21 enero 2008

¿ME CORTAS EL PELO?

Vengo de cortarme el pelo, esta mañana ya me he cansado de mis rabijas y he decidido eliminarlas. La verdad es que no tenía ni idea de dónde ir para que me pelaran, así que en la primera peluquería que he encontrado abierta he entrado. Sentada al lado de la puerta había una mujer sexagenaria de pelo canoso y mecha moradas leyendo una revista. Me mira de reojo al entrar. Al fondo, barriendo, la peluquera. Rubia, con coleta, ojos verdes, mediana estatura, atractiva,rondando la treintena y con una camisa negra de cuello chino con la marca de una conocida marca de estética estampada en vertical a la altura del pecho.

- ¿Me cortas el pelo?
- Sí claro. Deja la cazadora ahí y siéntate.


Miro a la mujer mayor que estudia el Hola cómo preguntando con la mirada si no está ella antes.

-No no, ya hemos terminado. Siéntate que te lavo la cabeza.

Mientras un relajante masaje en mi cuero cabelludo hace que casi me duerma escucho como un hombre de edad avanzada viene a buscar a la mujer que cotilleaba la revista.

-¿Ya estás?
- Sí. ¿Qué tal me ves?
- Muy moderna. Vamos.

La chica que mesa con champú mi pelo se ríe. Escucho abrir la puerta y despedirse a la anciana pareja.
El disfrute del lavado se termina y me hace sentar en una silla frente a un espejo. Es una silla normal, muy cómoda y con base giratoria, pero no de aquellas de estilo tortuario de las peluquerías de hace años.
Cuando comienza su trabajo entra otra chica, más o menos de mi edad, morena y también atractiva. Dice "hola" y se dirige a un cuarto a mi espalda que yo veo gracias al espejo. Sin cerrar la puerta por completo comienza a quitarse la camisa que lleva para ponerse su uniforme. No se da cuenta (o sí) de que la veo a través del espejo. Tiene unos senos pequeños y muy firmes y parece que esta mañana decidió no vestirlos con un sujetador. Coge una camisa negra con la misma marca en el mismo lugar que la que lleva quien intenta ponerme guapo y se la pone. Es entonces cuando no doy crédito a lo que veo. Sin abrochársela sale del cuarto y se dirige hacia dónde a mí me rapan y comienza a besar, desde atrás, el cuello y la nuca de la rubia mientras soba sus pechos por encima de la ropa. Yo prefiero callar y no pestañear. Entonces giran la silla y me ponen frente a ellas, los pechos desnudos de la morena se me están ofreciendo a un lado mientras la rubia se arrodilla y comienza a desabrocharme el pantalón...

- ¿Está bien así?

Abro los ojos, me miro en el espejo y respondo.

- Sí sí, muy bien.

Y así, mientras me sigue inquisitando acerca de cómo quiero las patillas y su compañera, la morena, comienza a lavar la cabeza a otra mujer que no he escuchado entrar, yo decido que tengo que dejar de ver tantas películas porno...

¿Dónde giraba hace un año?

13 comentarios:

Vic dijo...

Interesante pensamiento peluqueril.
¿Por qué no se me habrá ocurrido a mí imaginarme al peluquero en pelotillas?

deniman dijo...

Doy por sentado que te dejaron larga "la coleta"

deniman dijo...

Doy por sentado que te dejaron larga "la coleta"

Chechu dijo...

qué susto ya iba a preguntarte qué peluquería era!!

seize 9 dijo...

también tienes que dejar de ver "Friends"

Al Neri dijo...

Pues yo voy desde que era pequeño a una barbería de caballeros de las de toda la vida, de las de radio sintonizando la COPE y tertulia política despotricando contra ZP. Ahí no hay lugar para sueños eróticos.

Anónimo dijo...

Mi peluquero es varón homosexual...Hay que joderse.
Por fortuna, casi siempre suele lavarme el pelo, una de sus trabajadoras. Es muy fea pero tiene unas manos muy virtuosas.

Anónimo dijo...

El mío no para de hablar. Da igual de lo que sea, el caso es que mi peluquero no calla la boca.
Coincido plenamente con Aprendiz de Brujo porque también tiene a una chica muy modernita pero algo feuchilla que lava la cabeza. Y no te digo yo que alguna vez no me haya puesto un poco tontorrón cuando me masajea la cabeza. Me encanta.

Anónimo dijo...

Hijos, os excitais por nada...

Anónimo dijo...

Sefo, que dios nos conserve esa facilidad, aunque a veces nos genere una poquito de ansiedad. Si no estamos apañados.

Anónimo dijo...

Sefo, creo que deberías leer lo que ha escrito F.A. otra vez antes de decir que nos excitamos por nada¡¡¡¡.
Pero si es el sueño de cualquier tio (tio normal, claro).
Yo iba a una que estaba llena de pipiolos que yo pensaba que eran gays.
Desde que me pillé la philips, ya no necesito ni ir a la peluquería. Total.......burro mal esquilado, a los 8 días igualado¡¡¡¡.

Anónimo dijo...

Anthony, me referia a excitarse porque os soben la cabeza, no por el cuento de F.A., que considero muy excitante (para vosotros).

Anónimo dijo...

Ay, Sefo, Sefo..! Si tú quisieras sobarme la cabeza...