¿Cuántos breves instantes recordamos de nuestra infancia? ¿Cuántos días evocamos realmente de nuestra niñez? ¿Cuántos días enteros tenemos guardados en nuestra memoria en los que tengamos, por poner una cifra, menos de 13 años? ¿Porqué de aquella etapa de nuestra vida almacenamos momentos concretos, deslavazados, inconclusos, limitados y no somos capaces de darles un orden lógico y una continuidad coherente?
Somos capaces de rememorar épocas (más o menos largas) de nuestra vida, días que sucedieron a otros, causas y consecuencias de algunos actos aplazados temporalmente,... pero sólo a partir de una edad (que no por cierto no sé fijar).
Pero con la infancia no. Con la infancia nuestra mirada tan sólo es capaz de asomarse a mirar a algunas pequeñas ventanas, ventanas de distintos edificios que observan diferentes ciudades de muy lejanos países. Países de un mundo tan complejo, con tan diferentes parajes y paisajes que sólo estando algunos ocultos en nuestra memoria y desunidos en nuestro crecer son capaces de dar como resultado lo que somos. Nuestro yo. Nuestros muy diferentes yos. Los que somos y los que no recordamos nunca haber sido.
08 abril 2008
MEMORIES
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10 comentarios:
Podría responderte diciendo que los recuerdos se van borrando y deslabazando con el paso de los años, y así, contra más años pasan, menos concretos son los recuerdos. Pero no es exactamente así, porque a partir de esa edad que no sabemos concretar, ya nos acordamos para siempre no sólo de los hechos aislados, sino de sus causas, consecuencias, momentos anteriores y posteriores, etc...
Yo diría, aunque no soy experto en la materia, que igual que maduran nuestro cuerpo y nuestro organismo, también lo hace la memoria. Por eso, hasta que madura, la memoria sólo sabe almacenar imágenes, pedacitos, trazos, esbozos, siempre inconclusos e inconexos. Pero cuando nuestra memory "se hace adulta", aprende a guardar las cosas con criterio y coherencia, relacionándolas entre sí para que cobren un sentido.
Nunca me habia parado a pensarlo, pero puede ser lo que dice al neri, que solo a partir de cierta edad es cuando aprendemos a memorizar correctamente los acontecimientos. Por cierto al neri, ¿tu te acuerdas si de pequeño eras tan facha como ahora o solo tienes una nebulosa de cosas sueltas?
Pues porque de niños no tenemos conciencia de tiempo y estamos, sin darnos cuenta, ejercitando al máximo aquello del "carpe diem". Más tarde, la memoria se muestra como el inevitable símbolo del trancurrir del tiempo y como la tabla de salvación que , sin embargo, no podrá librarnos de un fin cierto.
sefo, me parece que no viene a cuento tu estúpida pregunta, y mucho menos en este post, donde no he manifestado ninguna opinión política.
¡Ay la vida!¿ nadie me responde?
aquí están todos los años que he vivido
la fortuna,mis tiempos ha mordido
mis horas,la locura,las esconde
que sin poder saber,como ni adonde
la salud,y la edad se hayan huido
falta la vida,asiste lo vivido
y no hay calamidad,que no me ronde
ayer se fué,mañana,no ha llegado
hoy se está yendo,sin parar un punto
soy un fué,y seré un pasado
sinó vives la vida,pañales y mortaja,irán juntos.
Al neri,muy buena tu respuesta,asi se habla.
Los interesados en descubrir la identidad de luzia deberían plantearse si hay muchas personas de las habituales y conocidas en el blog capaces de saberse de memoria un soneto de Quevedo, y, más aún, de modificar el último terceto con tanta habilidad. Os recomiendo buscar en google el soneto original.A lucía le gusta Quevedo y sabe versificar. Yo creo que eso puede acotar bastante la identificación, ¿no?
Yo no sé si a Luzía la gustará o no Quevedo, pero desde luego de versificar no tiene ni idea. Casi no hay un endecasílabo correcto en todo el simulacro de soneto. ¿Será que cita de memoria o que no sabe ni copiar?
A lo mejor lo hace adrede.
Lo hago adrede,hay que tener chispa en la vida,o estareis muertos.
Lo hago adrede,hay que tener chispa en la vida,o estareis muertos.
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