15 enero 2008

EL HOMBRE DE LA SONRISA PERMANENTE, LA VOZ SILENCIOSA Y LOS OÍDOS VACÍOS DE PALABRAS

Ayer me crucé por la calle con una persona que no conozco en persona pero que llevo viendo a menudo desde hace al menos 15 años, muchos de mis amigos que por aquí pasan seguro le recuerdan. Es un hombre que será pocos años mayor que yo, pelo algo rizado, ahora parcialmente canoso, cara de buena persona y una expresión siempre risueña característica de él. A pesar de su aspecto aparentemente normal no es alguien que a mi círculo de amigos (y supongo que a mucha gente de Valladolid) le pase desapercibido. Y si no lo es no es por su apariencia física, repito bastante común, sino porque desde que le conozco (de vista) siempre siempre siempre le he visto solo. Las primeras veces que nos llamó la atención fue cuando, siendo unos críos, le veíamos en los bares de copas por la noche solo. No hablaba con nadie pero siempre sonreía. Le veíamos a lo largo de la noche en varios bares y discotecas, un fin de semana sí y otro también. Siempre con una copa (o lo que fuera) en la mano, siempre solo y sin hablar nunca con nadie. Y siempre risueño. Nosotros, en nuestra estúpida crueldad, decíamos que si sería maricón (como si los maricones fueran solos por ahí) y entre nosotros hacíamos burlas hacia su persona. Días, meses o años después, no lo recuerdo, alguien, no sé quién, nos dijo que era sordomudo. No es algo que tenga más o menos importancia, pero tampoco es algo que jamás haya comprobado, porque lo curioso de él, aún repitiéndome, es que siempre está solo. Al principio esa soledad era objeto de mofa por mi yo más ignorante y despreciable y por parte de mis amigos, pero con el paso del tiempo, cada vez que le veo me apena. No entiendo como alguien puede pasarse tanta parte de su vida sin contacto con los demás. Jamás entendí, y alguna vez recuerdo haberlo hablado con Anthony, como alguien puede salir solo por la noche, yo sería incapaz de hacerlo un sólo día y él lo hacía cada noche. No sé si el contacto visual le sacia de socialidad. No si realmente es sordomudo y por eso no habla en los bares con nadie, (aunque tampoco escucharía la música y a veces bailaba). No sé qué sentimientos tendrá por dentro, si es feliz así o sufre por falta de comunicación, si realmente tiene gente cerca y yo nunca lo he visto o si siempre está solo, pero he de reconocer que desde hace mucho tiempo, desde que dejé (en ese sentido) de ser un subnormal desalmado, cada vez que le veo se genera en mi interior una angustia y una pena que me cuesta un rato liberar. Ayer le vi, solo y risueño, como siempre y pensé "ya que nunca me he atrevido ni creo que me atreva a decirle nada, al menos voy a dedicarle un post que nunca leerá".
Y este es mi pequeño homenaje a alguien que jamás necesitó de una sola palabra para captar mi atención. Gran virtud ¿no?

¿Dónde giraba hace un año?

8 comentarios:

Al Neri dijo...

También era maricón.

Vic dijo...

al, qué pronto rompes el encanto.
¿A quién le importa más que a quien quiera acostarse con él?

Anónimo dijo...

¿Y si él elegió esa soledad? ¿Te daría pena? ... Porque hace poco aprendí que hay gente que decide estar sola...

deniman dijo...

a. Me he llevado muchos años escuchando que "siempre estoy sonriendo". Todo el que me conozca sabe que siempre estoy de mala leche, es mi boca.

b. sería incapaz de estar más sordo (aunque ya sabes por propia experiencia que lo disimulo bien) y aparentar que sonrío.

c. Yo también pensaba que sería incapaz de salir solo y lo hice durante una buena temporada. Son rachas vitales.

Anónimo dijo...

Le recuerdo perfectamente, especialmente en "La Rosaleda" antigua. Comparto todo lo que has dicho, F.A, incluyendo la sensación de malestar que tengo ahora por haber hecho burla de él. Me uno también a tu pequeño homenaje...

Anónimo dijo...

Es bonito el homenaje. Yo lo he visto tambien en los bares.
Ser sordomudo lo miremos por donde lo miremos aisla mucho. Si ademas se es timido como este chico, imaginaros.
Es logico de alguna manera que os burlarais de el. Toda la sociedad se burla del diferente. Es el precio de ser distinto. Pero al menos estais arrepentidos y eso esta bien.

Anónimo dijo...

A mi era un sujeto que me producía más curiosidad y extrañeza, que pena.
La soledad no tiene porqué ser una desgracia necesariamente.

Vic dijo...

Vaya..es famoso y no lo sabe. ¡Todos le conoceis!