hijos, especialmente si estas son féminas).
En fin, que tendremos que dar gracias a telefónica por haber puesto la tarifa plana de fijo a fijo (que seguro que fue idea de una ejecutiva) y que supongo que simplemente se trata de una necesidad afectiva que tienen las mujeres para con sus madres, tenerlas informadas. Supongo que los hombres también tenemos esa necesidad con nuestros padres, aunque nosotros con ellos hablemos de cosas muchísimo más interesantes. Yo particularmente con mi padre no dejo de hablar ni un minuto de fútbol.
05 diciembre 2008
LAS MUJERES, TELEFÓNICA Y SUS MADRES
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6 comentarios:
yo a mi padre también le cuento todo,pero todo de fútbol.
Ya sé que es mi culpa, pero me sigue sorprendiendo que en cada post tuyo aparezca algo sobre "las mujeres".
Lo que yo no sé Seize9 es si, como dices tú, es por tu culpa o más bien es por "tu vista", porque al leer tu comentario he repasado mis últimos 15 post y sólo en éste aparece algo sobre "las mujeres". Aún así gracias, me lo haré mirar.
Ya por mera curiosidad he seguido mirando post y he llegado a los últimos 25 y nada tío, que no lo encuentro. Ya he dejado de buscar no sea que al final vayas a tener razón...
Es muy divertido y creo que muy veridico, mis primas desde que se han casado e ido a vivir con el novio hacen eso exactamente. Es bueno echarse de menos pero imagino que sus parejas acabaran hasta el gorro de estas charlas telefonicas.
Pues en cuanto telefonica,se percate de lo que cascan las hijas con las madres,y la pasta que están perdiendo,van y nos quitan la tarifa plana,de momento ya nos vana cobrar 50 céntimos,por el aviso del número a cada usuario-una pasta-,para ellos claro.Yo en cuánto me quiten la tarifa plana,demando a toas las que hablan con sus madres,horas y horas,pa que me paguen la factura.Avisás estais.
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