31 mayo 2007

ERASE UNA VEZ...

Imaginemos que es un día cualquiera, como el de hoy. Imaginemos que es un mayo cualquiera, como éste. E imaginemos que dos adolescentes cualquiera no tienen nada que hacer (más que estudiar) al salir de clase, ni un duro en los bolsillos y sus grupos preferidos no hacen más que sacar discos a la venta. Imaginemos que el formato CD está comenzando a comercializarse e imaginemos que no hay apenas ordenadores, ni internet, ni móviles y si quieres escuchar esos discos tienes que comprarlos o que te los grabe en cinta algún amigo que los tenga. Imaginemos que hoy es hace muchos años y que vemos a dos chavalillos (15 ó 16 años más o menos) en pleno mayo entrando en la sección de música de Galerías Preciados. Es un mayo caluroso pero uno de ellos lleva una cazadora vaquera y es muy hábil con las manos. Como es un mayo caluroso el otro va en camiseta y es algo hábil con las palabras. El segundo no hace más que preguntar a los dependientes por todos los discos raros habidos y por haber que hayan salido desde 1970, pregunta por el artista, por su discografía, por el precio, vamos que pregunta hasta por el nombre del perro del primo de la novia del batería del grupo, provocando así que todos los dependientes, intentando demostrar quién sabe más de música, se aglutinen a responder al trivial que el mocoso les plantea. Mientras, el otro, el de la cazadora vaquera con 30 grados, el de la cara de buenín y mirada despistada hace como que lee los títulos de las novedades de la sección de Compact Disc mientras parece desconocer al parlanchín preguntón. Un rato después está esperandole en la puerta de la calle. Un rato después el que parecía tener tanto interés en comprar música sale de Galerías sin un sólo cd (normal, si no tiene un duro para pagarlos) mientras el que le espera con la cazadora bien abrochada, mete su mano temblorosa por debajo de la misma, y como de la chistera de un mago saca 3 ó 4 discos recién puestos a la venta (INXS, Poison, Guns and Roses,...). Mientras comentan la jugada de camino a sus respectivas casas se reparten el botín y se van directos a escucharlos a sus cuartos mientras dicen a sus padres que se me meten en la habitación a estudiar. Días después sofocos durante los exámenes y notas insuficientes para lo que exigen los profesores. Pero eso sí, años después arrasan jugando al Buzz de música. Imaginemos que eran buenos chavales emulando a Robin Hood robando a los ricos para dárselo a los pobres (ellos mismos). Imaginemos que uno hoy en día se hace llamar Anthony, imaginemos que el otro F.A. Imaginemos que uno hoy vive de la justicia, imaginemos que el otro lo intenta de hablar con los demás.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y que sensaciones. Que acojono me entraba cada vez que tenía que salir de Galerías por los detectores. Pensaba que caería una verja por la puerta, las luces se apagarían y un gran foco me iluminaría directamente a la jeta.
La verdad es que hasta que no los escuchaba en casa, tenía miedo a ser pillado.
Eso si, después, mientras los escuchábamos sentados en el sofá pensaba........que tonto he sido que no he pillado el de pet shop boys y lo he tenido en la mano....¡mañana vuelvo!.
Que tiempos aquellos.........

Anónimo dijo...

Solamente un pero a todo lo que has dicho: Anthony no arrasa al Buzz de música.
De hecho la última vez que estuvimos en mi casa gané dos veces... y sinceramente todavía no me explico cómo.
No gano al Buzz de deportes sabiendo más que vosotros dos juntos, y en cambio de música que sé entre poco y muy poco..., mira ahí tienes un argumento para que veas que la buena y mala suerte existe y además es más caprichosa que la puñeta.

Rapajic dijo...

Vamos a ver, Clebarr, exijo aclaración inmediata acerca del buzz, quiero que dejes muy claro que esas veces en las que mencionas haber ganado yo no jugué, porque a ver, si al de cultura general y al deportes fuiste humillado por un servidor, no quiero ni imaginar que te habría pasado al de música (y eso desmontaría tu teoría de la suerte, lo de la cultura general y el deporte me refiero).
Y Anthony, ¿qué pensaría ramoncín o los del SGAE de todo esto? Fuimos pioneros en la piratería musical ;-) Aunque tal y como lo relatas, no me habría importado que pasara para ver tu careto entre esas rejas imaginarias, jajaja

Anónimo dijo...

Vamo a ve, vamo a ve, no se si es que teneis alzehimer o algo parecido, pero los hechos son objetivos los miremos por donde los miremos.
Hay más personas que pueden decir si esto es cierto o no, o sea que a ellos me remito si quereis.
1º.- Gordito (hecho objetivo éste, tal y como he dicho), las veces que ganaste al BUZZ de música, no te lo creías ni tu¡¡¡¡¡.
Dabas a la que fuera el primero sin ni siquiera haber leido las preguntas. Lo más acojonante era que el método te dio la victoria en un par de ocasiones.
2º.- ¿Que tu sabes más de que que nosotros?.
3º.- Chiquitín chinchilla (otro hecho objetivo) el último de los días que jugamos al BUZZ, no arrasaste a nadie. Repito, a nadie.
Incluso recuerdo perfectamente que Carlos ganó una partida, yo otra, y en una tercera quedé a 40 puntos de ti, siendo la puntuación alrededor de 15000, o sea que de arrasar na de na (al menos el último de los días, eso si).
Incluso gané a deportes.
Si dudais de todo esto, es que andais un poco pá yá.
XXXOOOXXX