24 noviembre 2009

ESPAÑA ES ASÍN

Supongo (bueno no supongo, seguro) que cada país del Mundo tiene sus particularidades, detalles de sus gentes que no llegar ni tan siquiera a percibir cuando vas de turista (a no ser que tengas de cicerón a un nativo del lugar o alguien que lleve viviendo allí muchos años y te muestre esas peculiaridades).
Son costumbres no escritas de las personas que allí habitan y que sin saber cómo se van transmitiendo, no a todos los miembros de la comunidad, pero sí a los suficientes como para ser llamativas a poco que nos fijemos en ellas.
En los últimas días yo me he tomado con dos "tipical spanish" (porque supongo que son exclusivas del país dónde vivimos y algunos nacimos). Y no sólo tipicas españolas, sino además exclusivas de los hombres.
No llevaba la cámara de fotos encima, pero sí el móvil para que me sirvan de ilustración de los ejemplos.


He nacido aquí, siempre he vivido aquí y lo he visto desde que nací. Aún así, no lo entiendo. No entiendo la costumbre, por no decir la manía, que tienen los hombres de avanzada edad de este país por ponerse a contemplar una obra. Sea de lo que sea. Cuando tenía 10 años, veía hombres de 70 mirando (y cómo no comentando) una obra. Ahora tengo 36 y sigo viendo hombres de 70 años viendo (y cómo no comentando) las obras. Y claro está, no pueden ser los mismos. Los hombres de 70 de hoy son los de 45 de hace 25 años, esos que aún no se detenían en corrillo a pasar la mañana mirando como otros trabajan.
Así que no me queda otra que pensar que aún me quedan otros 35 años para entender (y así de paso disfrutar) de esta costumbre de nuestra sociedad.






La segunda con la que me he topado estos últimos días es más intemporal. ¡Y a mí me encanta! Jugar la partida en el típico bar de barrio repleto de humo.
He de reconocer que hay una cosa en mi vida que dejé de hacer y que, en ocasiones, realmente echo de menos. Es quedar un sábado o un viernes por la tarde con los amigotes a jugar la partida (especialemente al subastao).
Ese ambiente que se genera, de complicidad, rivalidad, tensión no desmesurada, generaciones diferentes realizando a la vez la misma actividad, las copas que van cayendo, los puros consumiéndose, los tacos en voz alta y las broncas entre compañeros que a los dos minutos se olvidan y, cómo no, los posteriores comentarios a cada jugada realizada. ¡Qué gozada!
Ahí sí me siento identificado con una costumbre de nuestra Tierra y me genera alegría el simple recuerdo de alguna que otra mítica partida en "El Cortijo" de Amatulo.
¿Para cuándo una partidita?.



18 comentarios:

la que caracoleo. dijo...

Ya me había fijao yo,que voy por la calle como un búho sin perderme detalle,en la costumbre de tanta gente mayor de pasarse horas y horas mirando las obras,y también me había preguntado que ínteres puede tener,es algo parecido a las viejas de los pueblos cuándo sacan la silla a la puerta,y ven pasar la vida a su alrrededor sin participar en ella,y así hasta que se mueren,yo nunca lo he entendido tendré que hacer un estudio sobre esto.
Menos mal que no todos los que pasan de los 70,se dedican a eso,anda que no es aburrío,mi amigo er pepón,del que ya os he hablao,con mucho más de 70 años,dedicaba su tiempo libre a pasearse,y a mirar a toda la que se le ponía por delante,y no se le escapaba ni una,relmente para m i,hubiera sido muy triste encontramelo mirando una obra,y luego irse a dormir¡que tristeza!,ese era un campeón.Al morir su mujer puso en su lápida:Fué un gran ejemplo como padre,y un gran ejemplar como amante.Viva la gente que no pasa el tiempo mirando las obras.
Un beso para todos desde el ave.

Clebarr dijo...

A mi abuela con casi 93 años la encanta, cuando el tiempo lo permite, sacar una silla a la calle y ver pasar a la gente. De la misma manera, la gusta poner la televisión, sin importarla el programa, simplemente la gusta tenerla encendida.
- Abuela, ¿qué estás viendo?
- No sé, hijo. La pongo porque me gusta "ver pasar santos".
Pues eso. Ver imágenes, ruidos, colores,...

Yo nunca he compartido la pasión de algunos por el cotilleo. Yo creo, que la gente que se reúne para ver como cavan una zanja, por ejemplo, la divierte no por la zanja en sí, sino por la gente que se aglutina alrededor. Es una excusa perfecta para echarse un parlao con el señor que tienes al lado. Se puede empezar por el poco arte del maestro cavador, pero perfectamente se puede terminar hablando de la carrera de los hijos.

