28 mayo 2007

ME ENCANTAN LAS ELECCIONES

Me encantan las elecciones, son un deporte de lo más divertido. Y si no, ¿quien me lo puede rebatir con estas razones?:

1- Es un deporte mixto, en el que incluso desde hace muy poco hay el mismo número de hombres que de mujeres compitiendo.

2- Los deportistas se preparan durante años para la competición, los primeros 46 meses, o sea el periodo de carga o pretemporada no hacen nada de nada de nada o lo poco que hacen lo hacen mal (muchas obras, ir a guerras, dar privilegios a hijos de puta que tenían que estar pudriéndose en la cárcel, beneficiarse económincamente de pelotazos urbanísticos,...) y nos hacen ponernos de mala ostia a los que luego somos el jurado.

3- Sin embargo en la puesta a punto se esmeran en que todo esté perfecto. Hacen como que trabajan duro, salen con buenas sonrisas, olvidan toda la mierda que nos ha echado, nos prometen todo lo que queramos que nos prometan,... para estar en plena forma el día de la competición y gustarle al jurado.

4- Aunque entre ellos hay muchas marrullerías y golpes bajos, justo en cuanto acaba la competición se felicitan unos a otros y "lo que pasó en la cancha queda en la cancha" (hasta el día siguiente que comienza la preparación de la siguiente competición y están en las mismas).

5- Los aficionados de cada equipo son como ultras que no dejan de animar y de meterse con el rival y ven penaltis inexistentes en el área del rival pero no manos clamorosas en el área propia y no dejan de pedir al árbitro expulsiones para el otro equipo.

6- Tiene unos altísimos índices de audiencia y van más personas a verlo que a un partido de fútbol o baloncesto o tenis o lo que sea.

7- Pero con mucho, lo que más me gusta de este deporte, es que siempre ganan todos. Unos porque han metido más goles que nadie, otros porque han metido más goles que otras veces, otros porque aunque hayan perdido, han metido muchos goles y otros porque aunque tengan pocos goles, si alguien viene con un maletín, les venden sus goles para que ganen unos terceros.

En fin, ¿alguien puede rebatirme ahora que las elecciones son el deporte número uno en nuestro país?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi lo que me llama la atención de todo esto es que unos hechos, unos datos, algo totalmente objetivo, sea capaz de provocar puntos de vista tan diferentes y debates tan enconados como los que se generan en la política.
Puedo entender que las personas directamente implicadas defiendan uno u otro punto de vista, pero lo que no acierto a entender es que dos jubilados (por poner un ejemplo, que nadie se sienta ofendido) en un bar de barrio se pongan a discutir sobre algo de lo que son profundamente ignorantes, y que lo hagan simplemente porque es un proyecto que ha elaborado "su" partido o el "partido contrario".
Espero que ahora no venga Al nery dándome caña por esto que he dicho.

Anónimo dijo...

Dicen por ahí que la política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros.

Yo pienso que hay que diferenciar mucho entre política e ideología. La política hoy en día ha perdido toda la gracia porque está desideologizada por completo. Actualmente las opciones políticas no representan como antaño valores, principios, modos de entender la vida y profundas sensibilidades. Las ideologías (que no son sino filosofías de vida) han muerto, y por eso la política ya no sabe a nada, ni emociona, ni provoca los sentimientos que antes provocaba.

Cuando antes ibas a votar, sabías muy bien a quién apoyabas. Sabías si apostabas por la Fe, por la revolución, por la propiedad, por la igualdad, por la tradición, por el laicismo, por la justicia distributiva, por los ricos, por los pobres, por la familia, por los trabajadores, por los empresarios, por la unidad de España, por la independencia de tu región, o por lo que fuera...

Pero hoy creo que nadie sabemos lo que votamos porque todos son o quieren ser igual de ambiguos y de polivalentes para no desperdiciar ni una sola voluntad votante. Las diferencias entre los grandes partidos son demasiado hetéreas, y se basan más en la estrategia o en la forma de envolver el producto, en el golpe de efecto, en la imagen o en el marqueting, que en contenidos reales o apuestas claras.

Vivimos una política de clichés, de colorines, de trucos de magia, de "fotosó", de centrismo insustancial, de mítines populistas, de frases prefabricadas, de escándalos desvelados a tiempo, de conchabeos periodísticos, de hipocresía, de motos bien vendidas, de problemas artificiales con soluciones brillantes, y de olvido, de mucho olvido de lo que España significa y de su más que penosa situación.

Tal vez los viejos que no saben de nada pero que discuten con fiereza, lo hagan movidos por una ilusión y fe ciega en las ideologías que equivocadamente consideran representadas por "sus partidos". Porque una cosa está clara: la gente de la calle y las bases de los macropartidos sí tienen ideas, valores y sentimientos; en cambio esos partidos, que son sólo maquinarias electorales, se han ido despojando de todos esos "lastres" hasta quedar desnudos y más insípidos que la comida de lata.

Rapajic dijo...

¡Toma ya!

Anónimo dijo...

Olé!
Bien en general pero con matices...
las ideologías siguen estando allí y hay ideas, hay diferencias, no tan marcadas como antes, sobretodo en el terreno económico, que también.
En parte es bueno que no haya tanta visceralidad como antes, aunque sería bueno recuperar algo de "pasión".

Anónimo dijo...

Si los políticos recobraran la pasión y la visceralidad, se solucionarían los problemas.

Anónimo dijo...

Yo creo que los jetas de los políticos tienen más pasión y visceralidad que nunca, pero ahora por defender sus bolsillos. Antes era por defender sus ideas.

Sólo unos pocos tienen, además de afán por llenarse los bolsos, ideas. zETAp es uno de ellos, pero maldita la gracia que nos hace a muchos españoles que las esté llevando a cabo.

Anónimo dijo...

Unos gramillos... de pasión vienen bien, pero, ¿visceralidad? a mi me parece peligroso, prefiero que se vean las cosas con cierta calma.