Cualquiera que se mire en un espejo y a su lado ponga un album de fotos podrá comprobar cuánto ha cambiado en unos años.
Cualquiera que se atreva a enfrentarse a su espejo interior y tenga la memoria activa podrá comprobar cuánto ha cambiado en unos años.
La melena de hace unos años dio pasa a un ridículo flequillo para que este desapareciera por el efecto de la maquina de cortar el pelo hasta que finalmente, en algunos casos, ni tan siquiera hagan falta ya tijeras pues nada queda que cortar.
La rebeldía era nuestra bandera y pensábamos que nosotros no, nosotros no nos veríamos absorbidos por la sociedad y que seguiríamos cambiando el mundo.
Las gafas de pasta marrones de los años 80 son ahora gafas de pasta de colores. Entre tanto hubieron gafas metálicas, lentillas, de molduras al aire,...
Nuestra primera y única prioridad eramos nosotros mismos, pasarlo bien, fiesta, chicas (chicos en el caso de ellas), amigos, borracheras, risas, vacaciones. Ahora quienes tienen niños de sobra saben que no son ellos los primeros para sí mismos, que la fiesta es una palabra que se pronuncia cada 3 meses, que las obligaciones se han tragado las horas de asueto y que unir tres conceptos antes indivisibles (amigos, alcohol y sexo) apenas resulta posible.
No aparecíamos con traje y corbata ni en las bodas (que eran de familiares, nunca de amigos), estar una semana sin afeitarte no te hacía parecer un guarro, nadie te juzgaba por ir desaliñado ni estabas pensando qué ponerte en función de qué tuvieras que hacer.
Algunos valores (no los más importantes) se han quedado en el banquillo de suplentes, ahora tienes más juicio para analizar las cosas pero te implicas menos, ya no piensas que una desgracia es definitiva pero tampoco disfrutas tan plenamente una alegría.
Incluso si España goleaba en su primer partido creíamos firmemente que ese año sí, que seríamos campeones del Mundo o de Europa.
Y es que me temo que lamentablemente el rumor se ha confirmado y sí, definitivamente, hemos cambiado.
¿Dónde giraba hace un año?
8 comentarios:
Los años y las vicisitudes de la vida te cambian,lo que hay que conseguir es que no te cambien demasiado,es decir que el tiempo y tus ocupaciones no te conviertan en otra persona.
Yo fuí bastante rebelde de adolescente,lo que llevó a mis padres a meterme en un internado durante dos años,en los que aprendí que seguiría siendo rebelde,pues era mi condición y mi edad,mi hermano mayor siempre me decía: hay que vivir todas las edades que para eso están.En cuanto a las modas,al vivir en zona de playa fui de las primeras que hice topless,y llevé minifaldas de vértigo,tambien era mi edad,y como creo que todos,pensaba que yo podía cambiar el mundo y aunque logicamente nunca lo conseguí,tambien es cierto que nunca dejé que el mundo me cambiara a mi.
En lo pasarlo bien,nunca he dejado de hacerlo,es mas,visto lo visto,y vivido lo vivido,hoy es mi única bandera,y sin dejar atrás mis obligaciones que logicamente las tengo procuro pasarlo lo mejor posible,muchos amigos,muchas risas,algo de alcohol,y mucho sexo,y que la alegría nunca falte en mi vida.
En definitiva,he cambiado algo,han pasado cosas,pero no por eso he dejado de vivir,de soñar,y he descubierto que es mas facil y divertido vivir,que sobrevivir,y el esfuerzo es menor.
Es que ha cambiado todo por completo, todo todo todo. Hasta lo de la eurocopa ya me ha dicho uno, que mi falta de fe en la seleccion es porque soy padre.
Yo quiero conocerte
Pero ya
en tu proximo texto una cita por dios
En primer lugar he de decir que la entrada me ha gustado mucho. Enhorabuena F.A.
Pues yo creo que el tiempo no cambia la esencia de las personas. Tienes más experiencia,más tablas pero por dentro somos parecidos.
En mi caso el cambio más importante que he experimentado, es el motivado por los compromisos y las responsabilidades que te ayudan a saber relativizar algunos asuntos a los que antes dabas más importancia de la debida.
Se me ha olvidao esta Eurocopa es la de ESPAÑA.
Estos diez últimos años han sido de muchos cambios para mí. Pero espero que la mayoría hayan sido cambios accesorios y que los años nunca consigan que dejemos de ser nosotros mismos.
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