22 enero 2009

LO QUE PUDO HABER SIDO

Llegan como un susurro, como un rumor, vestidas de proposición o disfrazadas de promesa. Llenan de aire puro tu contaminado mundo y de flores multicolores tu descolorido hogar. Nos dan impulso para saltar lejos y energías para correr más rápido, a dónde sea. Nos impiden dormir al acostarnos y nos mantienen en alerta esperando su llegada material. Y a su llegada, todo brilla, incluso nuestro oscuro corazón. Ahora bien, hay veces que las trompetas imperiales que anuncian su venida son farsantes asesinos emocionales, hay veces que la montaña que escalaste con su ficticio empuje te hace desplomarte desde demasiada altura, hay veces que la figura que con humo formaste al fumarlas se desvanece con el soplido de su ausencia, hay veces que aquello que soñabas se convertió en pesadilla al despertar. Hay veces que las ilusiones llevan un "no" como apellido y, con el tiempo, se convierten en tan sólo un recuerdo. Y es entonces, al recordarlas, mirando en el suelo los cristales del espejo roto que refleja nuestro interior, cuando pensamos en lo que el presente no es, pero pudo haber sido.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso y certero texto.
Cristina

Anónimo dijo...

Realmente bonito.

Anónimo dijo...

Parece q me as leido el pensamiento,o mejor dicho los sentimientos.........Que pena......

Anónimo dijo...

Que bonito y que triste no estoy yo para leer estas cosas, pero a veces estas verdades absolutas te ayudan a pensar