En estruendo me trasformo si me escondo, invisible a los demás cuando me ofrezco y si me cogen, en muñeco de trapo me convierto. Salgo a empaparme bajo la lluvia y me convierto en un paraguas ajeno cubriéndome de cenizas bajo el fuego de un incendio. Le grito y exijo al silencio que se calle y con soplidos pretendo apagar la oscuridad que me ciega. Me río de mí mismo cuando la pena me invade y con lágrimas engalano mis efímeras alegrías. Corro raudo aunque siempre llegue tarde y cuento hacia atrás para que, de nuevo, todo empiece. pero nunca tengo prisa y me mantengo expectante. Altero a la furia cuando pretendo calmar y aburro al hastío si intento espabilarlo. Doy abrazos transparentes que nadie siente y poco a poco mis sonrisas se convierten en humo que se esfuma.
Soy uno en varios y demasiados en uno mismo.
Soy uno que no soy yo, soy uno que nunca he visto.
27 mayo 2007
PARANOIA ANIMADA EN RE MAYOR (aceptando que uno mismo también puede escribir chorradas insignificantes)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Pues entonces todo lo que yo escribo son también chorradas insignificantes. Puede que tengas razón y que así sea pero si escribimos estas cosas, paranoicas en gran parte, será por algo, será porque hay una cosa cuyo nombre no conocemos en nuestro interior que nos exige casi que desnudemos algunos de nuestros sentimientos, de nuestras sensaciones de la dificil realidad.
Todos somos uno y muchos a un tiempo, yos cambiantes del devenir, que a veces no reconocemos al yo de ayer, que renegamos de los sentimientos pasados o los consideramos demasiado buenos para ser ciertos... Pero esas son cosas que quizá están intrínsecas en el hecho de ser humanos.
Publicar un comentario