29 abril 2008

Y TODO LO DEMÁS TAMBIÉN

Me dan vértigo las horas de silencio, las despedidas sin adiós y la sangre que brota a borbotones. Me marean las discusiones a gritos, las peleas a puñetazos y los perfumes que huelen a vieja. Me angustian las lágrimas desconsoladas, el no tener el control de mis cosas y los imprudentes con sentimientos ajenos. Me desagradan las personas sin un estilo propio, los que a todo dicen que sí y los que a todo dicen no. Me enerva la falta de sensibilidad, la sensibilidad extrema y la confianza prepotente. Me crispan los faltos de inteligencia, los que no saben pedir perdón y los que nunca dan las gracias. No soporto a quienes se lamentan de continuo, a los que se rinden fácil ni a quienes el color de su vida es el negro. Me entristece la soledad, la falta de cariño y el no sentirme comprendido. Me encabronan los injustos, los cobardes y los que jamás dan un paso atrás. Me desagradan los neutros, los que no se mojan y los que siempre están empapados.
Supongo que me atrae lo que no he nombrado. Y todo lo demás también.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Odio las multitudes,la hípica,las comunidades de vecinos, el oportunismo, el calor,el miedo a que mi hijo herede mis defectos, la sensación de angustia al despertarme,el miedo a no estar a la altura de mis circunstancias. Detesto la primavera y mis alergias; el verano y sus calores y días eternos.Adoro la niebla y la sensación de frío al meterme en la cama. Desprecio a los veleta, a los que sistemáticamente obstruyen, a las calientapollas, a las personas de sonrisa estúpida.No me gustan los aburridos. Me encantan las mujeres de sonrisa fácil y orgasmo más fácil todavía,(Cecilia Roth en Martín Hache). Admiro a la gente que sabe vivir, que sabe ser más o menos feliz.

Vic dijo...

Para mañana tengo que tomar una decisión: no mojarme, y cerrar la puerta tras de mí dentro de un par de meses, o mojarme ,y poner un bloque dónde construir algo que no sé que es.
No mojarme significa dejar hacer las cosas como están , que no me gustan, y mojarme sacar los puños y dar mamporros en las narices

Rapajic dijo...

Como me repite varias veces mi amigo All Nery, "a los valientes les sonríe la fortuna"

Al Neri dijo...

F.A., odio prácticamente todo lo que odias tú, más lo que aparece en mi perfil.

Decía un político del que ya hemos hablado en un post reciente que no se consideraba anti nada, porque los "anti" son tapones para las ideas. Pero es imposible no tener fobias.

Posiblemente una de las cosas que más odio es ese tipo de gente cuya principal preocupación es llevarse bien con todo el mundo, algo imposible. Estas personas evitan mojarse, rehuyen la confrontación y tienden a cultivar relaciones bastante superficiales.

También me revienta la gente que habla muy poco. Todos tenemos la experiencia de algún conocido, no necesariamente tímido, que solamente escucha en las conversaciones, discusiones o debates, y muy rara vez da su opinión sobre nada. Es mero expectador, simple receptor de lo que los demás aportan, pero él jamás pone nada suyo sobre la mesa. Es una especie de egoísmo, de actitud conservadora, taimada, cobarde... Es como querer saberlo todo de los demás sin que nadie llegue a conocer nada de él. Me molesta.

Por último, tengo bastante recelo hacia las personas que nunca beben alcohol. En un país social y culturalmente alcohólico, alguien que rechaza beber siquiera un vaso -o un sorbo- de licor -ni para un brindis- levanta mis peores sospechas. Por mucho que expliquen que no les gusta el sabor y otras pamplinas, me parecen personas mojigatas, con prejuicios infundados hacia algo completamente inofensivo en condiciones normales. Me parece gente con miedo a la alegría, a compartir buenos ratos... Y vaya por delante que yo prácticamente no bebo. Es difícil de explicar, pero no me gusta la actitud de estas personas, que conozco unas pocas, y no sólo mujeres.

Al Neri dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Me encantó esta radiografia tuya.
Saludos desde México
Armando

Anónimo dijo...

No veas la de cosas que yo odio... Odio a los prepotentes y a los chulos, a los meapilas, a los que se meten en la vida sexual de los otros, a los homófobos, a los hipócritas que dicen aceptarnos y luego se mofan de nosotros con chistes o prefieren tener hijos hetero, a las histéricas... Odio el color naranja, la ropa de la temporada anterior, el primer día de rebajas, la colonia que usa macho-man (Varon Dandy fijo) y los pantalones de campana. Me encantan las personas que se rien, los gays militantes y con esperanza, los blogs abiertos como el de fa, la gente que escucha, la gente sincera, las cazadoritas cortas que se vea el culete, las camisas de colores, el color azul clarito, los chicos con barba de tres días y el ambiente de los gimnasios.

Anónimo dijo...

Muchacho del tanga rosa:El hipócrita es aquel que dice una cosa y siente o piensa otras. El autoritario es aquel que pretende controlar lo incontrolable que son los sentimientos y preferncias emocionales de los demás.Yo no te he faltado al respeto. No te pases, a mi lo que hagas, sientas o prefieras me la pela. Te ruego que adoptes idéntica actitud hacia mi. Vamos a respetarnos todos.Lo siento F.A, pero no consiento que me descaliquen de esa manera.

Anónimo dijo...

Yo odio a los prepotentes, a los que hacen gracias sobre los demás y no saben reírse de sí mismos, a los socorristas, a los porteros de discoteca, a los que siempre están morenos, a los que se ríen de manera exagerada, a aquellos que sólo saben hablar de trabajo, el carnaval y las chirigotas, odio el calor con más intensidad que aprendiz de brujo, a los que no abren nunca la boca, a los que la abren demasiado, la ginebra, las camisas de manga corta, los domingos sin fútbol, los programas del Corazón y otra vez a los putos socorristas.

P.D. Enervar es sinónimo de tranquilizarse, relajarse. No al revés.

Chechu dijo...

como muy bien decís es imposible no tener fobias pero a mi una de las cosas que más miedo me dan es cuando me sorprendo odiando a algo o alguien sin ningún motivo. Es cuando aparece lo maniático que eso si que es odioso.

Anónimo dijo...

Querido muchaho del tanga naranja, ¡me quito el cráneo! ¿Cómo has adivinado que uso Varón Dandy? Ahora, no me digas que no te gustaría que me mojara un poco la puntita en tan untuoso perfume, me pusiera cualquier cosilla de la temporada anterior, te bajara los pantalones de campana y te hiciera soñar con gimnasios y militancias gay hasta el paroxismo de la histeria.
Llámame, chulote, y lleva la cazadorita corta para que no te la manche demasiado.

Anónimo dijo...

enervar.

(Del lat. enervāre).


1. tr. Debilitar, quitar las fuerzas. U. t. c. prnl.

2. tr. Debilitar la fuerza de las razones o argumentos. U. t. c. prnl.

3. tr. Poner nervioso. U. t. c. prnl.

Rapajic dijo...

Clebar, ¿aprendiste ya la lección de castellano?
Si es que dicen que la ignorancia es al madre del atrevimiento...