Ayer Chechu en su magnífico blog escribía acerca de la música española y de inmediato, según le leía, pensaba yo en los grupos que a mí me habían marcado. Ya he hecho aquí un pequeño homenaje a dos de ellos, 091 (estos se merecerán uno más intenso más adelante) y Héroes del Silencio. Hoy le toca el turno a la tercera rueda del triciclo…
Apenas era un mocoso que mareaba sin cesar a mi padre para que no dejara de poner en el radio casette del coche a los Pitufos y los Payasos de la tele, cuando por culpa de unos simpáticos macarrillas el rock se metió por mis venas. 30 años después, en una noche de Julio, una de las semillas de aquel descubrimiento se reconciliaba en directo con su ex pareja musical y yo estaba allí como testigo, repasando con el alma los compases que desde siempre me habían acompañado.
Ambos tipos no faltan nunca en los estuches dónde llevo los cd’s en mi coche.
Uno de ellos comenzó al otro lado del charco y sus comienzos yo los descubrí (aunque afortunadamente los descubrí) muy tarde, cuando ya me habían enganchado sus a veces surrealistas letras y sus hipnotizantes melodías.
Al otro lo descubrí en la niñez y aún sin saber de quién se trataba por entonces fue él quien me decantó en mi predilección por las guitarras en las canciones.
Ambos compusieron buena parte de la banda sonora de mi juventud y algunos de los mejores momentos de ella tenían sus canciones de fondo, como una noche de 1994, una noche de carnaval como éstas en las que estamos, la noche del día en que mi (amarga) condena militar de 9 meses había finalizado y acompañado de Webas disfruté por primera vez de Los Rodríguez en directo en una carpa de San Benito ¡qué noche la de aquel día!
Los Rodríguez, Calamaro y Rot son parte de mi vida y supongo que como a todo el mundo le pasa con algunos artistas, una parte más importante de lo que podemos imaginar (Paulov entendería de qué estoy hablando), pero la causa primera de que ellos tengan ese peso en mis sentimientos, la culpa primitiva de ello, fueron esos sinvergüencillas que citaba al principio de los que Rot formó parte, aquellos que hicieron que el rock para todos los públicos se instaurara en España, aquellos que lograron que mis pies de niño se movieran al ritmo de sus compases y que mi corazón de adulto aún se acelere con sus letras adolescentes. Si alguien quiere echarle la culpa a alguien de que yo a ratos (pequeños) sea un sinvergüenza, de que a ratos (pequeños) sea un bicho, de que a ratos (pequeños) sea un granujilla o de que a ratos (pequeños) sea un poco canalla, entonces, Blame it on… ¡TEQUILA!
20 febrero 2007
CANALLAS
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6 comentarios:
: )
Fue un délito no incluir a Tequila en mi repaso. Por supuesto que han sido clave en cada momento; Tequila 80's, Rodríguez 90's y ahora Calamaro.
Una de las primeras canciones que aprendí a tocar con la guitarra fue "sin documentos" y más que marcarme a mi, marco a mi madre, que su pequeña de 10 años cantara "esas cosas..."
Ya sea por las letras, por su sonido o por su estilo son agradables de escuchar.
Tanto Tequila como Los Rodriguez me parecen de lo mejor que ha habido en las últimas décadas (después de Radio Futura y Gabinete, por supuesto), sin embargo a Calamaro no lo aguanto. Yo creo que separados no valen nada.
SACRILEGIO!!!! ;-P
Ahora en serio, para mí Calamaro, sólo por la melodía que fue capaz de crear en Flaca ya entra en el olimpo de los dioses de la música internacional (así que como me dé por repasar más su trayectoria...)
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