Vamos a hacer una extraña mezcla. Por un lado un lema que encarna una filosofía deportiva, por otro el regreso a dónde por primera vez lo escuché, por otro la reaparición de un crack que encarna como nadie dicha filosofía y por último la transferencia de la misma a la noche.
Hará más o menos diez años que escuché por primera vez el grito de guerra que mejor expresa mi manera de entender el deporte de competición. Fue en el Huerta del Rey y viendo al Balonmano Valladolid (no recuerdo si por entonces era aún Michelín Valladolid, supongo que sí) y seguramente ya lo cantara algún grupo de animación futbolera pero yo no lo había oído nunca y me marcó pues eran las palabras exactas que resumían lo que yo sentía cuando competía o entrenaba a algún grupo o animaba a algún deportista o equipo. Este verano se puso de moda para animar a un grupo de nenas que dicen representarnos y que desde luego no materializan lo que él ánimo impulsa. ¡A POR ELLOS!
Desde siempre me han gustado el tipo de deportistas y de entrenadores que no tienen miedo a la hora de competir y se van a por el adversario o deciden tomar riesgos en sus decisiones dentro de sus respectivas disciplinas. Son personajes que se baten a pecho descubierto y dispuestos a demostrar quién es el mejor con sus propias armas, sin ajustarse a las del rival y sin miedo a que ello les lleve a la derrota, Maradona, Tyson, Lendl, Lewis, Hinault, Gross, Ronaldo, Gebreselassie, Nadal, Nemov, Stoichkov, Phelps, El Guerrouj,… y Lionel Messi son algunos de los deportistas que siempre he admirado por su manera de entender la competición. Y por el contrario he despreciado los planteamientos cobardes, ruínes o poco ambiciosos(aunque pudieran resultar exitosos) de la Grecia de la última eurocopa de fútbol, de Capello, Trapatoni, Aranchita, Induráin,…o esos equipos de baloncesto que, como ayer el Barça, ganan porque dejan al rival en 53 puntos. Y si bien entiendo que sea legítimo en algunos casos usar tus limitadas armas para defenderte ante un rival mejor y así tener la opción de ganarle, qué decir cuando encima eres mejor (Induráin es el mejor ejemplo) y no vas a por el adversario.
Todo esto viene porque ayer volví a escuchar y a sentir el “A por ellos” en el mismo lugar dónde lo escuché por primera vez y vi a un rival menor ir a por uno mayor con valentía y sin miedo a que le “partan la cara” y porque ayer regresó el deportista que mejor encarna lo que yo concibo con “A por ellos”, el chavalín que me hace sentir que se puede jugar en un estadio con 100000 personas como yo jugaba en el patio del colegio de niño (bueno, incluso un poco mejor), o sea, cogiendo la pelota y yéndote a regatear a todos aquellos que te salgan al paso e intentando llegar con el balón en los pies hasta la portería.
Incluso alguna vez un “barrilete cósmico” y otro menos bajito pero igual de regordete lo consiguieron…
Ah, ¿y que qué tiene que ver todo esto con la noche? Cambiad la última "o" del grito de guerra por una "a" y ya tendréis la respuesta, además de un lema guerrero nocturno...
12 febrero 2007
¡¡A POR ELLOS!!
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2 comentarios:
Yo cuando estaba en la línea de salida de una competición, convertía a todos los rivales, mentalmente en enemigos a muerte, para intentar no sólo ganarles sino sacarles el mayor espacio posible. Entre los enemigos a muerte, había, por supuesto, buenos amigos, pero durante los poco menos de once segundos de competición, no había amigos, eran los peores enemigos. Por eso hoy día la gente que le da igual ganar que perder y no valora ni la derrota ni la victoria, es que me revelven por dentro.
Yo en el mundo del deporte he ido cogiendo fobias y cariños a deportistas y a selecciones, que con los años se agarran más y más y ya no puedo despegarme de ellos.
No soporto a la Brasil que ya sólo hace bien los anuncios para Nike, que con los jugadores más talentosos del mundo, se olvidó en España ´82 de lo que significaba jugar bien al fútbol y se italianizó hasta unos límites que provocarían una sonrisa de complacencia a Trapattoni o Clemente. Y eso no se lo puedo perdonar, que un brasileño se italianice es pecado mortal. Y ya sé que algún resultadista puede decirme que Italia es la campeona del mundo..., perfecto e incuestionable. Pues que se trague los últimos 50 partidos de la Azzurri y luego, si no tiene secuelas graves, que me cuente.
Yo prefiero siempre el talento aunque no esté en el bando de los ganadores, y en la primera posición del talento está el mejor de la historia, Maradona, claro. No soy nada original por defender que Diego es el mejor, eso es lo mismo que decir que me llevaría a la cama a Monica Bellucci o a Jessica Alba antes que a Bety la fea..., nos jodió mayo con las flores.
Para mi el video es genial por dos motivos: el primero obviamente por el gol, y el segundo por la voz in crescendo de Víctor Hugo Morales, su clímax y su absoluta extenuación cuando termina diciendo Argentina 2- Inglaterra 0. Inmortalizó lo que hoy ya es un clásico: "Barrilete cósmico, ¿de que planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés?"
Lo siento artista, pero ya ves, pones a Diego y ni una palabra para Messi o Ronaldo..., pero entiende que el sheriff es el sheriff.
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