Leo en la Real Academia de la Lengua que la democracia es la “Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno” o “Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.”
A mí nunca me ha gustado la democracia como sistema político, me parece un sistema injusto en el cual unos cuantos hacen lo que les viene en gana durante unos años “legitimados” porque unos muchos, la mayoría, pero no necesariamente una amplia mayoría, han decidido echar una papeleta, que se llama voto, en una urna, más por cuestiones de simpatía o tradiciones familiares o afinidades de amistad o intereses propios que por conocimiento real de sus programas o intenciones de gobernar. Aún así, sin gustarme, puedo aceptar el argumento de mucha gente que dice que estando de acuerdo en que es un sistema injusto es el menos injusto de los sistemas (yo pienso que si no es perfecto habrá que pensar en alguno que se acerque a ese utópica perfección), pero ya lo que no me entra en la cabeza es que si se aceptan las reglas del juego, éstas sean modificadas a antojo de cada uno.
Si, como dice la rae, es una “Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno” o “Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.”, lo que no puede ser es que sea el propio sistema el que determine a quien puede el pueblo elegir.
Me recuerda un poco a una escena de Friends en la que Joey compra dos butacones de relax y le dice a Chandler que elija, Chandler le dice (más o menos, no lo recuerdo textualmente) “¿puedo elegir cualquiera de los dos?” y Joey le afirma que por supuesto y cuando Chandler se aproxima a uno de ellos Joey le dice “¡Ese no!”.
Pues eso, que resulta que precisamente quienes tienen el poder (político, judicial,... me da igual) son quienes determinan a quienes podemos votar y a quienes no. Osea, que nos toman por tontos o malas personas o inmaduros o niños pequeños y antes de nada nos dicen “Este partido es de señores malos, por eso no les podemos dejar presentarse, porque tú aún no sabes discernir qué está bien y qué está mal y a lo mejor tú y otros niños os equivocáis y les votáis”
¿Y? Y si me da la gana votar a un partido que promueve echar caca de vaca a la calle cada día y que todos andemos a cuatro patas, ¿por qué no puedo hacerlo? ¿No son esas las reglas del juego? ¿Que unos propongan y nosotros dispongamos qué hacer con lo que proponen?
Si hay unos hijos de puta que promueven matar y quieren presentarse a unas elecciones, yo, como ciudadano, ya que no me dan la opción de participar en otro sistema mejor, quiero que al menos me den la oportunidad de no votarles, quiero que al menos, ya que soy (en teoría) parte de ese pueblo que puede intervenir en el gobierno, me den la libertad de decidir qué quiero y qué no quiero hacer con mi voto.
08 mayo 2007
¿DEMOCRACIA?
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14 comentarios:
Una de las cosas de las que más me río de la política son los mitines. La gente que va a los mítines ya sabe de sobra que va a votar al tío en cuestión y no es gente que va a informarse que pretende tal partido político. Con lo cual se convierten en baños de multitudes del sinvergüenza en cuestión.
Siempre oí que la democracia era la manera de gobernar menos mala, y por tanto con sus carencias y lagunas... Supongo que es una de las teorías que intentan excusarla, con el fin de no retrocer al pasado y recordar otros regímenes políticos. Pasafraseando de nuevo, acabo de leer en la II bio de Sabina que el considera a los políticos, como las señoras de la limpieza, que hacen lo que a nosotros no nos da tiempo. Me ha gustado esta manera de ver la política, que por cierto tampoco es un pensamiento oroginal del de Úbeda.
Esto último no viene a cuento, pero no sabía donde meterlo... o sí, a lo mjor en el blog...
besos
la reciente historia de Argelia te da la razón. O te la quita. Yo que sé.
Chechu, yo he ido a mítines de bastantes partidos, entre ellos de Izquierda Unida. Y no les he votado.
Me parece interesante el blog de hoy, pero daría para páginas y páginas.
Lo primero que habría que tener en cuenta es que "democracia" es una palabra completamente hueca y desgastada por el uso. Su significado es demasiado general (participación del pueblo en lo público o en las tareas de gobierno)y todo el mundo en política dice ser democrático piense como piense, pues desde luego nadie va a definirse como dictatorial.
Esto es así porque el término dictadura parece sugerir un sistema donde te dictan lo que tienes que hacer, pensar o decir, mientras que democracia es "libertad y felicidad".
Ya se sabe que las palabras son engañosas y fácilmente manipulables, sobre todo las que adolecen de por sí de una fuerte carga peyorativa, como dictadura, que es una etiqueta idónea para desprestigiar ideologías y regímenes no necesariamente perversos o, al menos, no tan inhumanos como se pretende.
Así, el debate entre lo democrático y lo dictatorial está viciado de raíz, lo mismo que la pregunta absurda de si es mejor la imposición o la participación. Lo importante es quién decide –y con qué intención- lo que es impositivo o participativo.