En cambio sí que me gustan los locales de partida. Cada día me gusta menos tomarme un vino en un local de diseño: Líneas rectas, decoración minimalista, negro y acero y carta de vinos.
Me gustan los locales de madera vieja, donde el dueño se llama Santi y donde nada más vernos a mi padre y a mi, nos pone un par de vinitos de la marca de siempre sin preguntar nada. Es ya mucho tiempo tomando siempre el mismo vino. Un chiste acerca de lo mal que juega el madrid, olor a puro y conversación de gente de barrio. Nada sesudo, solamente conversación sencilla de gente que no quiere aparentar. Maravilloso.

Chechu dijo...

Odio las cartas, es como necesitar pasar el tiempo porque sí. Y si encima me las decoras con humor asqueroso a puro, oliendo a ese aroma repugnante de muchos bares que mezclan tabacazo y pis, pues apaga y vamonos. Lo de la obra espero que si llego a esa edad, mi ocio no se base en mirar obras. Pero nunca se sabe

j.m dijo...

Respecto a las obras, estoy de acuerdo con Clebarr en que parece solo una excusa para entablar contacto con la gente. Quizás haya de fondo una profunda soledad en aquellos casi octogenarios que se congregan en rededor del ruido y las máquinas.
En lo de la partida y los bares de barrio, también me identifico mucho con F.A y Clebarr. Matizaría que no es que sean mis lugares de ocio favoritos en sí, pero sí alivian de vez en cuando de la mucha tontería que nos rodea a diario.
Chechu, que el bar sea de barrio y cartas no quiere decir que sea insalubre. Eso tampoco me agrada. Pero es mucho peor la humareda que se prepara en cualquier pub de moda, en cuyos baños a veces hay que entrar levitando para no mojarse los bajos del pantalón.

Aprendiz de brujo dijo...

J.M, yo quiero escribir como tú de mayor, macho.
A mi me pasa como a Clebarr, soy pijotero con el vino, -aunque me adapto a casi todo-, y sin embargo me gusta más la taberna pequeña que los grandes espacios minimalistas.
Me gusta el "sibaritismo" de lo sencillo: un buen vino, una buena patata, un buen tomate, un buen huevo, un buen aceite, una buena partida. Los naipes acompañados de una copita son una maravilla.
El humo de los puros y del tabaco, pa su p....madre.

la que caracoleo. dijo...

Vamos hombre no me digais que llegar a los 50 y entretenerse mirando una obra no es triste,yo no quisiera ver a mi padre así,por ejemplo.Lo de tu abuela Clebarr es distinto,con esa edad es bueno entretenerse en lo que sea.
Yo que leo muchísimo porque voy siempre en los trenes,ayer mismo leí una frase que decía:
Uno es tan joven cmo su fé
y tan viejo como su duda.
Y ya que hoy estoy filosófica,un poeta de mi tierra escribió:
Si un día cualquiera que sea tu edad
tu corazón está mordido por el pesimismo,
torturado por la existencia,
o roído por el aburrimiento,
que Dios tenga piedad,de tu alma de viejo.
Ya e estoy enrrollando.Así que mirando las obras se aprende mucho,pues voy ahora mismo a ver como colocan los encofrados,me monto una media obra en Valladolid,y a cobrar por mirar,que la pela es la pela,ya veis que luego salgo con uno que le tuve que pagar el taxi,y la copa,que eso se me había olvidado.
Me seguiré enrrollando,una vez en un viaje a la India,oí decir que en occidente nos morimos a los 80,pero que a algunos ya los entierran a los 50,y es que hay quien se para la vida a la mitad.
Las pasiones,sean del tipo que sean,hacen en el cerebro lo que el viento sobre las dunas.Esto último lo dijo la hija de punset,vayan a ponerme una denuncia,que ya he ledo por aquí hay muchos abogados.
Un beso para todos,me voy un ratito a la obra,tengo que mirar por mi negocio.

la que caracoleo. dijo...

