13 enero 2009

DIARIO DE UN DÍA DE INVIERNO

Una manta manta sobre ellos, pero los pies helados. Números que sumados dan el mismo resultado. Mucha más gente que lee pero mucha menos que escribe. La nieve se convierte en hielo y hiere al ser lanzada. Una visia al fondo de una garganta. Las nubes se descargan y las pistas deslizan. Mensajes con humor inocente que molestan. La cama más seductora que nunca. Pesarse más esperando pesar menos. Lágrimas que alivian penas. Alguien habla mientras duerme. Y el teléfono que no suena.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tranquilo hijo, que es el frente siberiano que tenemos encima, pasará..........

Vic dijo...

Sí, mucha gente lee pero escribir da pereza.
El humor nunca es inocente.
LA cama siempre es seductora , aunque sea para dormir.
También peso más esperando pesar menos pero ,extraoariamente, me cabe una talla menos en vez de una más ¿ande s'han desplazao los kilos?
Las lágrimas no me alivian la pena.
Y , afortunadamente, que no suene el teléfono...