14 enero 2008

LAS EDADES DEL HOMBRE (a petición, no por gusto)

Entrar al trapo y aceptar un reto como éste supone un esfuerzo notable de autocrítica, aún así las intentaré, a ver que va saliendo...
Yo de crío no era de esos chicos que pensaba que hacerse mayor sería una putada (cosa que sí creo ahora), no había llegado a la veintena y estaba convencido de que la mejor edad de un hombre sería entre 30 y 35, pensaba que era una edad en la que aún te mantendrías joven físicamente y a eso le añadirías mucha experiencia, un trabajo estable y bien remunerado, un chalet con piscina y pista de tenis en las afueras, dos retoños con los que salir a jugar cada mañana de domingo y tener completamente olvidadas las noches de sábado,... Pero el caso es que en pocos meses llegaré al límite de ese rengo de edad y ná de ná.
De adolescente, hasta que comienzas la universidad, la aspiración máxima que tienes al salir es "comerte a una niña", es genial tocar dos tetillas, que te metan mano bajo la bragueta o, como no, echar un polvo, pero no te lo planteas como objetivos, con meter el morrilo y ser correspondido te dabas por satisfecho (recordar que nosotros caemos con féminas de dos años menos). Si encima caías en gracia de alguna espabilada... Pero como eso no solía darse, las faenas las terminabas solo y en casa... eso sí, ¡dos veces!
A los 34 sólo cambia una cosa, y es que el objetivo sí es encontrar calor corporal ajeno, pero la cosa suele terminar de la misma forma, solo y en casa, eso sí, al día siguiente, porque esa noche llegas tan cansado a casa que de lo único que tienes ganas es de dormir.
A partir de los 18 ó 19 y hasta los 22 más o menos, debido a que los granos han ido desapareciendo y a que las chicas de entre 16 y 19 tienen necesidades distintas que las de 14, los triunfos comienzan a multiplicarse y poco a poco te vuelves más ambicioso y comienzas a plantearte follarte a ¡¡una madurita de 24!! Y un día, sin saber cómo , pasa. Es entonces cuando te das cuenta que un polvo de 5 minutos no es un polvazo para ella y que 6 de cinco minutos son mucho peores que uno de media hora. Ahí comienzas e entender el porqué siempre buscan tíos mayores. Ese es el día en el que realmente maduras, el día en que comprendes que hay que usar más partes del cuerpo que la entrepierna para satisfacer a una mujer y que quien conduce el carro nunca eres tú sino siempre ella y que para ello has de fomentar y entrenar los 5 sentidos y no sólo el del tacto, pues el del gusto es muy agradecido, el del oído es fundamental para escuchar y atender a sus sugerencias y el de la vista te proporciona placeres inigualables en forma de muecas de placer. ¿Y el del olfato? Ah, el del olfato es imprescindible como señal de "prohibido pasar".
A partir de ese día y durante unos años, hasta los 27 más o menos, te dedicas a aprender.
No tienes prisa en exceso y si te lías con alguna pero no te la tiras no te importa demasiado, tu ego se ve reforzado con el triunfo de gustar y, de vez en cuando, te sueltas con alguna faena memorable, mezclando tu momento de esplendor físico con las lecciones recién aprendidas. Así, poco a poco, vas cogiendo confianza y con los elogios ocasionalmente recibidos cada vez te sientes más seguro. Es entonces, alrededor de la treintena, cuando despliegas todo tu repertorio sostenido aún con tu estado de forma, con tus pectorales reluciendo, tus abdominales en la superficie, el pelo recubriendo tu cabeza y sin fijarte en ningún anuncio de cremas antiedad. Eso sí, ya en esa etapa, liarte con una chica y no terminar entre sus piernas lo contabilizas más como un fracaso que como un triunfo. Para mí también es esa la mejor edad por la que pasamos los hombres, los 30, más menos dos (osea, unos pocos años más que la mejor de las mujeres).

Pero todo en la vida termina, los pectorales poco a poco se convierten en tetas, las abdominales se vuelven tímidas y deciden esconderse bajo la barriga, el pelo comienza a abandonarte o enblanquecerse y la gravedad también commienza a jugar con nosotros, y así, si no te cuidas intencionadamente, es a partir de la que llaman la edad de cristo cuando has de comenzar a tirar de lo de "sabe más el diablo por viejo que por diablo", pero más bien como excusa ante tu falta de ritmo que como una firme creencia...
Entonces es cuando me paro y me recuerdo imaginándome a los 20 años con 34 y ni el trabajo estable, ni los niños, ni el chalet, ni mantenerse joven, ni nada de lo que había imaginado está presente. Pero al menos me queda el consuelo de que una cosa sí tiene remedio antes de los 35 y es que a partir de mañana me esperan tres sesiones semanales de piscina y aparatos y dos de tenis. Y si encima siempre has sido un poco diablo...
Eso sí, la edad del primer gatillazo aún no ha llegado (salvo que alguna recuerde lo contrario), espero que la jodía tarde en llegar.

¿Dónde giraba hace un año?

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha gustado mas el de la edad de las mujeres.

Mariam

Vic dijo...

Pos a mí, éste. Vaya, vaya...los pectorales en tetillas....los abdominales tímidos.
A los 4o, aguantas aún no hay gatillazo. Lso dedos se vuelven hábiles, audaces y expertos. Sabes esperar y aguantar. No hay prisa.
Para mí, su mejor edad (la de los otros no la sé)

Anónimo dijo...

