15 junio 2007

AUTOCONTROL

Hay momentos, como éste, en los que la mala ostia te puede y tienes ganas de escribir, largo y tendido, sobre algo que te encabrona sobremanera. Pero es entonces cuando recuerdas una definición que aprendiste hace años y que te gustó tanto que se instaló en tu memoria para siempre (AUTOCONTROL: Capacidad de posponer una recompensa o satisfacción inmediata para obtener una recompensa o satisfacción mayor a medio o largo plazo) e intentas ponerla en práctica, aún a sabiendas que no eres experto en dichas lides, porque si en este momento dejara el autocontrol aparcado a mi derecha (o mi izquierda) me quedaría más a gusto que un reloj diciendo lo que me apetece decir, aún a sabiendas que podría hacer daño a gente querida por mí. Así que eso, que mejor me callo y no escribo nada. Buen fin de semana.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Artista dixit!
Que misterioso te has puesto, madre mía. De todas las maneras piensa que empieza un apasionante fin de semanaza interminable (hoy es sólo viernes), y que tal vez, si mañana no llueve, deje que me hagas un caño al futbito, aunque me temo que te falta calidad para hacer un caño a Fernandito Hierro.
Deja la mala hostia aparcada durante un par de días, que sino no te va a quedar nada para el domingo a las 11...
Lo siento, lo siento,... mía culpa, no he podido resistirme.
¿Ves? No he podido con el autocontrol.

Tot dijo...

Lo que has hecho no se llama autocontrol, se llama SUBLIMACIÓN y es uno de los fantásticos mecanismos de defensa freudianos....