Yo creo firmemente en la participación del pueblo en todos los asuntos públicos. Así que soy democrático. Pero esa participación popular puede plasmarse de muy diferentes modos y en muy diferentes grados. Así, por ejemplo, el sistema parlamentario de partidos es la vía de participación cuantitativamente más pobre, y sin embargo la más valorada hoy en nuestra sociedad, hasta el punto de que cuando hablamos de democracia nos referimos únicamente a la partitocracia.
Frente a esta modalidad partitocrática -hoy omnipresente-, existen numerosas alternativas mucho más democráticas en el sentido etimológico de la palabra.
Una de ellas es la llamada democracia ascendente o natural, que se caracteriza por la existencia de una Cámara Corporativa en la que están representados no partidos políticos, sino sectores económicos, productivos, sociales, territoriales o culturales. Los representantes en la Cámara de estos sectores serían elegidos de forma escalonada y ascendente en cada ámbito sectorial, siempre partiendo de las instancias más bajas y con participación de todas las personas (trabajadores, familias, empresarios o vecinos) pertenecientes o afectados por el sector. El sistema de gemios medievales es un pequeño esbozo de este modelo.
Aparte de esto, yo considero que hay determinados temas o materias (quizá muy, muy pocos) que no pueden ser sometidos a debate, consenso o votación. Pero éste es otro tema...
Perdonad por el discurso, pero el concepto de democracia es un tema que me entusiasma
F.A., a Hitler le permitieron presentarse a las elecciones en Alemania ¿me pretendes decir que eres partidario de que se presente algún personaje similar, porque apoyas la democracia?.
Yo desde luego prefiero no correr el riesgo y también me considero demócrata.
Lo que se dice en la entrada del blog es totalmente cierto, y debería ser así en un sistema en el que la Justicia como poder independiente actuase debidamente.
El problema de España es que el Poder Judicial es de todo menos independiente y justo, por eso se intenta eliminar de antemano a todo aquél que tiene claras intenciones de utilizar para delinquir la legitimidad que le otorga un cargo público electo.
En realidad todos los partidos del arco parlamentario hacen esto (delinquir, pues nadie se salva de la corrupción), así que estrictamente deberíamos ilegalizar a todos. Pero me temo que el caso que nos ocupa y nos preocupa es el del terrorismo, por eso me parecería bien que se ilegalizase a ciertos partidos (HB, ANV o PSOE), cosa que de hecho no se está haciendo.
En cualquier caso, considero que lo que tenemos en España no es una democracia, sino, como alguien ya apuntó, una indecente partitocracia en la que los ciudadanos no tenemos ni voz ni voto. Y como los españolitos, en general, somos tan borregos, nos damos por satisfechos con lo que nos dicen los líderes políticos de turno.
Para este viaje, no habrían hecho falta alforjas (es decir, la tan magnificada Transición de los años 70).
Sí, desde luego lo de la Transición es un cuento.
La súper democracia hoy nos venden como la panacea de los logros sociales no llegó de la mano del consenso, ni por aclamación popular; no surgió por arte de magia, ni porque la mayoría de españoles se sintiera, de pronto, demócrata de toda la vida. Fueron precisamente los mandamases del Movimiento y los ministros más comprometidos con el Régimen quienes, con la aquiescencia del Caudillo, pusieron los cimientos de lo que hoy conocemos como "democracia".
Sólo fue una cuestión de circunstancias. El contexto internacional y los intereses económicos impulsaron a los políticos franquistas a culminar la liberalización de las instituciones, que ya se había iniciado a finales de los cincuenta. La última década de la dictadura resultó, digan lo que digan Victoria Prego y la tele, bastante poco dictatorial. A partir del 75, sólo cambiaron las formas. Los figurones de la F.E.T. se quitaron la camisa azul y fundaron sus partidos dando ejemplo de civismo democrático. Se llevó a cabo una campaña machacona en favor de la Constitución y del pluralismo. Se convenció hasta al último ciudadano de que el futuro de España dependía de él y de su papeleta de cada cuatro años.
Así que...menos mitos y más realidades.
¿Menos mitos y más realidades? ¿qué podría decir de eso, por ejemplo, mi padre? ¿De tu afirmación de que en la última década de mandato del hijo de puta del tío patxi fue poco dictatorial? A lo mejor los que, como mi padre, salieron a la calle a defender (bueno a intentarlo) sus (y a día de hoy nuestras supuestas) libertades y acabaron muchos días corriendo, muchos otros a ostias y alguno que otro en un calabozo, no opinan igual que tú de que esa década fuera poco dictatorial. A lo mejor un amigo de mi padre, estudiante de derecho, al que en el 72 tiraron desde un 5º piso (murió, sí) por manifestarse, esa década sí le resultó dictatorial. ¿dónde estabas tú para afirmar eso? ¿o es que un espermatozoide, un feto o un bebé de 1 año es capaz de almacenar esos recuerdos y darles elementos de juicio? en una máquina del tiempo os mandaba yo a ti y a unos cuantos a esa década, pero no como niños bien seguidores del régimen, sino como gente normal, con algún tipo de inquietud, y que así comprobarais qué tipo de libertad tendríais para manifestarla...