Vamos hombre no me digais que llegar a los 50 y entretenerse mirando una obra no es triste,yo no quisiera ver a mi padre así,por ejemplo.Lo de tu abuela Clebarr es distinto,con esa edad es bueno entretenerse en lo que sea.
Yo que leo muchísimo porque voy siempre en los trenes,ayer mismo leí una frase que decía:
Uno es tan joven cmo su fé
y tan viejo como su duda.
Y ya que hoy estoy filosófica,un poeta de mi tierra escribió:
Si un día cualquiera que sea tu edad
tu corazón está mordido por el pesimismo,
torturado por la existencia,
o roído por el aburrimiento,
que Dios tenga piedad,de tu alma de viejo.
Ya e estoy enrrollando.Así que mirando las obras se aprende mucho,pues voy ahora mismo a ver como colocan los encofrados,me monto una media obra en Valladolid,y a cobrar por mirar,que la pela es la pela,ya veis que luego salgo con uno que le tuve que pagar el taxi,y la copa,que eso se me había olvidado.
Me seguiré enrrollando,una vez en un viaje a la India,oí decir que en occidente nos morimos a los 80,pero que a algunos ya los entierran a los 50,y es que hay quien se para la vida a la mitad.
Las pasiones,sean del tipo que sean,hacen en el cerebro lo que el viento sobre las dunas.Esto último lo dijo la hija de punset,vayan a ponerme una denuncia,que ya he ledo por aquí hay muchos abogados.
Un beso para todos,me voy un ratito a la obra,tengo que mirar por mi negocio.

la que caracoleo. dijo...

Vamos con el rollo que he metido,y ahora vá y me sale doble,mejor que me vaya ráuda y velóz a la obra,se me vaya a adelantar alguno.

Anonymous dijo...

Los ancianos se paran a ver obras y lo que pillan porque no tienen otra cosa que hacer y el aburrimiento es muy malo.

la madre de la criatura dijo...

Hay tantas cosas por hacer y vivir,antes que mirar una obra,creo que no hace falta que ponga una lista.

VIRGEN dijo...

Pues yo que tengo 26 tambien me paro en las obras, anda que no es bonito ni na ver las escabadorcillas sacando tierra...cada uno se divierte en lo que quiere y Dios en la de todos...lo que si que quiero de mayor es escribir como j.m. y no enrollarme al expresar mis ideas, aunque ya sabeis que el mencionado Dios no me dio talento alguno...Besos a todos menos a uno...Fdo: Mazinger Z

vacceo dijo...

Me gustan los lugares donde la decoración es un activo, disfruto especialmente de las grandes cartas de vino donde puedo aventurarme a elegir una variedad nueva en un lugar donde se han aventurado a arriesgar y a innovar aún a consta de sus beneficios. Me gusta el trato de un buen somelier y de un buen metre, de esos que saben discernir donde está la línea que separa la complicidad del exceso; aprecio, como en el arte, los restauradores que innovan, que se atreven, que crean nuevas sensaciones sobre la base que la costumbre nos ha legado.

Hay un restaurante en Cantabria donde cenas encima del mar, donde las olas rompen debajo de la terraza, acompañado de música new age bien seleccionada y al volumen adecuado, allí la decoración está en perfecta armonía con el ambiente: a un lado tienes una bella panorámica de San Vicente de la Barquera, por otro lado disfrutas de las playas y en frente puedes ver el mar, con toda su inmensidad y la variedad de sonidos que nos regala. Disfrutar en ese local de un vino seleccionado con esmero en su espectacular bodega (tienen una habitación entera habilitada para ello) y servido en la copa adecuada, o de alguna de las creaciones de su excelente cocinero es algo que yo reservaría para la mejor compañía, por supuesto la vuestra…

Y no olvidaría disfrutar de una sobremesa escuchando las olas romper en una noche de verano, acompañada de un buen cigarro y una copa bien preparada.

vacceo dijo...

Me gusta que el entorno en el que comparto mi mesa, mi vino, mis secretos, mi vida, esté en sinergia con mi compañía.

la que caracoleo. dijo...

Contemplar obras: muy enrriquecedor-stop-.
Un beso para todos,y buen fin de semana.

Clebarr dijo...

¡J.M, J.M., J.M.!
Yo de mayor también quiero escribir como tú, utilizar tu mismo champú, robarte la esponja del baño, bebernos un cubalibre en un único vaso y luego que Afrodita me indique el camino a tus aposentos...

P.D. Cuidado al salir a la calle. Con el jabón de Aprendiz y del Virgen ese, milagro será que no te resbales.

j.m dijo...

Ya sabes, Clebarr, que si algún día me da por salir del armario sembraré de pétalos el camino a mi alcoba para facilitar la guía de Afrodita. A Aprendiz no le veo capaz ni de abrevar en nuestra misma copa; y Virgen el pobre...bastante tiene con no perder la concentración sobre su mano izquierda.

lidia dijo...

Estar parado delante una obra,la verdad me parece muy aburrido y una pérdida de tiempo.
Las tascas antiguas son solera me encantan para tomar unos vinos,la caracolera me llevó a una llamada: la sacristía en su tierra,me encantó.

lidia dijo...

Y ya lo dijo Antonio Machado,que despreciaba a esos pedantones que se creen que saben,porque no beben el vino de las tabernas.