20 noviembre 2008

UN DÍA EXTRAÑO, COMO OTRO CUALQUIERA

Un día extraño el de ayer. Extraño desde que comenzó. Hacía un frío de cojones en mi casa y eso hizo que me despertara minutos antes de lo que tenía que hacer. Una de las cosas que más me fastidia de este mundo es despertarme unos pocos minutos antes de la hora a la que tenga que hacerlo, pues ya ni me puedo volver a dormir ni me quiero levantar. Al levantarme la casa estaba ordenada y ya todos habían salido. Me extrañó que tan temprano no hubiera nadie en casa, yo suelo ser el primero en salir a diario, sin embargo ayer fui el último. Cuando llegué al curro tampoco había nadie. Dados mis últimos despistes llegué a pensar que me había vuelto a equivocar y era sábado o domingo. Pero no, no me había equivocado, ayer era miércoles. Estuve un rato preparando una propuesta y mirando el correo (que por cierto estaba vacio, ni un sólo mail en todo el día) pero al ver que no venía nadie me acabé tomando yo también el día libre. No sé porqué pero tenía antojo de pizza y me fui a comer yo solo a esa pizzeria diminuta de enfrente a la catedral en la que las hacen riquísimas. Como hasta la hora de las clases de tenis no tenía nada que hacer me fui a casa de mis padres. Fui en autobús hasta su casa pues no recordaba dónde había aparcado el coche la noche anterior. Al llegar a su puerta me alegró ver los coches de todos en la puerta, pero al entrar mi alegría se tornó extrañeza pues el silencio era supulcral y parecían enfadados todos con todos, pues nadie hablaba. Le pregunté a mi madre si había pasado algo pero apenas me miró con displacencia y no me quiso responder, como si estuviera molesta conmigo o hubiera hecho algo malo. Al menos los nenes sí estaban igual, cogiendo todo lo que había a su alrededor, jugando con todo y, como siempre, pasando de mí. Al ver que el horno no estaba para bollos y temiendo efectos colaterales estuve poco tiempo y me marché. Quise llamar a un par de amigos pero no sabía dónde había dejado el móvil, debí perderlo o dejarlo olvidado en algún lado, así que sin más que hacer me di un paseo hasta que llegara mi hora de hacer deporte. Llegué 15 minutos antes a las pistas de tenis dónde voy a clases. Mi profesor estaba dando clases de pádel en las pistas de al lado y no quise molestarle, ninguno de mis compañeros habían llegado aún. Cuando eran ya las 9, hora de comenzar, fui un momentín al servicio a descargar peso. Al regresar mi instructor se había marchado y no había nadie en nuestra pista, aunque las de al lado estaban todas ocupadas. Joder, era uno de esos días tontos en los que nada entiendes, parece que el mundo se ha enfadado contigo y nadie te avisa de nada. Esperé 10 minutos más y al ver que nadie venía me fui a tomar algo al bar de enfrente. Aún no había leído el periódico del día. Lo leí con calma, especialmente los deportes, recreándome en la crisis del Madrid. Hasta que en una de las últimas páginas estaba la explicación a un día tan extraño. Dentro de un recuadro grande leí: "DON F.A. ha fallecido en Valladolid víctima de un accidente el día 18 de noviembre de 2008. A LOS 35 AÑOS DE EDAD. Después de recibir..."

10 comentarios:

Vic dijo...

No sé si dejar de escribirte porque me daría un patatús enterarme que los muertos también se apuntan a las tecnologías..

Anónimo dijo...

A veces eres tan macabro que te conviertes en desagradable

Anónimo dijo...

Se q te encanta escribir sobre la muerte,pero tengo q decirte q esta historia no me ha gustado nada!!espero q tarde muchisimo en llegar ese fatidico dia,mil besos!!

Anónimo dijo...

no me ha gustado nada...

Anónimo dijo...

Pues a mí me ha gustado mucho.

Anónimo dijo...

Tétrico relato,pero que te sumerge en la intriga desde que empiezas a leer,y ya no puedes parar hasta saber el final,es algo parecido a cuando lees un buen libro.A mi como cotilla que soy me ha encantado.

Chechu dijo...

Pues a mi tambien me ha gustado. Lo de menos es quien es el muerto final sino el relato de la historia. Genial.

Al Neri dijo...

Me ha encantado, aunque me ha dado mucho repelús. Es una historia inquietante y con mucha miga.

Tot dijo...

A mi me ha encantado. Me parece genial. Muy muy bueno,

Anónimo dijo...

Un buen resumen del Sexto sentido, te felicito y espero que la sociedad de autores estadoudinense no te denuncie...jejeje