Bueno y ya que me he puesto...
Anthony: A veces no veo en tus comentarios al tío liberal, respetuoso y tranquilo que yo conozco. Yo veo que hoy(bueno ayer) se ha formado un gobierno en un país dónde hace pocos años no había más que muertos y esos que hoy forman parte de ese gobierno, es posible que seguirían matando de no haberles permitido legalizarse. ¡Y toma riesgos alguna vez, que sientan bien!
Anónimo: si te identificaras (al menos con un nick) sería de agradecer.
Y otra cosa, muchos de los que en estos días no hacen más que manifestarse (no todos por supuestísimo) son o eran partidarios del antiguo régimen o semillas del mismo, precisamente de aquél que no permitía manifestarse. Un poco incoherente ¿no?
Y ya no opino más, ya he dejado bastante clara mi postura.
Ay Al nery como te gusta la política!!!
Bueno, F.A., no nos sulfuremos.
Para empezar yo no soy ningún fiel seguidor de ese Régimen.
En segundo lugar, en esa época tú también eras un espermatozoide, un feto o un bebé de 1 año y eso no te impide juzgar ahora la etapa en cuestión. Si tú tienes el testimonio de tu padre, yo tengo otros también testimonios de testigos no en sentido contrario, sino en el que he dicho: que la última década del franquismo se produjo una fuerte liberalización institucional en todos los campos (economía, ley de asociaciones, etc.)
Este dato es fácilmente contrastable consultando el BOE de la época o la historiografía de cualquier color.
Te aseguro, macho, que hubo mucha gente normal y con inquietudes que no sufrió los sofocos de tu padre.
Yo simplemente comparaba la etapa con las inmediatamente anteriores (años 40, por ejemplo), en las que quizá a tu padre no le hubieran corrido los grises, sino que un Tribunal especial le hubiera aplicado directamente (no conozco sus ideas, es un ejemplo) la Ley de Represión del Comunismo y la Masonería del año 40, y se hubiera pasado treinta años a la sombra.
Evidentemente, el franquismo mantuvo vigentes hasta el final sus propias leyes características, que resultan chirriantes comparándolas con el sistema actual. Como es lógico,no había libertad de sindicación ni de partidos, y seguía siendo ilegal reunirse con estos fines. aunque te garantizo que las sanciones y detenciones de los años 70 por dichos motivos eran cada vez más formales y simbólicas, y se hacía la vista gorda en muchos casos.
No me jodas y no me mandes a ninguna parte en tu maquinita del tiempo, y menos a esos años tan feos.
Apasionante debate. No tengo mucho tiempo ahora para exponer mis ideas. Me limitaré por tanto a decir que estoy básicamente de acuerdo con Al Neri y con la intervención anónima. Y también añadiría que en estos casos aludir a las experiencias personales o lo que le pasó al primo del amigo de mi cuñado, distorsiona bastante el debate. Por ultimo, pienso que los términos "dictadura" o "democracia" en sí mismos, no son ni buenos ni malos. Son los políticos e instituciones de turno los que las llevan a un extremo o al otro: efectivamente, he visto en esta democracia nuestra fechorías de tal calibre como hubieran podido darse en el franquismo. Es más, en muchos casos se trata de los mismos sinverguenzas.
Ya empieza el ambiente preelectoral. Y empieza movidita.
La verdad es que tienes mucha razón en la mayoría de las cosas que dices. Aunque todos sabemos que no es tan fácil. No es fácil la política y menos aún trabajar en ella porque no olvidemos que la carne es débil y no todo son sentimientos de ayuda a los demás. Es su trabajo pero como en cualquier cosa de la vida española también existe esa picaresca... que nos hace ser tan asquerosamente diferentes.
Saludos
Fran, machote, no sabes ni por donde te da el aire.
Interesante comentarios...
Curiosa tu democracia, Al neri. Es otra forma de representación, pero creo que al final se diluye lo que eligen los ciudadanos.
Opino que es mejor una democracia más directa, con participación directa de los ciudadanos en temas importanes y no tanto. Hay que recordar que tenemos las nuevas tecnologías. El problema es que el tiempo en que vivimos lo hace complicado, funcionarios aparte ;). Sobretodo este pais con los horarios 8y salarios) tan ridículos) por cierto, animo al ddel bñlog que habra ese tema de horarios, salarios...
Saludillos.
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