12 junio 2008

QUE NO ME ENTERE YO QUE ESE CULITO PASA HAMBRE...

Recuerdo haber declarado ya en el blog mi preferencia por un buen culo antes que, por ejemplo, unas tetas apreciables. Sé de muchos amigos que comparten mi preferencia y, cómo no, de muchísimas féminas que también muestran su admiración por algunos traseros masculinos. Y si lo pienso fríamente (y mira que es difícil esto) no lo entiendo del todo. Con la razón no me entiendo del todo. Puedo entender que a un hombre le pongan a mil los pechos de una mujer o un conejito bien cuidado, y que a las mujeres una buena tranca las haga humedecer, simple y llanamente porque tendemos a desear lo que no tenemos, pero ¿porqué demonios nos gustan tanto los culos?
Un culo no es ni más ni menos que la parte más carnosa de nuestro cuerpo, todos, más o menos redondito, más o menos grande, más o menos respingón, más o menos duro, más o menos flácido o más o menos lo que sea, tenemos culo y sin embargo nuestras miradas se van detrás (nunca mejor dicho) de ese cacho carne que despiden los cuerpos al pasar. Es más, todos sin excepción, cuando por ejemplo nos probamos un pantalón, lo que inmediatamente miramos es como nos queda... ¡de culo! O sea, qué culo nos hace el pantalón.
Yo con lo años he ido sabiendo valorar un extra en la terminación de la espalda, pero he de reconocer que no soporto un culo plano, ni uno excesivo, ni uno flácido, ni amorfo. Vamos que me gustan redonditos, pero sin que puedan llegar a convertirse en plazas de toros.
Y, de momento, no voy a comentar nada acerca de la fijación de los hombres por penetrar el esfínter anal de las mujeres (¿Porqué será?).
El caso es que no soy capaz de dar una explicación racional al porqué nos gustan tanto los culitos, pero no me digáis que uno no puede por menos que deleitarse con la mirada de un paisaje como este:

6 comentarios:

Anónimo dijo...

podias haber puesto mejor una foto de tu culito que no está nada nada mal y a mi me gusta mucho mas que el de esas chicas

Anónimo dijo...

F.A, ni caso a Estrella.Tienes un culo feo de cojones pero un gusto exquisito, que es mucho más importante.

Al Neri dijo...

Pues yo de siempre prefiero las tetas.

Anónimo dijo...

Bueno y ya que llevamos varios dias viendo los culitos femeninos,ahora te toca hacerle caso a la ministra de igualdad,y ponernos los culitos masculinos,y como ella ha puesto de moda la palabra miembro,pues si quieres tambien nos pones alguno.Ya sabes igualdad para todos.

Anónimo dijo...

Dicen que la obsesión del hombre por los pechos de la mujer tiene que ver con la lactancia, el complejo de Edipo y todas esas historias. Y seguramente haya algo de verdad en ello. Sin embargo es curioso, ¿de dónde vendrá nuestra admiración por los culos?

Rapajic dijo...

J.M. no estoy nada de acuerdo en que la obsesión de los hombres por los pechos tenga que ver con la lactancia pues en ese caso también las mujeres la tendrían.