10 diciembre 2009

MI YO VERDADERO

Hace pocos días hablaba con Aprendiz de Brujo si quienes escribimos aquí somos nosotros mismos o tan sólo una parte de nosotros. Él defendia que casi en su totalidad es nuestra persona quien se muestra aquí, mientras yo creo que tan sólo es nuestro personaje. Tan sólo una parte de nosotros, la que queremos mostrar.
Pues bien, hoy no va a escribir F.A., sino que lo va a hacer Felix. Para que se vea la verdadera diferencia entre uno y otro.
Por primera vez y espero que por última.

Mi trabajo, cuando trabajo, está relacionado con hacer mejor a los demás. Bien en el ámbito del deporte, bien en el mundo de la empresa.
Mucha gente, mucha más de la que jamás llegué a imaginar, me dice que soy muy bueno haciendo lo que hago.
Cuando tras ese piropo profesional me he atrevido a preguntar las razones de esa creencia hacia mi persona, casi siempre los tiros han ido por el lado emocional. Por lo visto, más allá de saber más o menos, debo transmitir mucha pasión cuando estoy con las personas y eso les contagia y les hace atenderme, implicarse conmigo, tener fe en mí y en definitiva, crecer.

Yo cuando trabajo siempre dejo en la puerta las mierdas que, como el mundo, pueda tener en ese momento. Si ese día me ha pasado algo malo lo dejo en la calle, si no estoy de ánimo, me pinto, como un payaso, una sonrisa y adelante. Y si, por lo que sea, no creo mucho en mí ese día, al entrar por la puerta me transformo en el tío más seguro del mundo.


Uno de mis lemas, de mis filosofías, de las cosas que con mayor hincapié insisto cuando estoy trabajando con alguna persona(o un grupo de personas) es darlo todo en todo lo que estés haciendo, poner la máxima voluntad, la máxima concentración, el máximo sacrificio. Siempre digo que eso no garantiza resultados en ningún ámbito de la vida, pero que aumenta las probabilidades de tenerlos.
Y que en el caso de que así las cosas no salgan bien, al menos estarás a gusto contigo mismo y no tendrás nada que reprocharte en el futuro.
Pues bien, si, como me dice la gente, transmito pasión cuando trabajo, es, creo yo, porque creo firmemente en lo que hago y en lo que digo.


Bueno, o creía.

Hoy me ha pasado algo para lo que no estaba preparado.
Un trabajo propuesto por mí, diseñado por mí, construído por mí y pedido (por otras personas) para mí, ha ido a parar a otra persona.
He trabajado tanto, he construido tanto, me he preparado tanto, he tragado tanto, he dado tantos pasos hacia ese puesto, que hoy he dejado de creer en que el esfuerzo máximo valga la pena.
Hoy he vuelto a recordar que los contactos valen más la pena, que tener buenas relaciones valen más la pena, que caer en gracia vale más la pena. Y que lamer culos vale más la pena.

Y no sé si es lo que más me molesta (porque creo que no, realmente lo que más me jode es no tener algo que yo consideraba mío), pero sí sé que me va a costar mucho enfrentarme mañana a 20 personas y contagiarles pasión por algo que ya no sé si creo. Que me va a resultar muy complicado hacer creer la semana que viene a unas chavalillas que dándolo todo estarán más cerca de conseguir lo que llevan buscando tanto tiempo. Y que se me va a hacer una montaña demasiado empinada de subir el hecho de transmitir cosas que ya no siento. Cosas que ya no creo.



Espero que al menos este escrito me sirva de catarsis para liberar la tremenda decepción que ahora mismo tengo y que, como seguramente suceda, mañana al despertarme vea todo de manera diferente a cómo lo veo ahora y siga creyendo que luchar es el único camino para llegar a cualquier parte.
Más que nada porque ahora no creo nada.

Félix.

12 comentarios:

a veces dijo...

Caerse es posible, levantarse es obligatorio.

Carlos dijo...

Las personas muy inteligentes aprenden de los fracasos, también son necesarios. Los golpes de cincel que tanto daño nos hacen, también nos hacen crecer.

Ánimo amigo.

la que caracoleo. dijo...

Bueno mira que yo me enrollo,que hasta lo hago con dos R.Pero esta vez no voy a hacerlo,solo decirte que aunque es duro que te quiten cosas,no dejes que nada ni nadie te amarge un solo día que amanece también para ti.
Un beso para todos.

ignatus dijo...

Raro serías, Félix, si después de una hostia, el cuerpo se te quedara igual... Machomán sólo hay uno.

Aunque en realidad estoy de acuerdo contigo:
mañana (hoy quizá) volverás a verlo igual que siempre.

