25 octubre 2006

VALORES

¿Hasta que punto los valores que tenemos son estables? ¿Lo son todos o sólo alguno de ellos? ¿Cuáles de los valores que nos identifican los aprendimos de niños, por medio de nuestros padres y los mantenemos? ¿Cuántos de ellos fueron nuestros amigos quienes nos los instauraron? ¿Y cuáles de ellos ha sido la sociedad en su día a día la que los ha determinado?

“Cuando era pequeño me enseñaron a perder la inocencia gota a gota ¡qué idiotas!
Cuando fui creciendo aprendí a llevar como escudo la mentira ¡qué tontería"

Con este tema me asalta una duda algo parecida (sólo similar, no igual) a la que me surge con el tema de la personalidad. Creo que hay una base estable, que no se va a modificar, que está hay desde que somos niños en la que la influencia familiar es determinante y que en situaciones límites es la que aflora, pero no es menos cierto que a medida que pasa el tiempo alguno de ellos se van disfrazando (y estoy hablado de valoresen mayor o menor medida y algunos incluso acaban ocultándose (más en unas personas que en otras).
¿Y a qué viene todo esto? Pues viene de observar a personas de diferente edad y más aún de ver y recordar a la misma persona (incluido yo mismo) con diferentes edades.
Cuando eres un adolescente te rebelas (¿es la propia rebeldía un valor?) ante todo aquello que cuestione o limite tus principales valores y a medida que el tiempo pasa acabas sometiéndolos en mayor o menor medida a los de los demás, a lo que es social o políticamente correcto.
Y cuando a alguien (como es mi caso) aún le quedan resquicios de esa rebeldía que no se somete a lo que “es mejor que sea” en vez de a lo que “es justo en función de mis valores que sea” siempre aparece algún o alguna (o varios) pepito grillo que te hace ver (o te quiere hacer ver) que es más inteligente hacer algo acorde a la sociedad que acorde a uno mismo, “por tu propio bien".
Y yo pregunto ¿no es mi propio bien ser “yo mismo”? ¿Y cuántas veces cambia mi “yo mismo”? ¿Y en cuántos de esos cambios mi verdadero “yo mismo” o sea el que se construyo sobre los pilares de mis primeros valores se mantiene? ¿No es en todos? ¿No debería ser en todos? Es normal e incluso bueno, creo yo, intentar mejorar, intentar ser mejor, pero eso es moldearse, darse forma, no cambiar. Cambiar es ser distinto y aquello que nos hace únicos entre otras muchas cosas, son nuestros valores primitivos, aquellos que mamamos al tiempo que el pecho de nuestra madre.
Así que definitivamente no, no me da la gana, me gustan los valores que me enseñaron en mi infancia y mi manera adolescente y dañina para mí mismo de defenderlos y no me gustan los valores de la sociedad adulta porque son falsos, se mueven por intereses y están de continuo con la boca llena de semen de tanto comer pollas. Yo con estarlo sólo de vez en cuando me conformo.

De pequeño me enseñaron a querer ser mayor
de mayor quiero aprender a ser pequeño
y así cuando cometa otra vez el mismo error
quizás no me lo tengas tan en cuenta”
*

* Extractos de “De mayor” de Bunbury.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

En muchísimas ocasiones cometemos el error de ser políticamente correctos, y dejamos ha un lado lo que realmente ansiamos, deseamos o simplemente nos apetecería hacer.
Realmente deberíamos ser fieles a los valores de nuestra infancia y juventud, y por muy adultos que llegásemos a ser no dejarnos arrastrar por la hipocresía de ser políticamente correctos.
En ese momento es cuando dejamos de ser realmente nosotros mismos, nos escondemos detrás de una mascara, la cual con el tiempo nos llena de insatisfacciones y en muchas ocasiones nos arrepentimos de no haber llevado a cabo nuestra elección, aunque no estuviese bien visto y no tuviésemos la aprobación de todos.
Una vez una persona me dijo: Quien no arriesga, no gana. (Y que razón tenía)

Anónimo dijo...

Supongo que es el precio que en ocasiones hemos de pagar por dejar correr el tiempo. Sin embargo, todo tiene su lado positivo, y creo que esos breves instantes en los que algo o alguien nos hace sentir como niños, nos recuerda lo que nos ilusionaba cuando éramos pequeños y cuáles eran y siguen siendo realmente nuestros valores son increiblemente reconfortantes. En determinados momentos de la vida siempre aparece alguien que te devuelve tu sonrisa de niño, recordándote quién eres realmente.

Faramar dijo...

Buenísma canción...

Anónimo dijo...

Hola Felix.

Es un post de mucha profundidad. Hablas de valores, del ser adquirido, del ser auténtico ... En mi opinión los valores fundamentales son innatos, son los que las personas sin ningún tipo de influencia eligirían vivir u honrar para tener la mejor y la más satisfactoria de sus vidas.

Como coach que trabajo con clientes y sus valores, lo que observo es que la búsqueda de esos valores fundamentales requiere irremediablemente pasar por otros adquiridos por la sociedad o por la familia, o por lo que sea. En mi opinión, la labor de concerse es fundamental para ir descubriendo estos valores. Hay una pregunta muy sencilla que solemos emplear para ayudar a los clientes a discernir entre valores fundamentales y otros. Pongo un ejemplo: imagina que alguien quiere la seguridad, que afirma que necesita la seguridad en su vida ... Como es obvio todo el mundo podría decir la seguridad es un valor para esta persona. ... Como coach lo interrogaré preguntando ¿y cuándo tengas seguridad que te va a proporcionar? En función de esta respuesta puede verse si el valor fundamental es o no es la seguirdad. Es solo una aproxímación de cómo trabajamos.

No me enrollo más. Felicidades por tu blog.
Un abrazo
Juan Carlos