Son las 6 y media de la mañana y el despertador decide que no debes dormir más por hoy, una largísima jornada de trabajo te espera a casi 300 kilómetroS de distancia. Un compañero ha de recogerte en una gasolinera a las 7 y cuarto y si le pides clemencia al reloj llegarás tarde a su encuentro. No hace tanto frío como la semana pasada, aún así has de permanecer bien abrigado y en movimiento para no quedarte congelado. Pasan los minutos y no llega. Al principio, aunque te jode el retraso, no le das demasiada importancia, cualquiera puede retrasare a esas horas. Pero a medida que el tiempo sigue corriendo empiezas a impacientarte. A las 8 menos diez decides que es hora de llamarle. Pero su móvil está apagado. Es entonces cuando la impaciencia se disfraza de preocupación, ¿y si le ha pasado algo? Decides esperar un poco más, pero debido a su continuada ausencia vuelves a llamarle. De nuevo apagado. Ahora sí empiezas a asustarte, es una persona demasiado responsable como para haberse quedado dormida. A las 8 y cuarto, tras una hora de espera y suponiendo que el tipo de la gasolinera debe pensar que eres gilipollas esperando durante una hora a la intemperie, decides ir a por tu coche. Antes una última llamada, ya más buscando el alivio de que tu compañero esté sano que otra cosa. Por fin el teléfono me devuelve una señal:
- Dime F.A. - contesta con voz adormecida.
- J.A. se te han pegado las sábanas ¿eh?
- ¿Qué?
- Tío, que llevo una hora esperándote en la gasolinera y estoy ya jodido de frío.
- F.A. hemos quedado mañana, miércoles 12, ¿recuerdas?
...
11 noviembre 2008
MARTES 11 DE NOVIEMBRE
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10 comentarios:
...ya me jodería a mí también
me siento identificada, me ha pasado alguna que otra vez.....ay qué cabecita!!! en qué estaré pensando?....en qué estarás pensando?
¿No tendrás estrés?
En mi trabajo, en ciertas épocas, tenemos jornada reducida. Ni qué decir tiene que una vez me presenté al curro una hora antes de lo debido, ganándome el título de "empleado gilipollas de la semana". Afortunadamente yo tengo llaves y entré, pero otras veces algún otro canicón se ha quedado una hora esperando a la puerta.
Son cosas que pasan (al menos, a los que no somos muy listos)
No sera q tanto estrés te esta pasando factura!!jejee.miney
jajaja lo q hace la edad!
Estás en la luna de Valencia ;-)
es la edad, seguro que algún día me llegará a mí.
Pues si a mi me pasa eso,me da un patatú.
Contra el éstres,polvos de tres en tres.
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