Y volverás a verlo como antes, porque lo que ves “ahora” no es nada nuevo que ignorases antes:
ciertamente los contactos, las buenas relaciones y el caer en gracia valen mucho para conseguir cosas. Pero olvidas que el esfuerzo y el trabajo bien hecho consiguen contactos, mejoran las relaciones y hacen que caigamos mejor, aunque no sea lo que se busca. Y además produce buenos resultados.

Es cierto que el pelotilleo también funciona, pero para eso hay que valer y a lo mejor tú no sirves para adular, trabajar a medias y después irte tranquilo y feliz a casa... una discapacidad como otra cualquiera (no es muy grave, no te preocupes).

Y tampoco te creas que el pelota consigue todo lo que se propone: no hay vías infalibles, así que, créeme, la tuya es buena (y tienes que creerme, pues los conserjes, como los taxistas, sabemos de todo y tenemos siempre la verdad absoluta ;-)

En fin, Félix, que no sé qué hago aquí racionalizando esto, pues son cosas obvias y que, por lo que cuentas, tú llevas dentro, por lo que no necesitan explicación: las “recordarás” sin ayuda en breve.

Así, pues, en la línea de moñería por la que me muevo esta semana, me limitaré a dedicarte sólo una canción, con todo mi afecto.

Iñigo.

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P.D.: Y si una canción es poco, siempre podemos romperle las piernas al lameculos (nos dejan un Ferrari para la huida).

la que caracoleo. dijo...

Muy bien dicho Ignatus,los pelotas consiguen las cosas rápido,pero al final no los quiere nadie.
Y si hay que sacar los tanques a la calle,los sacamos o vamos a cabo cañaveral que algún cohete quedará por allí y también lo ponemos en to el centro de Valladolid,y el ferrari en la puerta la farmacia,movilizamos to lo que haya que movilizar.Solo sonríe un poco Felix ya verás como ves la ida de otro color.

Jordan dijo...

El tener contactos vale para conseguir abrir alguna puerta pero el hacer la pelota para nada.
Sí se te abre una puerta y no tienes valía no sirve de nada.
La profesionalidad y las tablas d alguién se ven.
Sí tu proyecto se lo han dado a un manta no pitará y tú no te alegraras pero....jajajja.Lo digo por experiencia propia,en mi trabajo esas cosas son relativamente frecuentes.
¡Tomátelo con ironía!

Clebarr dijo...

En mi ámbito, los chupapollas y los pelotillas llegan bastante lejos. De hecho, mucho más lejos que los que de verdan tienen valía.
He visto muchas patadas "hacia arriba", es decir: A este puto inútil quítamelo de encima. Ofrécele otro puesto y que gane más, pero que se pire de aquí.
Al que curra de puta madre no le dejan marcharse voluntariamente. De hecho cuando se mueve, lo hace por vías legales, bastante harto de que monetariamente no se le haya tenido en cuenta.
A este colectivo pelotil se les distingue a kilómetros: No paran de sonreír enseñando todas las encías y hablan por los codos. Me gustaría pensar que luego son unos desgraciaditos, pero no. Yo creo que encima duermen como lirones por las noches. Muy bien pagados de ellos mismos.

No sé, tío. En principio todo parecen ventajas, pero no sé..., algo me dice que no te quedarían bien las rodilleras.

lidia dijo...

A los lameculos no se les aprecia en ningún sitio.Por lo que leo a ti te apreciamos hasta los que no te conocemos,no lo olvides.Un beso.

Rapajic dijo...

Tan sólo quiero aclarar una cosa: No he llamado "lameculos" a nadie en concreto ni cuando he usado ese adjetivo me he referido a nadie en concreto, tan sólo reflexionaba en voz alta (en letra lata más bien dicho) que creo que siendolo se consiguen más cosas y que si, tal vez, yo lo fuera más, conseguiría más cosas.
Nada más.

Arancha, 31 años (casi 32) en paro y becaria en prácticas dijo...

Vaya Felix,lo siento de verdad. Pero tienes razón en que uno se siente mejor si cree que ha hecho todo lo posible, aunque no lo consiga. Yo (y no es que quiera hablar de mí jajaja, pero hablo) muchas veces les digo a las personas cercanas a mí, si lo que hago servirá para algo, si me veré recompensada, pero la verdad es que habrá mucha gente en estos momentos pensando eso mismo y no todos nos veremos recompensados pero si no lo hacemos, tendremos la seguridad de que no hay ninguna posibilidad de conseguirlo

Chechu dijo...

espero que no sea lo que me temo, ya hablaremos, entonces. De todos modos, ánimo. Quiza hoy y ahora no te valga lo de que todo lo que pasa, ocurre para bien, pero puede ayudar

Rapajic dijo...

Sí Chechu, sí es lo que te temes. Y con el corazón en la mano lo único que deseo es que un H.P. que tú conoces acabe en la cárcel por lo del caso Gürtell. Así al menos podría segiur pensando que cada uno tiene lo que se merece.