Siempre he sido diurno, me gusta mucho más el sol que la luna, pero hace años ya que las estrellas me atraparon. Todo empieza como un juego, una diversión, empiezas a salir como cualquiera hasta que alguien te propone poner música para que los demás bailen o copas para que unos sean otros, conocer mucha gente, chicas especialmente, mentiras continuas y tener cien platos en equilibrio sobre sus respectivos palos mientras acudes raudo a mantenerlos girando, una imagen distorsionada de uno mismo y como si un payaso fueses una sonrisa cada noche, ya sea real o dibujada. La noche me atrapó pero no me pudo del todo, de los 3 peligros mayores que te ofrece (alcohol, drogas y sexo) me libré de dos de ellos pero me enganchó el más peligroso. Ese en el que tú no eres tú y las demás no son las demás, en el que el fin justifica los medios y en el que el mañana no existe y sólo sobrevive el ahora, en el que los sentimientos son fingidos y cuando se convierten en reales se evaporan, en el que el ritmo es vertiginoso y en el que la visión se te nubla ante una sonrisa, un guiño o un par de tetas.
Ahora, cuando salgo por la noche, todo me da miedo, no me fío de nada ni de nadie porque sé que nada ni nadie es real, el alcohol les resta temores, la coca anima sus tristezas y el sexo les muestra una paraíso onírico de cariño distorsionado. Me aparto un rato y diviso con atención a los demás, me salgo de mí mismo y me observo con cuidado, miro a los demás y les compadezco y me miro a mí mismo y me doy pena, me da pena el ser en quien me convirtió la noche, alguien desconfiado que cree que nada bueno y sano es posible, que todos somos vulnerables y perbertibles, que los sentidos pueden ser engañados y que todo es mentira. Porque todo es mentira hasta que llega el día...
27 agosto 2007
ME DAN MIEDO LAS NOCHES
Etiquetas:
Historias ¿¿(i)reales??,
Mí mismo,
Paranoias,
Sentimientos
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5 comentarios:
Me quedo con dos cosas aunque todo es impresionantemente cierto:
todos somos vulnerables y los sentidos pueden ser engañados.
Tienes toda la razón, pero si no fuera por algunos de esos momentos,algunas personas nunca dejaríamos salir el otro yo q todos llevamos dentro y q en algunos casos es más divertido.
La noche es, en efecto, un gran baile de máscaras. Pero eso se sabe. El gran peligro viene de aquellos que también llevan la máscara durante el día...
Ya, ya vi el sábado 1 de septiembre en el Guantánamo todos esos peligros y demás.
el sábado 1?? si que ibas pedo al nery, porque fue el viernes...
y de qué peligros hablas? yo no vi ninguno.
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