Supongo que me toca hablar, ya que soy una de las que tenían interés en leer las Edades del Hombre.
Soy la de 29 con pareja que supera los 40. Hablaré de mi propia percepción de las edades del hombre según mi experiencia con amantes.
Lo mejor empieza a partir de los 30. No hay duda. Antes hay intención, pero no hay experiencia suficiente.
A lo largo de los 30 hay eso, otra fuerza. En principio no hay gatilllazos, No hay prisa como dicen por ahí. Lo mejor a partir de los 40. Saben lo que no quieren, y cuando están contigo saben que te quieren. Y hay entrega. Hay experiencia. Hay juego. Si el tiene mas experiencia que tu se convierte en tu maestro y eso es lo mas excitante. Cada edad tiene su propio truco.

Chechu dijo...

El único problema que tenemos es que el cuerpo se deteriora inversamente proporcional al acúmulo de experiencia. Entonces nunca se dará ni el hombre perfecto o la mujer perfecta, aunque puestos a opinar yo diría que en el hombre está más o menos entre los 39 y los 41. Voy a disfrutarlos que me quedan dos años y pico!! gracias.

LoOla dijo...

"Tocar unas tetillas..." No me mientas, que yo sé que tu eres de los que prefiere unas buenas peras, asi que no te andes con diminutivos :P

PD: Macho-man, creo que me entendiste mal. Con aquello de "da igual que sean 16, que 61" me refería a lo que es una mujer en sí, a lo empírico. No al sexo, pero joder, yo no tengo la culpa de que no veas más allá de una corrida, majo. Me caes bien, aunque me quedo con f.a (seguro que su pan es Bimbo, más tierno jejeje).

Saludos brujolíticos!

Rapajic dijo...

No te creas Loola, mi pan también a veces se pone duro ;-)
Vic no sabes la alegría que me has dado al saber que aún me quedan años sin sobresaltos inoportunos.
Chechu, recuerdo que hace 5 años decías que la mejor edad era entre 34 y 36 y que hace 10 era entre 29 y 30 ¿qué casualidad no?
Y mariam comprende que mi experiencia con los hombres es más limitada como para juzgar en su justa medida...

Anónimo dijo...

Creo que tanto mis amigos como yo estamos en una edad impresionante sexualmente hablando. Los 34.
Te sigues haciendo pajas pero menos. La masturbación pasa de ser una necesidad imperiosa o un método preventivo a la eyaculación precoz, a un tic o complemento inigualable a diversas actividades diarias que se desarrollan en el baño. También lo usamos como método de relajación en horas de trabajo.
Ya no puedes hacerte pajas en la cama, ni delante de la tele.(Esto no está bien visto en según que circunstancias).
Tenemos un aspecto más que saludable, tengo la completa seguridad de que somos guapos y altruistas del placer con nuestras parejas.
Gozamos de un gran sentido del humor,y por lo que me cuentan, tenemos un tamaño de pene entre bueno y excelente. Poseemos bravura y hermosura para dar y tomar,(bueno, bravura más para dar).
Por último, hago un llamamiento a todas las mujeres que les encanta correrse trotando encima de su pareja,(masculina), con los ojos cerrados y echando la cabeza hacia atrás,(me dirijo exclusivamente a las que formen parte de este colectivo). Estos son vuestros hombres. No lo dudeis.Perder una oportunidad como esta no es propio de mujeres tan inteligentes como vosotras.

Anónimo dijo...

Loola, también me resultas simpática, pero me temo que de nuevo he de hacerte otro reproche conceptual: No sé cómo se puede desligar sexo y empirismo. ¿Qué hay más empírico que el sexo? Por ejemplo, ¿te complacerías sólo con teorizar sobre los métodos del kamasutra sin ponerlos en práctica?
¿Qué es una mujer en sí ante los omnubilados ojos de un hombre más que arrobas de carne fresca para ser devorada? Como tú dices, solo después de una buena corrida puede un hombre advertir algo más en una mujer? (El problema es que para entonces puede ya haberse ido...)
Si te gusta el pan Bimbo, entonces te decepcionaré. El mío está siempre más duro que el que se echa a los cerdos.

Al Neri dijo...

Jajajajaja, con macho-man me parto. Como dice F.A. más o menos, es un troglodita entrañable (amén de un patriota).

A veces he hablado con F.A. de que los monólogos tienen tanta gracia porque reflejan cosas con las que todos nos sentimos identificados. En cambio, con este "monólogo" sobre la edad de los tíos, no creo que muchos se identificaran. Creo que distorsiona la realidad sobre las motivaciones varoniles. Por ejemplo, hablas del deseo de "tirarse a una madurita de 24" como si fuera una cosa tipiquísima de los dieciochoañeros. Creo que gracias a Dios hay chavales con otras prioridades en la vida.

Reconoce de una vez que estos dos últimos posts los has escrito sólo para presumir de que eres un follador de alta frecuencia y calidad,;-).

Anónimo dijo...

Me encanta comprobar como el personal puede dar un poquito de cera sin más contrición que guiñar un ojo, ¿eh? ;)
Mirad: La edad más interesante en un hombre son los 34 años. Eres lo suficientemente maduro y lo suficientemente solvente como para invitar a cenar a tu amiga/novia/esposa a una cena de 100 euros sin que te importe demasiado. Después puedes irte a TU casa (no a un portal, a un coche o a un hotel) de tal manera que aunque tengas algo de tripilla y algunas canas, eres capaz de lograr que la chica se corra un par de veces y que sus gemidos actúen con muchísima más eficacia que un pastillazo de viagra.